Un “adversario” así había que sacarlo de la luz pública poniendo en marcha el proceso habitual e histórico ad hoc: ¡ignorarlo, destacar sus fallas, etiquetarlo, deshumanizarlo y si aún resistía… callarlo!
A raíz del recientemente asesinado Charles Kirk, resaltamos cómo se refería a su fe:
• A su fe incuestionable en Cristo Jesús como el Hijo de Dios, niño de María y único mediador entre Dios y los hombres…
• A su fe en ese Jesús como el único Salvador de todos los que nos reconocemos pecadores -Kirk se incluye- y la necesidad que todos tenemos de arrepentirnos…
• A su fe en el Cristo histórico, en su vida, en su cruz y en su resurrección, así como en la vida eterna y el juicio final…
• A su fe en la exclusiva suficiencia de Jesús y su convicción de la insuficiencia humana para salvarse a sí misma…
• A su fe que le llevaba (aún sin tener la suficiente preparación filosófico – teológica) a denunciar asuntos torcidos de la ideología woke y de la izquierda cultural, que son contrarios a la doctrina bíblica, que crecen epidémicamente en Occidente, que son publicitados por los mass media y que sus ponentes no se atreven a debatir abierta y serenamente sin recurrir a la burla, a la descalificación personal, a la crítica sesgada, al sarcasmo y a la blasfemia…
Obviamente, cuando dejamos de “angelizar” nuestra fe y la sacamos de nuestras casas y templos para confrontarla públicamente con ideologías y realidades culturales, políticas y sociales contrarias a la luz y al juicio de la Palabra de Dios, los creyentes en Jesús entramos un terreno minado donde es fácil incurrir en errores, parcializarnos y hasta posicionarnos en extremos indefendibles como a Kirk le sucedió en algunos de sus debates… he visto esos excesos verbales en internet… a nosotros nos toca discernir e identificar lo negativo y señalarlo…
Creo, sin embargo, que su discurso “ultraconservador” y “religioso”, estaba retando -desde su fe- a la ideología “progre”… ideología que se promueve en nuestro entorno con la complicidad silente de una cristiandad light que se adecúa a los valores de este siglo para no sufrir el rechazo social… y esto hacía de Kirk un incómodo referente singular…
Un “adversario” así había que sacarlo de la luz pública poniendo en marcha el proceso habitual e histórico ad hoc: ignorarlo, destacar sus fallas, etiquetarlo, deshumanizarlo y si aún resistía… ¡callarlo!
Hoy en día, en nuestro Occidente siglo XXI, estar dispuesto a la confrontación de ideas, creencias y conceptos, de manera pública, se considera inconveniente porque polariza a la sociedad, ¡atenta contra la paz y propicia el odio!…
Así las cosas, que viva, pues, “el pensamiento único” del supremacismo “progre”, que se difunda por todos los medios de comunicación, que se exhiba en todas las organizaciones culturales y que domine en todos los ambientes académicos… incluido ese que llaman “la universitas”…
La Biblia nos recuerda que, por eso: “Dios los abandonó…”.
¡Que el último recoja los vidrios y apague la luz!…
Victor Cuadra
Pastor



