Home Opinion “La sucesión” Julio Daniel Reyes Y.

“La sucesión” Julio Daniel Reyes Y.

0
Pablo tenía más autoridad que nadie en la iglesia primitiva no judía, pero presentó a sus discípulos a la iglesia antes de partir / Freepik

Si llegaste a una posición, comienza a organizar tu salida. Siempre es lo más sabio, pero no siempre es lo que se hace

En el derecho, las sucesiones se preparan y organizan, o simplemente suceden. La mayoría cree que no es necesario organizar una sucesión, porque hacerlo sería evocar a la muerte, y otros sutilmente piensan simplemente, que los que vengan detrás ordenarán lo que quede, y lo que sigue es un sinnúmero de peleas que destruyen familias, organizaciones, y en el caso de la iglesia, congregaciones enteras.
Si llegamos a una posición de autoridad en el cuerpo de Cristo, como pastores, maestros, líderes de un departamento, líderes de células o de área, o de organización (sea cual sea nuestra posición, debemos preparar a quienes continuarán nuestra labor).
Moisés dejó un Josué, Elías a Eliseo, Pedro a Marcos y Pablo a Timoteo y a Tito.
En principio hay que tener en cuenta que la obra de Dios es más importante que nosotros.
Considerar que los tiempos cambian y probablemente no lleguemos a cambiar con los tiempos.
Entender que hay que preparar a personas fieles e idóneas, no simpáticas y variables.
Si llegaste a una posición, comienza a organizar tu salida. Siempre es lo más sabio, pero no siempre es lo que se hace.
Llegará el momento en que tu legado será lo que hable por ti. Y es muy diferente que te recuerden como alguien a quien evoquen con amor y admiración, a que te recuerden como alguien que representó un alivio que ya no esté. Es una elección.
Pablo tenía más autoridad que nadie en la iglesia primitiva no judía, pero presentó a sus discípulos a la iglesia antes de partir.
No tenemos palabras de Tito o Timoteo, pero creo que estaban a la altura de las circunstancias. Eran altamente recomendables y no potenciales peligros.
Pablo escribe: “Y si llega Timoteo, mirad que esté con vosotros con tranquilidad, porque él hace la obra del Señor así como yo. Por tanto, nadie le tenga en poco, sino encaminadle en paz, para que venga a mí, porque le espero con los hermanos” (1ª Corintios 16:10-11).
Y de Tito escribe: “En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de Cristo. Mostrad, pues, para con ellos ante las iglesias la prueba de vuestro amor, y de nuestro gloriarnos respecto de vosotros” (2ª Corintios 8:23-24).
Pero esta es una idea, hay quienes buscan poder para acomodar amigos, lograr beneficios, ejercer dominio sobre otros. Pero el entendimiento está en ver más allá y entender siempre que no somos imprescindibles e infalibles, sino siervos de Dios, haciendo lo que nos mandó hacer y nada más.
¿Estamos amando un lugar antes que al Señor? ¿Amamos el prestigio y el poder? ¿Nos enamoramos tanto del camino que ya no recordamos la meta? ¿Estamos preparando un legado o una bomba de tiempo? Dios nos ayude…

 Julio Daniel Reyes Y.

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil