Home Palabras del Director María y el Vaticano frente a la Biblia

María y el Vaticano frente a la Biblia

0
Sólo Jesucristo “es el único mediador entre Dios y los hombres” (1ª Timoteo 2:5-6); así como es el único abogado ante el Padre por nosotros los pecadores (1ª Juan 2:1-2) / Freepik

Ningún papel que le adjudica la ICR a María es bíblico, si no es “corredentora”, mucho menos es “mediadora”, “abogada”, “madre de Dios”, “reina del cielo”, “dadora de gracia”, tampoco “ascendió al cielo” sin ver muerte ni es “inmaculada”

Debemos reconocer que el tema de María da para más de un artículo, para un libro o varios tomos, debido a todos los argumentos -extrabíblicos, por supuesto- que se ha inventado la Iglesia Católica Romana (ICR), que hasta una rama de su teología tuvieron que crear: la mariología. Por eso trataremos de hacer un condensado resumen, dado a lo recién aprobado por el Dicasterio de la Doctrina de la Fe del Vaticano respecto a que María no puede considerarse «corredentora».
Del documento aprobado por Roma la pasada semana, podemos extraer lo siguiente:
El Dicasterio de la Doctrina de la Fe del Vaticano ha concluido que María no puede ser considerada «corredentora» y no puede compartir con Jesús la potestad de salvar a la humanidad del pecado, por lo que no se proclamará un nuevo dogma, lo que pone fin a una larga disputa entre los teólogos romanos.
El prefecto del que fuera el Santo Oficio, el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, presentó el pasado 04 de noviembre un denso documento titulado Mater Populi Fidelis en una rueda de prensa fuera del Vaticano, en el que se repasan los varios títulos con los que se puede hablar de María y en el que deja claro que no se puede definir como «redentora» o «mediadora» o que «concede gracias».
«Teniendo en cuenta la necesidad de explicar el papel subordinado de María a Cristo en la obra de la redención, es siempre inoportuno el uso del título de corredentora para definir la cooperación de María. Este título corre el riesgo de oscurecer la única mediación salvífica de Cristo y, por tanto, puede generar confusión y un desequilibrio en la armonía de verdades de la fe cristiana», se explica en el texto.
En otro pasaje del texto también se concluye que «en sentido estricto, no podemos hablar de otra mediación en la gracia que no sea la del Hijo de Dios encarnado» y, por lo tanto, tampoco se puede hablar de María «como mediadora» para alcanzar la salvación que promete el catolicismo [pero no la Biblia].
Bien, entremos en materia…

LA DOCTRINA DE LA “CORREDENCIÓN”

La doctrina de María como “corredentora” comenzó a desarrollarse en la teología católica desde el siglo XV, pero nunca ha sido proclamada como dogma oficial por la ICR.
Hagamos un poco de historia con ayuda de la ‘sabelotodo’ IA, acerca del título “corredentora”:

  • En el siglo XV: El término “corredentora” aparece por primera vez en escritos devocionales que exaltaban la participación de María en el sufrimiento de Cristo. Se vinculaba a su presencia al pie de la cruz (Juan 19:25-27) como una forma de “cooperación” en la redención. ¡Válgame Dios!, tremendo absurdo teológico sin base escritural.
  • En los siglos XVII–XIX: Teólogos escolásticos y devocionales marianos comienzan a usar el término con más frecuencia, aunque siempre en sentido subordinado a Cristo (no entendemos cómo podían subordinar un absurdo teológico totalmente antibíblico). Se enfatiza que María no redime por sí misma, sino que coopera de forma única como madre del Redentor. Precisamente, su trabajo como madre de Jesús fue cumplido y no se le debe adjudicar más responsabilidades ni ministerio alguno, porque sencillamente Dios no lo dijo en ninguna parte de su Palabra; salvo «la espada que le traspasó el alma» cuando vio a Jesús clavado en la cruz cumpliendo el plan redentor que ella desde un principio conocía, pero donde María NADA TENÍA QUE VER (Lucas 2:35).
  • Tampoco Jesucristo la llama madre en ninguna parte de los evangelios, sino «mujer», salvo cuando agonizaba en la cruz; como buen judío primogénito, buscó en su amado discípulo Juan, del que además era pariente, el ocuparse de María no sólo material, sino espiritualmente, ya que ninguno de sus medio-hermanos creía en Él como el Señor y Salvador.
  • El Papa León XIII (1878–1903): Promueve el uso del término en algunos documentos, aunque sin elevarlo a dogma. Su enfoque era pastoral y devocional, no doctrinal. ¡Absurdo!, ¿no lo cree usted? Es decir, la llaman «corredentora», pero sin reconocerla oficialmente, porque simplemente NO APARECE EN LA BIBLIA y no hay manera de sostener este disparate doctrinal mariano.
  • El Papa Pío X y Pío XII: También hacen referencias indirectas a la “cooperación” de María en la redención, pero sin definirla como corredentora en sentido dogmático. Continúan con la tradición sin tener la revelación de la Palabra de Dios, la cual JAMÁS OTORGA A MARÍA ninguna función redentora.

DESARROLLO TEOLÓGICO Y CONTROVERSIA DE LA “CORREDENCIÓN”

  • En el Siglo XX: Algunos movimientos marianos impulsan la proclamación de un quinto dogma mariano: María como corredentora, mediadora y abogada. Sin embargo, esta propuesta genera división entre teólogos romanos. De esto tampoco habla nada la Biblia, por el contrario, sólo Jesucristo «es el único mediador entre Dios y los hombres» (1ª Timoteo 2:5-6); así como es el único abogado ante el Padre por nosotros los pecadores (1ª Juan 2:1-2).
  • En el Concilio Vaticano II (1962–1965): En la constitución Lumen Gentium, se evita el término “corredentora” y se subraya que María coopera “de forma subordinada” en la obra de Cristo. Se reafirma que Cristo es el único mediador y redentor. Eso también es falso, pues tal subordinación no aparece en las Sagradas Escrituras.
  • Ahora, en noviembre de 2025: El Documento Mater Populi Fidelis, del Dicasterio para la Doctrina de la Fe concluye que el título “corredentora” es teológicamente inapropiado, ya que puede oscurecer la única mediación salvífica de Cristo. Lo cual indica que todas las discusiones que se han dado por siglos en la ICR se caen por su propio peso, ya que al no haber ni un solo pasaje bíblico que pruebe todo lo que han inventado a través de la Mariología son absurdos teológicos incomprobables.

Por lo tanto, aunque el título “corredentora” ha sido usado desde el siglo XV en contextos devocionales y teológicos, la ICR nunca lo ha definido como dogma. La teología católico romana contemporánea, especialmente desde el Concilio Vaticano II, ha preferido evitarlo para proteger la centralidad de Cristo como único Redentor y Mediador, que es lo que se reafirma desde Génesis 3:15 hasta el Apocalipsis.
Ningún papel que le adjudica la ICR a María es bíblico, si no es «corredentora», mucho menos es «mediadora», «abogada», «madre de Dios», «reina del cielo», «dadora de gracia», tampoco «ascendió al cielo» sin ver muerte ni es «inmaculada», y peor aún, no fue «siempre virgen», pues tuvo a lo mínimo cuatro hijos varones con José que se nombran en la Biblia (Mateo 13:55-56) y varias hijas, que según la tradición cristiana fueron al menos tres hijas, lo que se presume daría un total de siete hijos bien tenidos con José que fue un esposo normal para María.
Significa que, como muchos inventos y falsedades teológicas de la ICR, que por no poderse comprobar en la Biblia, la única norma de fe y conducta dada por Dios a los hombres, han debido corregir muchas de sus doctrinas religiosas y ahora sacrifican la «corredención de María» en el altar al dios dragón del Apocalipsis.

Continuará con la segunda parte, que tratará acerca de «Cristo, el único Redentor: Una respuesta bíblica al debate sobre María como corredentora» y muchas cosas más…

Georges Doumat B.

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil