
En realidad, no es trascendente la fecha, sino el hecho de que el Verbo de Dios se hizo carne, y habitó entre los hombres
“Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre” (Lucas 2:10-12).
En realidad, es poco probable que Jesús haya nacido en diciembre, pero la celebración de la Navidad, no es por celebrar una fecha, sino un nacimiento. En realidad, no es trascendente la fecha, sino el hecho de que el Verbo de Dios se hizo carne, y habitó entre los hombres. Celebramos que por ese nacimiento, ahora hay esperanza para todos la humanidad, porque es el comienzo de la obra redentora de Jesucristo.
Si hay alguien con verdaderos motivos para no celebrar la Navidad es el diablo, pues fue el principio de su aplastante derrota, por el León de la Tribu de Judá. Cómo aceptar el sacrificio de la cruz, si no nos regocijamos con la primera piedra de esa monumental obra de amor, el nacimiento de Dios hecho hombre. Fue el diablo, que trató de varias maneras de matar a Jesús cuando era un bebé, y él y su gente son los que se oponen, a que el mundo entero se regocije por tan grande acontecimiento.
Hay una corriente a nivel mundial contra la Navidad, en Estados Unidos pocas tiendas hablan de la Navidad, se refieren a ella como las fiestas, nada más. Porque hiere la sensibilidad de los musulmanes y otras religiones. Pero esas religiones celebran lo que quieren, y cuando quieren, y los cristianos no se meten en eso. Esa corriente se está metiendo en la iglesia, y por increíble que parezca, hay llamados cristianos que se oponen a celebrar el nacimiento de Jesús, su Salvador.
¡Feliz Navidad!!! Celebramos el nacimiento de Jesús nuestro Salvador.
¡Dios te bendiga!!!


