Al igual que en el Egipto de entonces, en la VENEZUELA actual existe mucha idolatría faraónica con dioses por todas partes, y lo peor de todo muchos falsos líderes espirituales
Para mí como venezolano hablar de ÉXODOS es un tema muy sensible, aunque no lo parezca. En cuanto a las PLAGAS, son tristes y dolorosas experiencias que además de producir sufrimientos también dejan enseñanzas, porque nada ocurrió ni sucede por simple casualidad.
El mundo entero ha escuchado hablar, algunos han leído, visto en películas o quizás otros pocos lo han leído en la BIBLIA acerca del ÉXODO del pueblo de Israel a quien DIOS mismo les ordenó, después de escuchar los ruegos de algunos pocos fieles hebreos, que salieran de allí donde fueron esclavizados y vejados durante 400 años. Debo destacar que esa salida fue planificada por el mismo DIOS. Él les proveyó de los líderes, les ordenó realizar ciertas tareas previas de logística, les indicó la dirección que debían ir hacia el este, hacia el desierto, también les prometió que Él los alumbraría de noche y les daría sombra de día, los protegería, imagínense ustedes en el desierto. Pero antes de que todo esto se desarrollara ocurrieron muchos hechos dramáticos, aterrorizantes y mortales para muchos de los pobladores de Egipto, incluida la familia real, también planificado por el mismo DIOS.
¿RECUERDAN LAS 10 PLAGAS DE EGIPTO?
Cada una de ellas tenía un por qué, su razón de ser.
Nada se escapa del PERFECTO PLAN DE DIOS.
Razones: Egipto fue una nación idólatra, tenía muchos dioses que incluso no pocos judíos también adoraban esos ídolos, quizás el yugo de la “dictadura de aquella esclavitud” que también dominaba en sus estómagos, porque además les racionaban la comida, no es casualidad, hizo que muchos sucumbieran para apartarse del único y verdadero DIOS, pero JEHOVÁ nunca se olvidó de ese pueblo gracias a los ruegos de algunos fieles entre ellos.
DIOS comenzó endureciendo más el engreído, orgulloso y altivo corazón del faraón para humillarlo.
Entre los muchos dioses que los egipcios adoraban estaba la diosa Hapi, que según ellos creían se encargaba de dominar las agua de su principal río, el Nilo, de sus peces, simbolizaba la fertilidad, la prosperidad. No es casualidad que DIOS comenzó convirtiendo el río en sangre, previo aviso, para demostrarle que sus dioses no tenían poder alguno.
También tenía a la diosa Heket, con cabeza de rana que simbolizaba la fertilidad, era como la comadrona para los egipcios. Se acuerdan que también DIOS les envió la plaga de las ranas que ocasionaron grandes pestilencias y su diosa no pudo hacer nada, ídolo al fin, como tampoco los brujos del palacio.
Los egipcios tenían dioses para todo, muy similar a nuestros días, “los mismos musiues, pero con diferentes cachimbos”, que les han cambiado los nombre y los rostros, pero siguen allí y aquí.
Tenían a la diosa Nut que era la encargada de dominar los cielos, según ellos, ¿y qué hizo DIOS? Les mandó la plaga del granizo que eran tan grandes los pedazos de hielo que causó enormes destrozos en toda la tierra de Egipto, excepto en la región de Gosen donde habitaban los israelitas no hubo granizo (Éxodo 9:25-26).
Ya era tan grande el miedo del faraón a algo peor que lo llevó a expresar un “arrepentimiento raudo y veloz, pero falso”, reconociendo que él y el pueblo eran impíos, pecadores (Éxodo 9 verso 27).
Pero el falso arrepentimiento le duró muy poco, luego volvió a sumergirse en sus lodos.
Después DIOS no permitió que el sol brillara dejándolos en oscuridad absoluta, ya era doble la oscuridad para el faraón y sus gobernantes, oscuridad física y oscuridad espiritual. Sus dioses tampoco pudieron hacer nada y así fue calamidad tras calamidad, plaga tras plaga para demostrarle al faraón, quien además se consideraba hijo del mismo dios Ra o dios Sol, y por lo tanto, se creía poseedor de todos los poderes demostrándole una vez más que era un don nadie, simple engreído y desvalido mortal que no pudo hacer nada ante la muerte de su primogénito que ya también se lo habían advertido, debido a su arrogancia.
¿Qué era lo que DIOS quería del faraón?
Una sola cosa: Que se humillara delante de Él (Éxodo 10:3).
¿Qué era lo que DIOS demandaba para su pueblo Israel?
“Liberación para que le adoraran” (Éxodo 8:1).
En el mundo moderno, los gobernantes han cambiado sus nombres por otros sustantivos, aunque algunos en sus egos y perturbaciones mentales se puedan creer emperadores, faraones, zares, reyezuelos de ciertas ínsulas, primer ministro o presidentes, siguen siendo simples mortales con aires de grandeza, pero con muchas demostraciones de sus bajezas, como lo fue aquel faraón prepotente, IDÓLATRA, falsamente arrepentido y humillado cuya actitud provocó la reacción de DIOS, el único TODOPODEROSO quien ordenó que sus verdaderos adoradores lo deben buscar en ¡ESPÍRITU Y EN VERDAD..!
En aquel entonces salieron de Egipto unos dos millones de personas con cierta planificación, con líderes a la cabeza, con dirección definida, hacia el este, con dos objetivos definidos:
Liberarse de la esclavitud física y mental para servirle a DIOS.
Siendo fiel al Espíritu y a la Verdad, en Venezuela también se vive un terrible ÉXODO en el presente y en pleno desarrollo, en el que han salido más de ocho millones de seres humanos, compatriotas, o mejor dicho siguen HUYENDO (esa cifra va en aumento), a diferencia de los judíos, los nuestros en forma desorganizada y en todas las direcciones que indica la rosa de los vientos, pero sin brújulas que los puedan orientar, sin dirección alguna, cruzando ríos, selvas, desiertos, mares y montañas sin líderes ni estrellas que los orienten, sólo se guían por lo que les dicta el comandante estómago empujados por el hambre a cuestas y el temor a perder los más preciosos bienes naturales inherentes al ser humano que DIOS nos ha dado, la Vida y la Libertad que, conservando estas la otra, las propiedades, pueden rehacerse. Y todo esto no es debido sólo a 10 plagas, pero al igual que en el Egipto de entonces, en la VENEZUELA actual existe mucha idolatría faraónica con dioses por todas partes, y lo peor de todo muchos falsos líderes espirituales, agoreros de oficio en el palacio como también el faraón los tuvo.
En el pueblo, muchos tienen sus propios altares adorando sus dioses en algún lugar físico, no sólo con las imágenes, velas y velones prendidos, sino que los peores altares de idolatría son los que se tienen en la mente y en el corazón que nos apartan de nuestro creador y que sólo DIOS puede derribarlos, si en verdad lo queremos y se lo pedimos.
Nuestro problema en su raíz sí es ESPIRITUAL, aunque ciegos, incrédulos y escépticos lo nieguen. Por cierto, la incredulidad y el escepticismo son las principales armas usadas por el mismo diablo, el enemigo más antiguo y sus acólitos.
Si queremos acabar con tantas plagas que nos agobian y obtener la LIBERACIÓN deseada debemos comenzar rogándole a DIOS que perdone nuestra incredulidad, derribe todos esos altares de idolatría propios, de los amigos y de extraños, luego sanará a nuestra tierra; después ocurrirá el Éxodo a la inversa, del mundo entero muchos regresarán a nuestra gran casa.
Y entonces, ¿qué cree usted que DIOS demanda, exige de ti, del pueblo venezolano?
El Señor trata con cada uno de nosotros de manera personal, pero quiere usarnos en conjunto. Un tizón encendido si lo alejas de los demás prendidos se enfriará y se apagará, si se mantienen juntos pueden hacer una gran hoguera.
¡El SEÑOR nunca cambia, es el mismo de ayer, hoy y por los siglos!! Sus planes son perfectos.
Que El DIOS de los ejércitos nos dé la confianza, la paz y la sabiduría que necesitamos.
Ricas bendiciones.
Douglas Colina
Médico, catedrático y escritor



