Home Blogs El ABC de la Biblia Por favor, no envíes todo lo que veas…

Por favor, no envíes todo lo que veas…

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Hay frases muy bonitas en la red, pero no son Verdad, hay muchos consejos, pero la mayoría no son de Dios, muchas predicaciones bonitas, pero no son de Dios / Freepik

Muchos cristianos se están convirtiendo en instrumentos del diablo, sin darse cuenta, sin criterio alguno reenvían cualquier cosa que encuentran en internet

“Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna” (1ª Corintios 6:12).
Muchos cristianos se están convirtiendo en instrumentos del diablo, sin darse cuenta, sin criterio alguno reenvían cualquier cosa que encuentran en internet. Lo envían a los chats de las iglesias y envían blasfemias, maldiciones, y hasta predicaciones de demonios, sin discernir lo que están haciendo. La mayoría de las veces la intención no es mala, pero eso no quita el daño que hace, ni la maldición que irá sobre el que lo envío.
No estamos, edificando, ni ayudando, menos aun alertando, cuando se envía un video de alguien que está blasfemando, lo que se está haciendo es contaminando, ensuciando la mente y el entendimiento de los que lo reciben. Ahora el diablo tiene algo que traer a la mente, cuando quiera perturbar. ¿Has visto una escena horrenda? ¿Un muerto en un accidente o algo así? Esa imagen no se borrará fácilmente, vendrá una y otra vez, el diablo la utilizará para perturbar. Somos llamados a ni siquiera hablar, de lo que hacen las tinieblas, dice: “porque vergonzoso es aún hablar de lo que ellos hacen en secreto” (Efesios 5:12).
Dios nos llama, no a conocer todas las trampas e inmundicias del diablo, sino a conocer a Cristo a fondo íntimamente. Pues, si somos conocedores de la Verdad, sabremos distinguir enseguida cualquier mentira. Hay frases muy bonitas en la red, pero no son Verdad, hay muchos consejos, pero la mayoría no son de Dios, muchas predicaciones bonitas, pero no son de Dios. Por eso: “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2ª Corintios 7:1); y también, “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica” (1ª Corintios 10:23).
¡Dios te bendiga!!!

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