martes, junio 9, 2026
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
InicioAnálisisEl sistema de jerarquía Nicolaíta y la iglesia de Jesucristo

El sistema de jerarquía Nicolaíta y la iglesia de Jesucristo

El nicolaísmo consistió en jerarquizar poderes en la iglesia, destruyendo el fundamento horizontal bíblico, para levantar una pirámide jerárquica por ordenanza o mandamientos de hombres

Lo que dijo el Señor a la iglesia de Éfeso: “Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco…” (Apocalipsis 2:6)
Lo que dijo el Señor a la iglesia de Pérgamo: “Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco…” (Apocalipsis 2:15).

¿Por qué será que el Señor ABORRECE la obra de los NICOLAÍTAS?
La palabra Nicolaíta proviene del griego NICO que significa dominio o conquista sobre otros, y LAOS que significa pueblo, gente común, seglar o laico. De ahí podemos analizar la composición NICOLAOS que viene a ser algo así como DOMINIO SOBRE EL PUEBLO.
¿Cuál es la obra y doctrina de los nicolaítas?, consistió en JERARQUIZAR poderes en la iglesia, destruyendo el fundamento horizontal bíblico, para levantar una pirámide jerárquica por ordenanza o mandamientos de hombres.
Esa es la obra y doctrina que tanto aborrece el Señor.
Desde siempre la organización del hombre ha buscado una estructura piramidal.
La jerarquía es un mal enquistado en el corazón del hombre.
Traemos como iniquidad el hambre de dominio y control sobre los demás conforme a la naturaleza pecaminosa, así como traemos el deseo de reverencia y de reconocimiento. Todos queremos ser adulados y tener súbditos a nuestras órdenes: es la iniquidad en el corazón del hombre (Mateo 20:20-28); ante lo cual el Señor responde: “Entonces Jesús, llamándolos, dijo: ‘Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo’” (Mateo 20:25-27).
Tal como lo declara Jesús en el pasaje citado, la jerarquía produce un enseñoreamiento y Él no quiere eso con su pueblo. Las jerarquías son propias del hombre caído y NO de la voluntad de Dios. A Él jamás le han agradado las jerarquías, de ahí que la doctrina de los nicolaítas es considerada por Él como aborrecible. La revelación de la Escritura nos muestra que el anhelo de Dios es estar en medio y no sobre su pueblo.
Es decir, se deja en claro que tanto el obispo como el que sirve a las mesas, tienen la misma importancia y no son parte de un escalafón jerárquico como lo vemos en la actualidad.
El texto es definitivo: Dios no desea las jerarquías entre los hermanos. Los fariseos eran una casta que se atribuía  el privilegio de servir a Dios y de sentirse mejores o más importantes que los demás. Jesús condenó abiertamente aquella postura hipócrita y que no dista tanto de lo que pasa en la actualidad en muchas iglesias.

LA IGLESIA EVANGÉLICA Y LA JERARQUÍA

Muchos de los “ministros” de la iglesia actual no conformes con la herencia del nicolaísmo al dividir la membresía entre clero y laicos, han subdividido los ministerios en rangos jerárquicos.
Por ejemplo, ahora el apóstol es superior al profeta y éste a su vez superior al pastor. Esto es totalmente antibíblico. En la Biblia, los términos: anciano, pastor, apóstoles, profetas, maestros, evangelistas, etc., trabajan en una plataforma horizontal y no en una piramidal. El cargo o el nombre sólo indica el OFICIO y nunca expresan un rango jerárquico. Es una presunción antibíblica enseñar que entre los ministerios existe un escalafón jerárquico. Esto SÓLO revela que algunas personas desean estar sobre los demás.
Veamos lo que enseña Pedro al respecto: “Ruego a los ancianos que están ENTRE vosotros… Apacentad la grey de Dios que está ENTRE vosotros” (1ª Pedro 5:1-2).
Las palabras de Pedro son muy claras. Los ancianos, pastores, maestros, etc., NO están sobre la grey como lo reclama el nicolaísmo, sino que “ENTRE” ellos.
El nicolaísmo pretende eclipsar al único que debe estar sobre nosotros: a nuestro Señor Jesucristo.
Los fariseos ya tenían esta costumbre de distinguirse de los demás utilizando atuendos extravagantes y justificaban aquella forma de vestir, interpretando literalmente pasajes de la Toráh. El Señor Jesucristo habló categóricamente al respecto: “Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas” (Mateo 23:5-6).
En el cristianismo es exactamente igual: obispos y pastores van en los primeros asientos, diáconos y “el resto” en la galería. ¿No es eso justamente lo que el Señor objeta en el texto citado anteriormente? Un hermano, dijo una vez: “No existe más grande título para alguien, que el de hermano”. No obstante, hoy el título de sólo “hermano” no satisface, y los nombres deben ir precedidos por prefijos tales como apóstol, obispo, profeta, doctor u otro término que lo diferencie de los laicos.
Este estudio e investigación es comprobado y avalado por la historia de la iglesia y también por hombres sencillos y fieles al Señor, y no persigue el restar importancia a los ministros ni a los diversos ministerios. Por el contrario, nuestra convicción es que el cuerpo del Mesías que es la Iglesia, se componga de miembros con diversas funciones, todas con el mismo valor y todas sometidas entre sí. Nadie es más importante ni nadie es inferior a otro (1ª Corintios 12:1-31). Confrontamos las jerarquías de la tradición nicolaíta para retomar el modelo original de la organización de la Iglesia primitiva.
Los pastores cuidan el rebaño, los maestros enseñan, los evangelistas predican la buena nueva, los profetas dan la visión, los diáconos sirven y todos se someten recíprocamente sin necesidad de que exista una jerarquía nicolaíta. Debemos luchar en contra del enseñoramiento de algunos que piensan que porque ejercen tal o cual oficio en las iglesias son mayores que los demás.
La Iglesia de Jesucristo siempre ha sufrido a causa del surgimiento de hombres que luego de un tiempo se ensoberbecen e implantan una dictadura destructiva y totalmente alejada de la voluntad de Dios. Esa es la repudiable actitud del nicolaísmo que tanto mal ha traído al pueblo de Dios.

Enviado anónimo

Verdad y Vida es una Asociación Civil sin fines de lucro que comparte el Evangelio de Jesucristo. Su apoyo es vital para continuar esta labor.
🌎 Done en dólares a través de GoFundMe
🇻🇪 Colabore en bolívares o vía Zelle
🙏 ¡Dios le recompensará abundantemente por apoyar esta misión!
📧 director@verdadyvida.org ║ 🌐 www.verdadyvida.org 📍 Venezuela
RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

Most Popular