Hay una preocupación severa por parte de Dios con respecto a la mayordomía y el uso de los recursos en el Cuerpo de Cristo
“MENE, MENE, TEKEL, UPHARSIN”.
(contado, contado, pesado, dividido).
Lo que le sucedió al rey Belsasar no es sólo historia; es una advertencia solemne para la Iglesia de hoy.
La imagen que compartimos es una representación visual poderosa de la realidad espiritual que estamos viviendo.
La temporada ha cambiado radicalmente.
Ya no estamos en el tiempo de glorias pasadas, ni de operar bajo nuestros propios términos.
¡Estamos en el kairós de Dios!
¿Qué nos dice el cielo hoy?
TODOS estamos en la balanza:
El juicio de Dios comienza por su casa.
Ministerios, organizaciones, líderes (grandes, pequeños, nuevos o antiguos), congregaciones… nadie escapa de la medida divina.
Desnudos ante el Espíritu Santo:
No podemos escondernos.
Él conoce nuestras motivaciones profundas, la verdadera intención de nuestros corazones y cómo estamos administrando los recursos que nos ha confiado.
La queja del cielo:
Hay una preocupación severa por parte de Dios con respecto a la mayordomía y el uso de los recursos en el Cuerpo de Cristo.
Muchos han utilizado lo que es sagrado (los vasos del palacio, como Belsasar) para festines personales, agendas propias o simplemente han malgastado lo que es de Dios.
El llamado al arrepentimiento:
El Rey está limpiando su Iglesia.
Muchas cosas que eran aceptables en el pasado ya no le agradan.
Él está removiendo todo lo que no es de suyo para establecer un Reino inconmovible.
Esta es una hora de revisión profunda y arrepentimiento genuino.
No podemos seguir viviendo como si nada hubiera pasado.
¡Despierta, Iglesia! El cielo nos está llamando a alinearnos con Su corazón y Su propósito para esta nueva temporada.
Lee la historia completa en Daniel 5.
Diego Ortiz
Pastor y comunicador
@ps.diegoortiz

