Dios abre grandes puertas únicamente a quienes han demostrado fidelidad en las cosas pequeñas
En el mundo empresarial moderno las personas siempre están a la caza de grandes negocios que dejen cantidades importantes de dinero. Los pequeños negocios son poco atractivos para quienes se mueven en grandes esferas de la economía. Sin embargo, el mundo espiritual rige de otra manera. Dios abre grandes puertas únicamente a quienes han demostrado fidelidad en las cosas pequeñas.
Jesucristo llamó siervo bueno y fiel a un trabajador que se esmeró por ser diligente y cuidar los detalles pequeños en las responsabilidades asignadas, -como fuiste fiel en las cosas insignificantes, te voy a poner frente a cosas grandes e importantes-, le dijo Jesús.
Todo seguidor de Cristo debe atender con mucho cuidado su relación íntima con su Creador. Muchos oran, ofrendan y hacen cosas buenas sólo con la intención de ser vistos y de ganarse buena reputación. Pero quien se esmera en orar, vivir en santidad y en mantener una vida que agrade a Dios, aunque nadie lo esté viendo será un candidato seguro a ocupar grandes responsabilidades dentro del reino de los cielos y cuando a otros se le cierren puertas, a él se le abrirán.
Dios te bendiga.




