El apóstol Pablo con mucho orgullo decía que en su cuerpo llevaba “las marcas de Cristo”. Prohibido mantener la fe en silencio
Muchos cristianos mantienen en secreto su condición de seguidores de Jesús para evitar ser objeto de burlas. No están dispuestos a “pagar el precio”. Prefieren limitar su relación con Dios a oraciones silenciosas en casa y lectura de la Biblia en la intimidad del hogar. Consideran que no es necesario divulgar su fe para no exponerse a murmuraciones y burlas de personas inescrupulosas que no comparten la fe cristiana.
Sin embargo, los primeros seguidores de Cristo pensaban diferente. Para ellos era un orgullo sufrir por la causa cristiana. En una ocasión los apóstoles fueron apresados por predicar públicamente el evangelio y “los azotaron y les ordenaron que no siguieran hablando en el nombre de Jesús. Luego los dejaron ir. Los apóstoles se fueron CONTENTOS DE TENER EL HONOR DE SUFRIR por causa del nombre de Jesús. Diariamente los apóstoles continuaban enseñando y anunciando las buenas noticias de que Jesús es el Mesías”.
El apóstol Pablo con mucho orgullo decía que en su cuerpo llevaba “las marcas de Cristo”. Prohibido mantener la fe en silencio.
Dios te bendiga.




