Lo que Dios dispone es mejor que lo que el hombre desea. Lo contrario sería tener un “techo bajito”
Muchas veces las peticiones que cualquier cristiano hace no son contestadas porque Dios tiene cosas mejores que las que le está pidiendo. José de Egipto estaba preso injustamente en una celda y rogaba a Dios que lo sacara de allí. Si Dios hubiera concedido su petición en el momento y de la manera que José quería, hubiera salido en libertad siendo un esclavo común y corriente, sin ningún futuro atractivo. Como los caminos de Dios nadie los entiende, Dios actuó a su manera y en su tiempo y años más tarde lo saca de la prisión, lo conecta con el Faraón, ante quien lo puso en gracia y terminó convertido en gobernador de Egipto y mandando sobre toda la alta burocracia egipcia.
Cada quien ora por sus sueños y anhelos. Jesucristo siendo hombre, también hacía sus peticiones a Dios. Pero toda oración la cerraba con la frase: “Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya”, porque sabía que lo que Dios dispone es mejor que lo que el hombre desea. Lo contrario sería tener un “techo bajito”.
Dios te bendiga.




