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Aseguran que el Islam será la religión número uno en el mundo

El 30 % de la humanidad no ha escuchado de Cristo y la mayoría de ellos son musulmanes

Mezquita Ibrahim Al-Ibrahim fue construida en Caracas hace varias décadas ya

(Róger Murillo – periodicomaranata.com).-

SAN JOSÉ.- Durante una visita a Costa Rica del Dr. Jay Smith (maestro apologeta especialista en este tema) y el Dr. Tony Vásquez, director de Manarah Latino Internacional (ministerio que pretende llevar luz a los musulmanes), se llegó a la conclusión que en menos de 30 años, el islamismo se convertirá en la primera religión a nivel mundial.
Esto para el cristiano promedio de América Latina quizá no signifique nada, pero es más serio de lo que nos imaginamos, porque de acuerdo a las estrategias de estos grupos, nuestro continente está siendo invadido paulatinamente por esta corriente, lo cual significa que muy pronto alcanzará a las nuevas generaciones.
Para que tengamos una idea, el Islam que en la actualidad ocupa el puesto número dos en el ranking de religiones en el mundo (el cristianismo católico-evangélico es el número uno), ya está presente en países latinos como: Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Panamá, Guatemala, El Salvador, México, Cuba, Nicaragua, Perú y Costa Rica, sumando un aproximado entre 2 y 5 millones de seguidores.

NADIE PUEDE DEJAR EL ISLAM

De acuerdo a una entrevista de periodicomaranata.com con el doctor Jay Smith, quien impartió un seminario en Costa Rica recientemente sobre el tema, una vez que alguien apuesta por el Islam no lo puede dejar porque se convierte en un apóstata.
Tampoco debe cuestionar al profeta Mahoma, porque pone en riesgo su vida.
El doctor Smith quien ha trabajado con musulmanes desde 1983, es uno de los principales apologistas del mundo en esta temática.
Ha participado en más de cuarenta debates formales con distinguidos expertos apologistas musulmanes. En la actualidad enseña apologética a los que están explorando un ministerio en el mundo musulmán.
Delimitando el tema estrictamente al Corán -por cuanto hay cientos de conceptos para platicar con este apologista- él opina que al margen de lo que elijamos para debatir con los musulmanes, es inevitable que siempre se llegue al repositorio de nuestras respectivas creencias: la Biblia o el Corán.
Afirma que solo se necesita comparar cómo la Biblia y el Corán tratan con Jesús, el pecado y la salvación para comprender que son bastante diferentes entre sí.
“Cuando dos documentos que pretenden ser verdaderos, a la vez son contradictorios, entonces hay que determinar si pueden resistir un análisis externo por su autenticidad”, dijo.
Y agregó: “dado que tanto el islam como el cristianismo afirman recibir sus creencias de la verdad revelada que encuentran en sus respectivas escrituras, sospechar de la fuente que esos textos dicen tener para su revelación, es poner a prueba la integridad de uno o del otro”.
La conclusión de este tipo de evidencia es que se puede confiar en la Biblia, mucho más que en el Corán, como un documento histórico preciso y confiable, afirmó.
“Mientras continuamos descubriendo datos que corroboran la exactitud de la Biblia, rescatamos información que erradica la validez de los puntos fundamentales del relato coránico”, manifestó nuestro entrevistado.

LAS ESTRATEGIAS EN AMÉRICA LATINA

De acuerdo a información de Manarah Latino, las estrategias de estos grupos son: las redes sociales, ayuda a gente pobre, cursos de cultura y lengua árabe, así como becas para ir a estudiar a universidades en países árabes, entre otros.
Según el Dr.  Tony Vásquez director de esta institución, estos musulmanes tienen muy bien definido lo que quieren y sus objetivos principales son: las etnias indígenas, las clases bajas que viven en ambientes violentos, gente con malas experiencias en sus comunidades religiosas, personas aisladas socialmente o que pertenecen a minorías reprimidas, así como jóvenes con deseos de experimentar algo diferente.
Ante esta situación, la iglesia cristiana tiende a tomar varias actitudes, una de ellas es la indiferencia, otra es el temor, a veces enfrentamiento, rechazo y quizá algún sector lo vea como una gran oportunidad para evangelizarlos, pero el problema es que no estamos preparados para hacerlo.

DATOS ESTADÍSTICOS

Ante lo anterior debemos de tener presente la siguiente información:
– El 30 % de la humanidad no ha escuchado de Cristo y la mayoría de ellos son musulmanes.
– El 25 % de la población mundial es musulmana.
– Cerca del 60 % de la gente más pobre del mundo son también musulmanes.
– Alrededor del 80 % de los refugiados a nivel mundial, son musulmanes.
– Casi el 86 % de los musulmanes nunca han conocido a un verdadero seguidor de Jesús, que los acompañe, ame, comparta el evangelio y sobre todo que les dé testimonio.

LOS ORÍGENES BÍBLICOS

“… y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está. Levántate, alza al muchacho, y sostenlo con tu mano, porque yo haré de él una gran nación.  Entonces Dios le abrió los ojos, y vio una fuente de agua; y fue y llenó el odre de agua, y dio de beber al muchacho.  Y Dios estaba con el muchacho; y creció, y habitó en el desierto, y fue tirador de arco.  Y habitó en el desierto de Parán; y su madre le tomó mujer de la tierra de Egipto” (Génesis 21:15-21).
Aquí comienza la historia de la gran división, en la cual, para los seguidores del Corán, el primogénito del patriarca bíblico fue Ismael, de quien proceden los árabes y no Isaac, como afirman las Sagradas Escrituras.
El Corán -escrito muchos siglos después de la Biblia- afirma, “por revelación a Mahoma”, que fue Ismael y no Isaac el hijo primogénito de Abraham y el elegido para ser sacrificado a Dios, aunque finalmente un ángel detuvo la mano del patriarca.
Judíos y cristianos consideran en ese punto y en otros, que el Corán manipula las Escrituras Sagradas para poder concluir que son los árabes y no los judíos los “hijos de la promesa” hecha por Dios a Abraham.
Al final de la historia, Ismael fue el padre de cientos de personas oriundas de la península arábiga y otros territorios circundantes, genéricamente llamados árabes: en esto coinciden las tres religiones abrahámicas (hebrea, cristiana y musulmana).
Como sabemos Ismael tuvo 12 hijos, según el relato de Génesis 25, que “ocuparon la región que va desde Havila hasta Shur, que está al oriente de Egipto, en dirección a Asiria. Allí vivieron en franca oposición con todos sus parientes”. Su hogar fue el desierto del norte de Arabia y del este de Siria.
Los descendientes de Ismael fueron todos príncipes del desierto.
La promesa de Dios a Agar había sido, según Génesis 16:12: “Será un hombre indómito como asno salvaje. Luchará contra todos y todos lucharán contra él; y vivirá en conflicto con todos sus hermanos”.
Respondiendo al pedido de Abraham, Dios cumplió la promesa de Génesis 17:20, “Con respecto a Ismael, también a él lo bendeciré, tal como me has pedido. Haré que sea muy fructífero y multiplicaré su descendencia. Llegará a ser padre de 12 príncipes, y haré de él una gran nación”.
Los 12 hijos de Ismael fueron: Nebayot, Quedar, Adbeel, Mibsam, Mismá, Dumá, Masá, Hadad, Temá, Jetur, Nafí­s y Quedemá.

CONCEPTOS PARA TENER EN CUENTA

A menudo se emplean términos como «árabe», «musulmán» o «islamista» como si fueran sinónimos.
No obstante, existen importantes diferencias entre todos ellos. Estas expresiones no pueden ser utilizadas indistintamente, dado que hacen referencia a factores tan diferentes como la lengua, la etnia, la religión o la ideología.
Musulmanes: son aquellas personas que creen y practican el islam, es decir, una religión monoteísta que se rige por el Corán y que surgió en el siglo VII en Arabia de la mano de su principal profeta, Mahoma.
Árabes: grupo étnico y lingüístico, que se caracteriza por su común empleo de la lengua árabe. Proceden de la península arábiga, extendiendo su influencia por otras regiones.
Así se expandió también su lengua y su religión mayoritaria, el islam.
Islamistas: son aquellas personas partidarias del islamismo o islam político, una ideología que reúne los más variados discursos con un rasgo común: la reivindicación de la religión musulmana como eje central de la vida política.
En definitiva, «árabe», «musulmán» e «islamista» son palabras totalmente distintas que hacen referencia a rasgos muy diferentes.
Los árabes comparten etnia y lengua; los musulmanes, religión; y los islamistas, doctrina política.
Es posible ser un árabe musulmán e islamista, pero tener alguna de estas características no implica necesariamente contar con las otras.
Islámico e islamista no tienen el mismo significado.
Islámico es aquello que está relacionado con el islam: cultura islámica, arquitectura islámica…, mientras que islamista hace referencia a quien propugna que la acción política se rija según los principios del islam.
La Meca: ubicada en Arabia Saudita, es la ciudad más sagrada del Islam, ya que supuestamente es el lugar donde nació el profeta Mahoma.
Mahoma: Fue el fundador del islam.
Alá: Es el ser eterno que originó la creación. Según el Corán.

UN GRAN CRECIMIENTO

El islamismo está avanzando en Europa, eso es una realidad, por ejemplo, ya Londres en el Reino Unido, tiene un alcalde musulmán, su nombre Sadiq Khan.
Esta religión avanza en forma veloz en los Estados Unidos con 2.000 centros de reunión y un aproximado de 7 millones de norteamericanos que han abrazado el islamismo.
En la actualidad ha llegado a América Latina para quedarse. El Salvador tiene un presidente de origen musulmán, Nayib Bukele. Su hermano Emerson Bukele es el líder y estratega para esa nación y también para Centroamérica.
En algunos países del mundo hay pastores que se han vuelto musulmanes e iglesias cristianas que han cerrado y han sido convertidas en mezquitas, aunque nos cueste creerlo.

¿QUÉ HAREMOS?

Además de orar para detener esta corriente religiosa, la iglesia y sus líderes deben prepararse.
Es aquí donde surge la necesidad de obtener formación básica como contar con más conocimiento sobre este tema.
Teniendo en consideración que el objetivo es enseñarle al estudiante que Dios ama a los musulmanes y tiene interés en rescatarlos.
De manera que se aprenda cómo compartir la fe con ellos, sin temores, ni prejuicios.
Manarah Latino, que dirige el Dr. Tony Vásquez, por ejemplo, imparte cursos de tres días, una o dos semanas, con niveles básicos, intermedios o avanzados. Los cuales pueden ser presenciales o virtuales.
Si usted tiene interés en recibir entrenamiento o crear puentes de amistad con musulmanes puede escribir a: tonylatinlink@yahoo.com

De izquierda a derecha: el Dr. Jay Smith, Andy Miller (intérprete), Javier Espinoza y el Dr. Tony Vásquez

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