5 preguntas para detectar un evangelio falso

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El verdadero evangelio se ve así: el mensaje está fundamentado en la Biblia, es coherente con toda la Palabra, con todo el mensaje de salvación / Freepik

Un evangelio falso es la antítesis del evangelio verdadero porque sustituye la centralidad de Cristo y su obra por la centralidad del hombre y sus obras

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Teología sana

  • El evangelio son las buenas noticias de salvación por el pecado que nos aleja de una relación con Dios.
  • Nuestro mayor problema es el pecado, a lo que respondemos en arrepentimiento y fe en la obra de Jesús.
  • El único mediador de nuestra salvación es Jesús, y la única obra que necesitamos es la que Él hizo.
  • El evangelio falso es una copia de las buenas nuevas de Jesús, pero el fruto de él es perdición.
  • Examina si el mensaje proviene de la Biblia. Debe ser coherente con todo el mensaje de salvación.
  • Examina si el mensaje te coloca a ti a tus obras en el centro, o a la obra de Cristo en la cruz y a su resurrección.
  • Examina si tu esperanza es la vida eterna en Cristo o lo que este mundo te ofrece para “vivir bien”.
  • Examina si eres una persona diferente a la que eras, pareciéndose más a Jesús que a una versión propia.
  • Examina si vives tu vida cristiana sola o la vives acompañada de otros para crecer y madurar para la gloria de Dios.

5 PREGUNTAS PARA DETECTAR UN FALSO EVANGELIO

¿Hay falsos evangelios? Sí. «Evangelio» significa «buenas noticias de salvación» porque estábamos «muertas en nuestros delitos y pecados» (Efesios 2:1-5), y, por tanto, alejadas de una relación con Dios (Efesios 2:12-13). Desafortunadamente, también existen otros mensajes con su propia —y errónea— versión de «buenas noticias» para ofrecer algo diferente, engañando al pueblo de Dios.
Un evangelio falso es la antítesis del evangelio verdadero porque sustituye la centralidad de Cristo y su obra por la centralidad del hombre y sus obras. Por ejemplo, se te ofrece una mejor vida, sin sufrimiento, con el cumplimiento de todos tus deseos a través de ti y de tus obras; este ofrecimiento es tu «boleto de entrada»: este evangelio promete prosperidad terrenal.  O te enseña que son tus obras y cambios externos los que te hacen meritoria de la salvación: un evangelio moralista. Los evangelios falsos te hablarán contrario a lo que está escrito en la Biblia para apelar a tus deseos y hacerte dudar, así como la serpiente hizo con Eva: «de verdad Dios dijo eso» (parafraseando Génesis 3:1b).
Aclaremos qué es el evangelio según dice la Biblia. El evangelio es creer en la vida, muerte y resurrección de Jesús (1ª Corintios 15:1-4). Pero, ¿por qué debemos creer en esto? Primero, porque estábamos alejadas de Dios por no reconocer nuestros pecados y no hallábamos perdón. Así que, el pecado fue y es el problema. Segundo, porque la solución es de Dios. Nosotras necesitamos creer en la vida perfecta de Jesús en esta tierra, en su muerte para justificarnos del pecado y en su resurrección para tener la esperanza de que esto fue hecho para vivir en la eternidad con Él. De otra manera, no somos salvas ni adoptadas como hijas de Dios para disfrutar de sus bendiciones espirituales que adquirimos por gracia.
Además, el Espíritu Santo nos santifica, esto significa que nos ha apartado para vivir de una manera diferente, en santidad y en obediencia por amor a Él. Cuando fallamos, nos arrepentimos al buscar su perdón, y cada vez, el Espíritu Santo nos hace más y más como Cristo, nuestro Salvador y Señor, esa es la meta de todo cristiano. Puesto que entiende que no pertenece a este mundo, y lo que más anhela es estar con Él ahora y en la eternidad, vivir para su gloria no es un cliché, es una realidad diaria.
Evaluemos cinco preguntas para detectar un evangelio falso.

1. ¿Cuál es la fuente del mensaje?
Toda idea viene de algún lugar. Si la enseñanza del mensaje no proviene de la Palabra de Dios, la cual ha sido inspirada por el Espíritu Santo, entonces no es de Dios. Si el mensaje se origina en alguien o algo creado por Dios, no proviene de Él. Pablo reprendió a los gálatas que estaban aceptando la imposición judaizante de Cristo y la ley para ser salvos: «Me maravillo de que tan pronto ustedes hayan abandonado a Aquel que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente, que en realidad no es otro evangelio, sino que hay algunos que los perturban a ustedes y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pues quiero que sepan, hermanos, que el evangelio que fue anunciado por mí no es según el hombre» (Gálatas 1:6-7,11. NBLA).
Por eso, te animo a que corrobores en la Palabra lo que escuchas. Evalúes la fuente de ese mensaje: ¿es de Dios o es de los hombres?

2. ¿Qué me enseña de las tres personas de la Trinidad?
Si hay una separación entre Dios, Jesús y el Espíritu Santo, lo que conocemos como la Trinidad (Efesios 1:1-13), no es un evangelio completo. ¿Por qué? Porque Dios se ha revelado de esa manera en toda la Biblia. Dios no es más importante que Jesús; Jesús no es más importante que el Espíritu Santo; y el Espíritu Santo no es el ayudante de ellos, y mucho menos es nuestro mensajero. Los tres son Dios. Identifica cómo hablan acerca de las tres personas, si solo se refieren a Dios, si al referirse a Jesús solo es para orar, y si usan al Espíritu Santo para que haga lo que se “decreta”.

3. ¿Me piden algo más para ser aceptada y salva por Dios?
El evangelio no pertenece sólo al Nuevo Testamento, ¡es el mensaje de toda la Biblia! Es Dios salvando a un pueblo que no puede salvarse a sí mismo. Si te enseñan que Jesús solo es tu coach, tu maestro, tu motivador, un buen líder a quien seguir, pero no te enseñan a sujetarte a Él como Señor, huye. Cristo está en el centro del mensaje del evangelio. Si agregan algo más a la obra de salvación de Jesucristo, no es el mensaje de Dios que salva (2ª Corintios 11:4). Si te piden “pactar con dinero o posesiones”, si te piden que dejes a tu familia por servir, entre otras, huye. Sólo Jesús salva, no es por tus obras —buenas o malas— que recibes salvación, sólo es por fe, es por su gracia que eres aceptada por Él (Efesios 2:8-9).

4. ¿Cuál es el fruto que estoy mostrando? ¿A quién me estoy transformando?
Si el mensaje que te predican es sobre las riquezas de este mundo, triunfos, éxito, renombre, huye. Si no te animan a confesar tu pecado, o no llaman pecado a lo que Dios llama pecado, no es el evangelio de Jesús. El sufrimiento es parte de la vida de todo cristiano, de todo ser humano. No podemos huir de la herramienta que Dios usa para despojarnos de nuestro viejo yo. Además, si te enseñan que el fruto es hacer solo buenas obras, tener bendiciones, seguidores personales, dinero y fama, en vez de ayudarte a perseguir diariamente un carácter formado a Cristo, no te están ayudando a crecer ni a dar el verdadero fruto que la Biblia dice: una vida santa (1ª Pedro 1:16).
5. ¿Lo que me enseñan me invita a vivir junto a otros cristianos?
Si te dicen que el cristianismo se trata sólo de ti, que sólo necesitas a Dios, entonces no es el evangelio de Cristo. Dios no nos salvó para vivir solos, nos salvó para vivir con otros creyentes para que juntos crezcamos a la semejanza de Cristo. De manera que nos ayudemos, nos perdonemos y recordemos que el centro de nuestra vida es Cristo y su evangelio. Necesitas una comunidad que te ayuda a ver lo que no ves en tu soledad (Colosenses 3:8-15), puesto que Dios nos unió a su familia, prevalecemos cuando estamos juntos, y la gloria de Dios resplandece en medio de esa unidad. Son nuestros hermanos y hermanas con quienes viviremos en la eternidad.
Así que, recuerda, el verdadero evangelio se ve así: el mensaje está fundamentado en la Biblia, es coherente con toda la Palabra, con todo el mensaje de salvación —su propósito y medio—, tu vida está siendo transformada a la imagen de Jesús juntamente con otros cristianos, quienes, como tú, están luchando aún con pecado, mientras perseveran en la meta final: una eternidad con Cristo y contigo para su gloria.

Aprende
¿Qué es el evangelio? ¿Cuáles son los cinco puntos para detectar un evangelio falso?

Vive
Lee Romanos 5:1-10 y escribe la obra que Dios ha hecho a tu favor. Luego, ora y agradece a Dios por su hermosa salvación.

Lidera
Reúnete con otros que se han alejado de la iglesia por no saber cómo vivir el cristianismo bíblico. Hablen sobre las implicaciones y ora por ellos.

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