Quien pretenda regir su vida de acuerdo a lo establecido por Dios, inmediatamente es catalogado como retrógrado, intolerante o fanático religioso
La población del mundo está sufriendo una metamorfosis progresiva en su manera de pensar. Quien pretenda regir su vida de acuerdo a lo establecido por Dios, inmediatamente es catalogado como retrógrado, intolerante o fanático religioso. Cada día que pasa, más países hacen del aborto una práctica normal, así como el matrimonio entre personas del mismo sexo es prácticamente de aceptación general. Aunque esas prácticas se han convertido en algo normal, para Dios siguen siendo pecado y abominación.
El apóstol Pablo, al referirse a las nuevas “normalidades” que permanentemente están afectando al mundo hizo una advertencia a los cristianos: “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta”.
Oremos: Padre celestial, te ruego en el nombre de Jesús que me des sabiduría y firmeza para vivir junto con mi familia cumpliendo tus preceptos establecidos en la Biblia, así para el mundo sea catalogado como bicho raro. Amén.


