Un “camino” puede ser un método, una postura, una decisión, una fe, una conducta. Pero Cristo es el camino que moldeará tu vida
“Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12).
El vuelo de las aerolíneas de Singapore, un Boing 747, saldría aquella noche del aeropuerto internacional de Taipei con destino a Los Ángeles. Llevaba 179 personas a bordo cuando inusitadamente se estrelló y explotó con su valiosa carga. Sólo ochenta y una personas lograron salvar sus vidas. ¡Qué terrible! Luego de las investigaciones se llegó a la conclusión de que la causa de tal desastre fue el supuesto error del piloto al usar una pista de despegue equivocada. Según el estudio, el aparato chocó con la maquinaria pesada que en ese momento se encontraba allí estacionada para obras de reparación. Según parece, el piloto estaba muy bien familiarizado con el aeropuerto, no obstante, se equivocó de pista.
Sin restarle gravedad al accidente, el mismo hace pensar en la también terrible equivocación del hombre cuando trata de volverse a Dios tomando el camino equivocado. Nuestro proverbio enseña que “hay camino que al hombre le parece derecho”. Lo que desorienta al ser humano es que está desligado o aislado de la revelación de Dios. La falta de la brújula divina y su renuencia a escuchar le hace ir a la deriva.
El hombre prefiere escuchar a nuevos gurúes, modernos motivadores esotéricos para conducir sus vidas. Ese camino, derecho en su opinión, dice Dios es camino de muerte. Y lo lamentable es que sea en lo espiritual en lo que más yerra.
Un “camino” puede ser un método, una postura, una decisión, una fe, una conducta. Pero Cristo es el camino que moldeará tu vida. Es descrito como Verdad, Luz, Vida, Pan, la Puerta, Pastor, Cordero, Rey de reyes, Señor de señores, Soberano de todos los reyes de la tierra, Príncipe de paz. ¿Qué camino seguirás? Tú decides.




