Al mencionarlo con diminutivo lo están haciendo pequeño y limitado. Otros oran a Dios pidiéndole cosas muy pequeñas
Algunas personas llaman al Creador como “Diosito” y, sin darse cuenta, al mencionarlo con diminutivo lo están haciendo pequeño y limitado. Otros oran a Dios pidiéndole cosas muy pequeñas. No se atreven a pedirle cosas grandes. Es común escuchar alguien orando: Señor, dame aunque sea un trabajito, una casita, un carrito o un dinerito. Todo pequeñito.
En una ocasión Dios le dijo a Moisés que le daría a comer full carne a su pueblo en el desierto durante un mes, a lo que Moisés responde con incredulidad, análisis lógicos y argumentos de imposibilidad. Ante estos razonamientos naturales, “Jehová respondió a Moisés: ¿Acaso se ha acortado la mano de Jehová? Ahora verás si mi palabra se cumple o no”. Dios cumplió su palabra y comieron carne hasta aburrirla.
Tengamos la confianza ante Dios de pedirle cosas grandes, aunque parezcan imposibles. Tenemos un Dios poderoso e ilimitado cuya mano no se ha acortado. Si Dios tuvo poder para resucitar a su Hijo de la muerte, cualquier cosa que un seguidor suyo le pida será “pan comido”. ¡Ánimo!
Dios te bendiga.




