Significa NO atarse a una sola rígida “ismo”, sino seleccionar de diferentes escuelas de pensamiento, de enfoques, y elegir lo que realmente funciona mejor en una situación dada
ECLÉCTICO, etimológicamente, significa escoger, a su vez esta acción va acompañada de otras dos, combinar y armonizar funcionalmente para que genere frutos.
EL ECLECTICISMO es ampliamente utilizado en muchos ámbitos como lo son la música, en la moda, la pintura, en la filosofía, etc. En esta oportunidad sólo quiero compartirles esta reflexión enfocando su aplicación únicamente en lo político.
ECLECTICISMO POLÍTICO en términos más simples, significa NO atarse a una sola rígida “ismo”, sino seleccionar de diferentes escuelas de pensamiento, de enfoques, y elegir lo que realmente funciona mejor en una situación dada con mentalidad abierta a los cambios y elegir lo que realmente funciona mejor en cada ocasión. Es lo opuesto a ser dogmático. En lugar de buscar que la realidad encaje en la teoría, es adaptar las teorías a la realidad.
En la GOBERNANZA, el ECLECTICISMO significa que el líder no sigue ciegamente el socialismo, el capitalismo, el liberalismo o el conservadurismo, sino que toma prestados elementos de cada uno cuando sirven al Interés Nacional.
Por ejemplo, podría adoptar el bienestar al estilo socialista para proteger a los más necesitados, hacer reformas capitalistas para estimular el espíritu empresarial, impulsar los valores culturales tradicionales para mantener la cohesión social, todo al mismo tiempo. El objetivo no es la pureza ideológica, sino el PROGRESO NACIONAL.
Pensando en nuestro país, Venezuela, que ha experimentado más de cuatro generaciones sumergida en los lodos de las “brillantes” ideas dogmáticas de funestos oportunistas y aventajados personajes, el ECLECTICISMO podría ser transformador.
Nuestro país es complejo, vibrante, dinámico, con hambre de bienestar y de progreso con mucho por hacer en múltiples áreas que será imposible lograrlo por/con un único modelo político dogmático.
En lugar de aferrarse a ideologías importadas o a ideas rígidas anacrónicas de líneas de partidos (como ha sido hasta hoy), la GOBERNANZA ECLÉCTICA significaría preguntar: ¿Qué funciona para VENEZUELA? Esto podría ser la privatización en un sector, la participación e intervención necesaria del Estado en otros; leyes que estimulen la apertura para la innovación e inversiones, regulación sólida donde la seguridad pública está en juego; tomando prestado lo ya probado de las mejores prácticas mundiales, pero con políticas enraizadas en las realidades social, cultural, económica, criminal y de justicia en la Venezuela actual y encaminarnos hacia dónde queremos ir y progresar. Por lo tanto, el ECLECTICISMO EN GOBERNANZA es sencillamente el buen uso del sentido común, la humildad para aprender, el pragmatismo para adaptarse, tener coraje para la toma de decisiones impopulares, pero correctas y la sabiduría para combinar lo mejor de muchas tradiciones para servir a la gente
Resumiendo:
NO se aferre a los “ismos”, apéguese a lo que funciona y beneficia a todos.
Recuerde que solo la LUZ espanta todas las tinieblas. Ricas bendiciones.
Douglas Colina
Médico, catedrático y escritor



