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Primeros principios de la economía bíblica (7 y 8), Vladimir Martínez

El tipo más elevado de riqueza es una correcta relación con Dios; y que las riquezas, tanto material como no material, son bendiciones de Dios relacionadas con Sus propósitos y con el grado de nuestra obediencia a Él

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7. Afirmamos que la riqueza es material y no-material; que la economía Cristiana debe abordar ambos tipos de riqueza; que la riqueza no-material incluye (pero no se limita a esto) la vida, libertad, intelecto, ideas (especialmente el entendimiento de la Ley moral de Dios), las emociones, voluntad, tiempo, relaciones personales y la buena disposición; que la riqueza material incluye (pero no se limita a esto) la materia prima, el trabajo y los materiales manufacturados; que los varios tipos de riqueza son valorados de manera diferente en la Biblia y que deben ser valorados de manera diferente por parte de los hombres de acuerdo a sus personalidades y necesidades únicas; que el tipo más elevado de riqueza es una correcta relación con Dios; y que las riquezas, tanto material como no material, son bendiciones de Dios relacionadas con Sus propósitos y con el grado de nuestra obediencia a Él (Deuteronomio 8:28; Hebreos 11 indica que hay excepciones).
Negamos que la riqueza sea solamente material; que la riqueza, tanto material como no material, deba ser buscada a expensas de una correcta relación con Dios; que todas las valoraciones humanas de la riqueza sean igualmente consistentes con las valoraciones de Dios; y que se debiera buscar la piedad con el propósito de obtener ganancia material (1ª Timoteo 6:3-6).

8. Afirmamos que la riqueza, material y no-material, consiste de bienes económicos, que resultan de combinar los recursos naturales con la labor física y la creatividad mental; que los bienes económicos pueden incluir bienes materiales, servicios e ideas; que estos bienes económicos tienen valor solo en la medida en que satisfagan las necesidades humanas; y que su valor cambia de tiempo en tiempo a medida que cambian las necesidades humanas y el suministro de bienes.
Negamos que la cantidad de bienes materiales se halle fija por siempre en el tiempo; que la cantidad de recursos naturales disponibles para un individuo o grupo determine o limite su riqueza; que la creación de riqueza por parte de un individuo o grupo tenga que producirse a expensas de otros; que una forma de bien económico sea siempre superior a cualquier otra; y que el valor de los bienes económicos sea siempre permanente.

Vladimir Martínez
Pastor, ingeniero estructural y politólogo

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