¿El creer en algún SER SUPERIOR nos hace “buenos”?
Estas dos preguntas surgieron de una conversación con un acucioso profesional que me expresó no cree en DIOS y las leyes de la naturaleza son las que nos gobiernan.
Consideré pertinente responderle con los ejemplos de vida de tres interesantes personalidades que aprecio, después de consultar con mi “pequeña biblioteca”. Uno de ellos fue un estudioso científico, el otro fue un importante gobernante, un hombre genial de Estado, el tercero fue un orgulloso y jactancioso abogado (no todos los abogados son así, por fortuna) que tuvo que ser derribado de ese pedestal, y de su caballo, para darse cuenta de su triste realidad y encontrar la verdad.
Max Karl Planck, fue un Físico alemán ganador del premio Nobel, estudioso de las partículas sub-atómicas y creador de los principios de la Física Quántica, dijo:
“Para el científico que ha vivido su vida en la fe de la historia de la ciencia, la primera línea del relato comienza así: Dios está en el principio”.
Es bueno resaltar su expresión que es válida para todos nosotros, seamos o no científicos, para los curiosos, brujos, para los ateos, agnósticos, de: “….que ha vivido SU VIDA EN LA FE de la historia de la ciencia…”. Y si “DIOS ESTÁ EN EL PRINCIPIO” como él lo declara, eso es una convicción personal, sus experiencias extraídas de sus vivencias que no dejan lugar a ambigüedades etéreas ni a abstracciones.
Muy diferentes experiencias podrían tener aquellos que no han vivido su vida en la FE porque DIOS ES EL PRINCIPIO, EL ES CREADOR DE LAS CIENCIAS y de todas las leyes que dominan el Universo, las Físicas y las Morales, y como él mismo lo estableció en “el manual o recordatorio” para sus criaturas: “SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS” (Hebreos 11:6).
En mi ENCICLOPEDIA O PEQUEÑA BIBLIOTECA hay un libro que se llama Eclesiastés, y nos recuerda sobre la Vanidad del hombre. El gran SABIO SALOMÓN, la historia también confirmó su existencia y acciones (fue tan real como Simón Bolívar o Juan Vicente Gómez, salvando las distancias) también hizo muchas referencias a la misma palabra que, en el hebreo original es HEVEL, que significa literalmente vapor, humo o aliento. Por lo tanto, la frase no se refiere exclusivamente al orgullo personal o a la presunción, sino a la imposibilidad de retener, controlar o dar permanencia absoluta a las cosas terrenales por uno mismo.
La conexión o significado de la VANIDAD con el VAPOR intrínsecamente nos expresa:
Es de carácter efímero:
Todo lo que el ser humano acumula o trabaja —como riquezas, placeres y conocimientos— desaparece y no se puede aferrar de manera duradera.
Ilusión de control:
Critica el error humano de creer que podemos dominar, predecir o asegurar el mañana bajo el sol.
Falta de sentido sin Dios:
Según el contexto de la reflexión, la existencia humana se vuelve frustrante y vacía cuando se intenta buscar una satisfacción definitiva sólo en las cosas temporales y separadas del Creador.
Al reconocer que todo es frágil como el humo, cada momento de la vida adquiere un valor único e irrepetible para ser vivido con sobriedad y temor de Dios. Nuestra vida terrenal comparada con la neblina que en un momento está y en otro instante puede desaparecer.
El propósito y sentido final del libro afirma que el verdadero núcleo fundacional de nuestra existencia se resume en “Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre”. ¡El temor que aquí se menciona no tiene nada que ver con miedo ni el andar escondiéndose como alguien que está siendo perseguido para darle su tate quieto, sino a La OBEDIENCIA REVERENTE SÓLO Y ÚNICAMENTE PARA EL OMNIPOTENTE CREADOR del universo y todo lo que contiene…!!
Tomando como otro importante, muy triste y por demás real ejemplo: “si alguien necesita creer en un ente superior para ser bueno, crea”, está es la equivocación más garrafal que cualquier ser humano (a veces no lo es tanto) puede cometer.
Al menos para mí, pienso que el creer en algún ser superior a nadie lo hace bueno ni mejor, muuucho menos pretender creer en DIOS tampoco lo hará una buena persona, así lo dejó muy claro por escrito:
“Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento” (Isaías 64:6).
Siglos después el apóstol Pablo, abogado miembro de la corte suprema de justicia quien se jactaba de su excelente formación académica y de perseguir a muerte a los cristianos, una vez convertido por el mismo ESPÍRITU SANTO DE DIOS quien es el ÚNICO CON PODER PARA CONVENCERNOS, expresó lo siguiente, en Romanos 3:10-12:
“10Como está escrito,
No hay justo, ni aun uno;
11No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
12Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno”.
Esta es la principal razón por la que todo el esfuerzo, actos, obras, sacrificios, promesas, etc., que el hombre haga para ser “bueno” o acercarse a DIOS es en vano, no sirven para nada porque ya DIOS LO HIZO TODO, pago ese precio enviando a su Hijo CRISTO a que pagara su deuda, la mía, la nuestra en la cruz. Sólo nos queda aceptarlo porque él ya pagó el precio. Ahora no tenemos cuentas pendientes con DIOS si aceptamos SU GRACIA o regalo inmerecido. Él solo nos demanda que le creamos y le OBEDEZCAMOS.
Por mucho que usted, o yo, amemos a nuestros hijos, pero ellos no quieren reconocernos como padres ni saber nada de nosotros, mucho menos obedecernos, ¿usted los va a obligar que lo reconozcan como su padre?
¿Qué podría hacer usted a pesar de amarlos con todas sus fuerzas?
¿Y el caso del hombre que rechaza a DIOS como Padre?
¿Los obligará DIOS que los acepte?
Religión es el hombre tratando de alcanzar a DIOS por cualquier medio.
El cristianismo es un estilo de vida CRISTO-BIBLIO céntrica donde es el mismo DIOS ALCANZANDO AL HOMBRE.
Lo demás queda sólo de nuestra parte, creer o no creer, aceptarlo o rechazarlo. Esto no es dogma ni metafísica, es real. Es una sencilla invitación que nos ha sido hecha, no es HUMO que se desvanece, sino que es la llave para la ETERNIDAD… ¡la Gloriosa…!!
Ricas bendiciones, les deseo mucha SABIDURÍA EN TODO como SALOMÓN nos lo exhortó siglos atrás haciendo una clara y profunda distinción entre dos maneras de ser, pensar y actuar muy diferentes, la del insensato y la de EL SABIO:
Proverbios 1:7: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”.
Temor de JEHOVA significa aceptarlo, respetarlo y OBEDECERLE, no hacer sacrificios para agradarle.
Douglas Colina
Médico, catedrático y escritor


