Las últimas palabras lo dicen todo, y creo que es cierto. Son como el resumen de una vida
Se cuenta que, en 1814 en París, un matemático francés de apellido Bossart, agonizaba. Era miembro de la Academia de Ciencias. Toda la familia se esforzaba en hacerle hablar, pero él no decía nada ni daba a entender si escuchaba y comprendía. Entre los presentes se hallaba el astrónomo y también matemático Pierre Louis Moreau, compañero del matemático en la Academia de Ciencias. Viendo este el mutismo de su amigo, dijo a los familiares: -Yo lo haré hablar- Se aproximó en puntillas a la cama y dijo a Bossart: ¿Cuál es el cuadrado de doce? Entonces el matemático contestó haciendo un gran esfuerzo: -Ciento cuarenta y cuatro. Y a continuación… murió.
Amigo y amiga, qué triste es cuando las últimas palabras que alguien pueda pronunciar en su lecho sean tan impersonales y frías. Leí en algún lugar que las últimas palabras lo dicen todo, y creo que es cierto. Son como el resumen de una vida. Las últimas palabras de Jesús en la cruz fueron: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen”. Fueron palabras que cambiaron la vida de muchos y lo siguen haciendo hoy. Pregunto, ¿Te han impactado esas palabras? ¿De qué forma? Espero que sea de la mejor manera.




