Vida y muerte en el evangelio, Fernando Regnault

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Una señal que Cristo está en nosotros es que estamos muertos a este mundo, es que no son los deseos de la carne los que nos motivan

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“Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios” (Colosenses 3:3).
Lamento mucho, que este tema no sea del agrado de muchos, pero sin duda es del agrado de Dios. El evangelio no es que podemos disfrutar la vida, porque Cristo pagó un alto precio para que vivamos una vida de éxitos, escalando posiciones.
Toda la Escritura indica con claridad, que eso es una falsa doctrina, tergiversada por espíritus de error. La Palabra de Dios enseña, que desde que conocemos a Cristo, estamos muertos juntamente con Él. El bautismo es un símbolo de esto, cuando somos sumergidos en el agua, es símbolo haber muerto y de ser enterrados, el pastor nos sumerge y dice: “muere para el mundo”. Luego nos saca del agua, como símbolo de resurrección y nos dice: “vive para Cristo”, para que andemos en vida nueva “buscando las cosas de arriba”.
Una señal que Cristo está en nosotros es que estamos muertos a este mundo, es que no son los deseos de la carne los que nos motivan; no sé qué Biblia leen algunos, la mía dice así: Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia” (Romanos 8:10). Pero ¿qué es estar muerto con Cristo? Saber que no hay futuro para nosotros en esta tierra, es dejar de seguir la corriente de este mundo, en cuanto a la moda y a sus vanidades, dejar de correr tras el dinero y las riquezas, dejar de pensar que un título le arreglará la vida a alguien, ya no es así.
Estar muerto con Cristo es tener desapego a las cosas materiales, porque todo será destruido, nada es realmente nuestro. Lo anterior no implica una vida de miseria, sino es el comienzo de una vida plena, donde el Señor cuidará de nosotros, nos vestirá mejor que los lirios del campo y el ángel de Dios será nuestra retaguardia, porque nosotros valemos para Él más que muchos pajaritos.
¡Dios te bendiga!!!

Fernando Regnault
Maestro de la Palabra
www.abcdelabiblia.com

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