¿Si usted supiera que el Señor Jesús va a venir esta tarde, qué haría? No sabemos cuándo vendrá, pero tal vez es el momento para hacer alguna limpieza en nuestras vidas
Gota: “Y todo aquel que tiene esta esperanza en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro” (1ª Juan 3:3).
Fui capellán por un tiempo en el ejército de mi país, cierto día cuando compartía con los soldados que comenzaban su período de alistamiento militar, escuché una experiencia muy interesante entre ellos, entre risas, alabanzas y lamentos me contaron.
“Mi pastor, le cuento lo que nos pasó la semana pasada: Es normal que con frecuencia se nos pase revista para revisar el orden de la habitación, lo impecable de los uniformes, los zapatos, las camas, los baños de la cuadra, etc. Resulta que por varios días esas inspecciones no se hacían y nos descuidamos un poco en la impecabilidad del mantenimiento. Una tarde me dijeron unos soldados de la otra cuadra que en la noche del día siguiente venían a pasar revista.
“Los muchachos de mi cuadra dijeron: ‘mañana nos levantamos temprano y dejamos todo impecable’.
Esa noche antes de acostarme (continuó diciéndome el soldado) recordé su predicación donde usted nos decía: ¿Cuántos realmente esperan la venida de Cristo? ‘Que vivir en la realidad del regreso de Cristo hace diferenciar la conducta diaria de un cristiano’. Me levanté de la cama y le dije a mis compañeros de cuarto: ¿Muchachos, qué pasaría si esta noche vinieran a pasar revista a nuestra cuadra?
“Mientras hablábamos de ese mensaje que usted predicó ese día comenzamos a arreglar nuestras camas, barrer, limpiar los baños, pulir las botas, etc., y cuál fue nuestra sorpresa, mi pastor, que una hora después de haber terminado, aparecieron mi capitán y mi mayor para revisar los cuartos. De la que nos salvamos. ¡Así yo creo que vendrá Mi Señor! Gracias mi pastor”.
Valor: Le pregunto. ¿Si usted supiera que el Señor Jesús va a venir esta tarde, qué haría? No sabemos cuándo vendrá, pero tal vez es el momento para hacer alguna limpieza en nuestras vidas.
Dios le bendiga.
Ramón Tovar
Pastor y columnista
tramon63@gmail.com




