Gota: “Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos” (Apocalipsis 2:2).
…has probado a los que se dicen ser apóstoles. La necesidad de poner a prueba a quienes afirman hablar en nombre de Dios era ampliamente reconocida en la iglesia antigua (1ª Corintios 14:29; 1ª Tesalonicenses 5:21, 1ª Juan 4:1).
…los has hallado mentirosos. La iglesia de Éfeso había podido discernir entre la verdad y el error. Ejercían un discernimiento espiritual y sabía cómo evaluar a hombres que afirmaban poseer liderazgo espiritual con base en su doctrina y conducta (1ª Tesalonicenses 5:20-21).
Como padre he tenido que llorar o sufrir cuando alguien ha maltratado a mi familia o a alguien a quien amo. Puedo imaginar el dolor y sufrimiento del rey David cuando dijo en el Salmo 69:9: “El celo por tu casa me consume; sobre mí han recaído los insultos de tus detractores”.
Valor: ¡OH, cuánto amor por el Padre celestial! Como cristianos debemos estar preocupados de que Dios reciba toda gloria y honra, que suframos y nos sintamos mal cuando veamos que Dios no es adorado y honrado como se lo merece. Porque cuando usted llega a identificarse de esa manera con Dios, le interesará más Dios que lo que pueda pasar con usted.
Dios le bendiga.
Ramón Tovar
Pastor y columnista

