En el pensamiento de Bolívar podemos ver su valoración a la verdad en contraposición a la mentira y el engaño, muy común en los hombres sin ética ni moral
“La verdad pura y limpia es el mejor modo de persuadir”.
(Carta al General Urdaneta, 3 agosto de 1829).
Bolívar resume en un pensamiento el valor de la verdad, de ser genuino y creíble al expresar en su carta del 3 de agosto de 1829 al Gral. Urdaneta la célebre frase: “La verdad pura y limpia es el mejor modo de persuadir”.
En el pensamiento actual, como en los días de Bolívar la tendencia de los hombres ha sido a ocultar la verdad cuando esta es conveniente para el logro de sus objetivos, pretendiendo que a través de la mentira y el disimulo podamos conseguir la aceptación de las personas o lograr convencerlas a nuestro favor.
En el pensamiento de Bolívar podemos ver su valoración a la verdad en contraposición a la mentira y el engaño, muy común en los hombres sin ética ni moral, lo cual deja ver Bolívar en otro de sus connotados pensamientos: “La verdad es el alma de los honestos, la mentira la de los cobardes, la traición la de los miserables…”.
El pensamiento altruista de Bolívar, lo llevó a comprender el valor de la integridad, por eso en una carta anterior dirigida al Gral. Sucre, el 4 de septiembre de 1824, le expresa: “Usted sabe que yo no sé mentir, y también sabe Ud. que la elevación de mi alma no se degrada jamás al fingimiento”.
De manera reiterativa, el libertador deja constancia de su carácter y convicciones referentes a su proceder sin doblés, donde ser veraz es una de las virtudes que más resaltan en su pensamiento, mostrándonos su concepto del honor y dignidad.
Es de resaltar que, en una de las máximas más connotadas de nuestro Señor Jesucristo, nos dice: “…el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras sean hechas en Dios” (Juan 3:21. RVR).
Si algo nos muestra la trascendencia del mensaje de Bolívar en la historia, es su búsqueda de lo genuino y lo verdadero, siempre hambriento por aprender, amante del estudio y abierto a ajustar su pensamiento a las verdades que podía descubrir.
Bolívar daba un alto valor al desempeño de la conducta, en lo cual lo vemos esforzarse en practicar el principio bíblico: “Sólo el de conducta intachable, que practica la justicia y de corazón dice la verdad” (Salmo 15:2. RVR).
Jesús expresó: “Nada me produce más alegría que oír que mis hijos practican la verdad”. Creo que está máxima pudo ser un pilar en la vida de Bolívar, dado su proceder y puesto que este reconoció a Jesús como la luz de la tierra, dándole así el primer lugar como fuente del conocimiento, sabiduría y verdad.
Así pensaba Bolívar.
Diego Ortiz
Pastor y comunicador
@ps.diegoortiz



