Sujetarse al señorío de Cristo, es aprender a depender del Señor, porque de eso se trata la vida espiritual, dejar de vivir nuestra vida, para vivir la vida de Cristo
“Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas” (Lucas 21:19).
La paciencia es una virtud imprescindible, para entrar al reino de Dios, eso enseñó Jesús. Porque una cosa es creer Cristo y otra muy diferente es someterse voluntariamente bajo su Señorío, renunciando al yo. Dios prueba nuestra fe y nuestro amor a través de la paciencia, es la manera en que el señorío de Cristo se hace evidente y manifiesto en sus hijos. Lo más odioso para nosotros es esperar, acostumbramos a orar, y a salir de inmediato a resolver la situación, a pedir prestado, a pedir ayuda. Pero lo que tiene valor delante de Dios, es orar y esperar en Él, esto es sujetarse a la solución que tiene Dios, y no a la que nosotros queremos.
Esto es sujetarse al señorío de Cristo, es aprender a depender del Señor, porque de eso se trata la vida espiritual, la vida espiritual es dejar de vivir nuestra vida, para vivir la vida de Cristo. Ahora no hay un árbol del que no podamos comer, sino se trata de hacer su Voluntad, ni siquiera se trata de los que nos parece bien o mal, va más allá de eso, es la Voluntad de Dios.
Saúl fue desechado porque no se sujetó a la Voluntad de Dios, no espero unos minutos más a que llegara Samuel. Nuestra habilidad para salir de los problemas, no es una bendición, sólo denota nuestra independencia de Dios y ruina espiritual. Por eso dijo Jesús: “Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas” (Lucas 21:19).
¡Dios te bendiga!!!




