Bolívar reconoce que del Dios de los cielos procede la revelación de los principios de libertad, igualdad y justicia, pero que son los pueblos los que tienen la responsabilidad de edificar sobre estos principios
“La justicia es la reina de las virtudes republicanas, y con ellas se sostienen la Igualdad y la Libertad”.
(Discurso en Bogotá, 23 enero 1815).
En el discurso pronunciado por Bolívar el 23 de enero de 1815, en la ciudad de Bogotá, con motivo de la instalación del Gobierno General de la Nueva Granada tras el cese de la guerra civil, Bolívar asilado para ese entonces en la Nueva Granada y lleno de frustración e indignación ante el caos que se cernía en Venezuela, producto de la anarquía existente ante el velo de la verdad que le impedía a la república naciente “buscar la justicia y conocer los derechos de la naturaleza y de los hombres”, lo llevó a expresar entre otros notables pensamientos: “…La justicia es la reina de las virtudes republicanas, y con ellas se sostienen la Igualdad y la Libertad…”.
Observamos en el pensamiento de Bolívar, que, aunque opuesto a toda clase de injerencia extranjera en la resolución de los problemas de la República, si elevaba su voz con gran fuerza en un llamado a la clase dirigente al establecimiento de la virtud de la justicia como cimiento de la estabilidad política, sin la cual es imposible edificar una república estable.
En los párrafos finales de su discurso en Bogotá, sumo otro pensamiento paralelo a este, al señalar: “Persuadamos a los pueblos que el cielo nos ha dado la libertad para la conservación de la virtud y la obtención de la patria de los justos”.
En ambos pensamientos que van en un mismo tenor, vemos a Bolívar reconocer que del Dios de los cielos procede la revelación de los principios de libertad, igualdad y justicia, pero que a su vez son los pueblos los que en su determinación tienen la responsabilidad de edificar sus sociedades alineadas a estos principios para obtener una patria digna y justa.
En búsqueda de ese ideal supremo, Bolívar añade intencionalmente en su discurso: “Hagamos que el amor ligue con un lazo universal a los hijos del hemisferio de Colón, y que el odio, la venganza y la guerra se arranquen de nuestro seno…”.
Volviendo al pensamiento que motivó este análisis, Bolívar identifica a la Justicia como la reina de las virtudes republicanas, pues una República es una forma de gobierno en la que la soberanía reside en el pueblo, que ejerce el poder político solamente a través de sus representantes y se rige por una Constitución que suele garantizar la separación de poderes (ejecutivo, legislativo, judicial) y la igualdad de los ciudadanos ante la ley; por esta razón sólo puede vivirse en sociedad en igualdad y libertad si existe un sistema legal imparcial y digno, que garantice que impere la justicia sin distinción.
Así pensaba Bolívar.
Diego Ortiz
Pastor y comunicador
@ps.diegoortiz




