No se trata de cerrar los ojos y caminar a ciegas, sino de abrirlos con esperanza, convencidos de que la visión llegará a cumplirse cuando el corazón confíe primero en Dios y su soberanía
Hebreos 11:27 dice: “Por la fe salió de Egipto, no temiendo la ira del rey, porque se sostuvo como viendo al Invisible”.
En un mundo saturado de evidencias, datos y pruebas, la fe parece un salto al vacío. Pero Dios nos llama a algo diferente: creer antes de ver.
La frase “viendo al Invisible” se refiere a tener una fe inquebrantable en Dios, incluso cuando no se puede ver con los ojos físicos.
Hebreos 11:27 en la versión DHH (Dios Habla Hoy): Por fe, Moisés se fue de la tierra de Egipto, sin miedo al enojo del rey; y se mantuvo firme en su propósito, como si viera al Dios invisible.
La fe nos lleva a mantenernos firmes en el propósito de Dios.
En hebreo bíblico, la palabra para VER es ראה (ra’ah). Pero en la Biblia, ver (ראה) casi nunca se refiere sólo a los ojos físicos.
VER significa percibir, comprender, responder, tanto con el corazón como con la acción. Desde Moisés apartándose para VER la zarza ardiente (Éxodo 3:4) hasta Abraham viendo la provisión de Dios en el monte Moriah (Génesis 22:13), cada acto de VER es una invitación a una fe más profunda.
JESUCRISTO INVITA A CREER PARA VER
En Juan 11:40 nos recuerda: “¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios?”.
Jesús pronuncia estas palabras antes de resucitar a Lázaro, invitando a Marta a confiar antes de presenciar el milagro.
Creer es abrir el corazón a lo invisible con la certeza de que Dios ya está obrando.
LA FE NOS HACE CAMINAR CON LA VISIÓN DE DIOS
La fe no es negar la realidad, sino confiar en una realidad superior.
Hebreos 11:1 dice: “Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve”.
No se trata de cerrar los ojos y caminar a ciegas, sino de abrirlos con esperanza, convencidos de que la visión llegará a cumplirse cuando el corazón confíe primero en Dios y su soberanía.
Cuando le creemos a Dios, vemos más que lo que el ojo físico puede percibir.
Vemos propósito en medio del dolor, dirección en el desierto, luz en la oscuridad, formación de nuestro carácter en las dificultades, provisión en la escasez, bendición por obedecer, y crecimiento a través del discipulado.
LA FE OFRECE VIDA
Uno de los momentos más impactantes se encuentra en Números 21: las serpientes muerden, la gente muere y Dios le dice a Moisés que levante una serpiente de bronce. A todos los que habían sido mordidos se les dijo que MIRARAN, ראה (ra’ah), y vivirán.
No se trataba de magia, ni de veneración a una imagen, sino de fe: confiar plenamente en Dios, incluso cuando no tenía ningún sentido lógico.
Siglos más tarde, Jesús usó esta figura profética: «Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así debe ser levantado el Hijo del Hombre…» (Juan 3:14). Y así fue levantado para que todos los que lo MIRARAN con fe pudieran vivir.
Hay una gran diferencia entre VER con los ojos y VER con la fe. Uno VE los hechos. El otro VE la verdad. Uno observa. El otro se transforma.
A LOS INCRÉDULOS SE LES INVITA A CREER PARA CONOCER A JESÚS
En Juan 1:46, Felipe invita a Natanael a conocer a Jesús diciéndole: “Ven y ve”.
A LOS CREYENTES SE LES EXHORTA A SEGUIR CREYENDO
Teniendo en mente este poderoso concepto bíblico de VER; cobra mayor sentido como en Hebreos 12:2, Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe… Que nos exhorta a fijar nuestra MIRADA en el Señor, y Colosenses 3:2, Poned la MIRA en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
Hoy te invito a dar pasos de fe. No esperes que las circunstancias cambien antes de creer. Ora con confianza, actúa con esperanza, y espera con gozo.
George Laguna
Pastor, periodista y misionero



