Dios nos invita a ubicarnos del lado de la Verdad, y quienes creen que Jesús es el camino, la verdad y la vida, les corresponde caminar en ella
“La verdad es la herramienta más poderosa en manos de los justos…”.- Anónimo
Todo ser humano, según sea su pensamiento y su actuar, se encuentra ubicado en uno de los dos únicos caminos posibles, el camino de la Verdad o el camino de la mentira.
Al hombre le corresponde elegir, si acepta la mentira y se fundamenta en ella y acarrea las consecuencias, o si se conduce en la verdad al precio que sea necesario.
Al respecto Dios nos deja una advertencia contundente sobre nuestra elección “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia…” (Deuteronomio 30:19).
A la luz de esta ilustración bíblica, existen dos caminos, uno de vida y bendición, y uno de muerte y maldición, y le corresponde a cada persona según su conciencia y determinación elegir su destino.
Con respecto a los que se ubican del lado de la mentira, aun cuando pretendan justificar su acción, la ley de Dios es categórica y establece: “…todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apocalipsis 21:8).
Con respecto a este camino de muerte que es la mentira las Escrituras también establecen que “…la boca de los que dicen mentira será cerrada” (Salmo 63:11).
Y que “…los hombres… engañadores no vivirán la mitad de sus días” (Salmo 55:23); así como también deja claro “…que el Señor detesta los labios mentirosos, pero se deleita en los que dicen la verdad” (Proverbios 12:22).
También deja claro la Biblia que la complicidad con la mentira es pecado (Levítico 5:1), razón por lo cual guardar silencio ante un hecho del cual somos testigos también nos hace partícipes y nos compromete.
Por otra parte, Dios nos invita a ubicarnos del lado de la Verdad, y quienes creen que Jesús es el camino, la verdad y la vida, les corresponde caminar en ella, pues sólo así podrán gozar de su favor y su bendición.
Del lado de la verdad, han de estar los hijos de Dios siempre, ya que escrito esta que “…Si decimos que tenemos comunión con Él, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad…” (1ª Juan 1:6).
El fruto en nuestra vida habla de quienes somos y de qué lado estamos, deja en evidencia a qué reino servimos y quién nos gobierna, la luz o las tinieblas…
Diego Ortiz
Pastor y comunicador
@ps.diegoortiz



