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El Covid, la Biblia y Dios

Lo más importante, hace dos mil años nos envió la cura final contra las más terribles pestes: Mandó a Jesucristo

(Douglas V. Colina Polanco).-

Observando todo lo que ha ocurrido con la aparición de la nueva infección viral llamada Covid-19 en China, inicialmente catalogada como epidemia y semanas más tarde encontrándose el virus haciendo de las suyas en muchos países gracias a los vuelos intercontinentales, para luego considerar la situación como pandemia; obligatoriamente me llevó a comparar el comportamiento de los gobiernos y los habitantes de Asia con los Occidentales.
La rápida acción que tomaron todos los países ubicados por donde sale el Sol, el Lejano Oriente, cada uno ocupado en lo suyo y en su gente, sin escandalizarse, informando a sus ciudadanos de las medidas que deben tomar y de la conducta que se esperaba de ellos también, sin búsqueda de culpables, solo enfocados en resolver de la mejor y más rápida manera posible el problemón de salud pública desconocido y potencialmente mortal que estaban todos enfrentando y ayudándose entre sí.
La disciplina, el orden y la obediencia de la población para seguir las normas de protección personal y colectiva, además de la confianza en sus gobernantes (a mi juicio), fueron los ingredientes del éxito que han tenido en el combate del potencialmente mortal virus enemigo. Me llamó la atención que las tres primeras medidas puestas en práctica en Asia, así como en el mundo entero, para combatir esta enfermedad fueron las mismas que DIOS le dio al pueblo de Israel hace 3.500 años antes de entrar a la Tierra Prometida, sobre higiene y prevención de enfermedades, estas son:
1. Guardar distancia o aislamiento.
2. Higiene de manos.
3. Uso de máscaras.

Esas NORMAS dadas por el mismito DIOS las podemos analizar en los siguientes textos bíblicos:
1. LEVÍTICO 13:4, 5, 45 – Si tiene síntomas, mantenga la distancia, cúbrase la nariz y evite el contacto.

2. ÉXODO 30:18-21 – Lávate las manos.

3. LEVÍTICO 13:4,5 – Quien esté infectado, debe permanecer entre 7 y 14 días aislado.

Los médicos de la antigüedad sabían muy poco o nada de los microorganismos y gérmenes que causan las enfermedades, pero DIOS sí los conoce a toditos, nada escapa de sus manos.
Recordando lo que el SENOR JESÚS nos dijo sobre las señales antes de su segunda venida, acerca de la multiplicación de las guerras, el hambre, los terremotos y el aumento de las PESTES. No me caben dudas que esta no es la última, vendrán más, algunas afectarán solo a un país, o a un grupo de países que forman parte de un continente o al mundo entero como el Covid. En cualquiera de los casos debemos tener siempre presente que lo que DIOS ordenó desde EL PRINCIPIO jamás pasará de moda, nunca se volverá obsoleto, es para que lo tengamos siempre presente por nuestro propio bien, para protegernos y para que protejamos a otros del mal, para preservar nuestro bienestar y la vida físicamente.
Por eso mismo también nos dio los 10 Mandamientos que muchos dicen conocer y al mismo tiempo los desconocen. Nos los dio con la finalidad de protegernos del mal en lo personal y en lo colectivo, de otros tipos de males. Por ejemplo, cuando NI USTED NI YO NOS ROBAMOS 20 millones de dólares, o un pan, ese dinero público bien invertido puede ayudar a salvar muchos enfermos que no consiguen cómo hacerse la diálisis que están a punto de morir intoxicados por el aumento de la urea en su sangre debido a que los riñones están muertos y no la pueden expulsar en la orina, o comprar la insulina que los diabéticos necesitan, equipar el hospital que está en el suelo, construirle mejor carreteras a los agricultores para que saquen la comida que todos necesitamos.
El pan podría llegar a manos de una madre necesitada con tres niños hambrientos junto con otras oportunidades de superación. Estos fantásticos cambios para el bien de todos se pudieran lograr si tan solo obedeciéramos esas 10 órdenes que DIOS nos dio para combatir MUCHAS OTRAS PESTES que han infectado la mente y el corazón del ser humano que a diario matan más gente que el Covid. Sin embargo, aún DIOS fue más allá de todo esto, 3.500 años atrás nos dijo cómo protegernos de las enfermedades infecciosas con tres simples medidas que debemos obedecer, pero antes ya nos había dado los 10 famosos Mandamientos/Órdenes para proteger nuestra vida física.
Finalmente, lo más importante, hace dos mil años nos envió LA CURA FINAL contra las más terribles pestes: la idolatría, la codicia y la desobediencia a DIOS, que pueden hacer morir al hombre para siempre separándolo de la presencia del SEÑOR. Mandó a JESUCRISTO, para que todo aquel que en ÉL CREA y lo confiese con su boca, no se pierda, sino que tenga Vida Eterna.
¿Se encuentra usted perdido, extraviada, sin rumbo? ¡Ya conoce el Camino! Si así usted lo cree, entonces podemos preguntar: ¿dónde está peste infernal/muerte tu aguijón? ¡YA CRISTO LA VENCIÓ…! AMÉN.
Dios les continúe bendiciendo ricamente…

DOUGLAS VICENTE COLINA POLANCO

Douglas Vicente Colina Polanco

Nacido en Puerto Cabello de padres Falconianos. Médico Cirujano graduado en la UNIVERSIDAD DE LOS ANDES (ULA) MÉRIDA-Venezuela. Oficial retirado de la Armada con el grado de Teniente de Fragata. Post grado en Radiodiagnóstico en la Universidad Central de Venezuela en los Hospitales Miguel Pérez Carreño, Clínico Universitario y Vargas de Caracas. Estudios de Lengua y Cultura China en la Universidad homónima de Pekín. Post grado en Medicina Tradicional China en la Universidad de MTC en la ciudad de Guangzhou, China. Médico homologado en España.
Ha trabajado en seis países ubicados en América, Europa y Asia. Desde hace 12 años ha ocupado más tiempo trabajando en diferentes ciudades del este de China como director médico y especialista extranjero en varias clínicas. Actualmente se desempeña como director médico de Yuezhifu medical Center en Beijing. Es escritor.

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