El Ministerio Apostólico en la actualidad

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Los verdaderos apóstoles son esenciales para el crecimiento y la edificación de la iglesia, pero es crucial estar alerta ante los falsos apóstoles que buscan su propio beneficio

Introducción
En el ámbito contemporáneo del cristianismo, el rol del apóstol ha suscitado tanto interés como controversia. Este artículo explora la naturaleza del ministerio apostólico, las señales de un verdadero apóstol, su llamado y obra, y la problemática de los falsos apóstoles.

El Ministerio Apostólico
El término “apóstol” proviene del griego “apostolos”, que significa “enviado”. En el Nuevo Testamento, los apóstoles eran los doce discípulos de Jesús y Pablo, quienes fueron comisionados para establecer la Iglesia y difundir el evangelio. Hoy en día, se debate si el ministerio apostólico continúa y, de ser así, cómo se manifiesta.

Señales de un verdadero apóstol
1. Llamado Divino: Un verdadero apóstol tiene un llamado claro y específico de Dios. Este llamado no es autoimpuesto ni basado en ambiciones personales, sino que es una comisión divina reconocida por la iglesia.
“Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios” (2ª Corintios 1:1).

2. Fundación y edificación de iglesias: Como los apóstoles del Nuevo Testamento, un verdadero apóstol se dedica a plantar y fortalecer iglesias. Su ministerio tiene un impacto visible en la expansión y el crecimiento del cuerpo de Cristo.
“Y así me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno” (Romanos 15:20).

3. Doctrina sólida: Los apóstoles son guardianes de la sana doctrina. Enseñan y defienden las verdades fundamentales de la fe cristiana, manteniendo a la iglesia libre de herejías.
“Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1:8).

4. Señales y milagros: Aunque no es un requisito absoluto, la Biblia indica que los apóstoles del primer siglo realizaron milagros como confirmación de su apostolado.
“Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros” (2ª Corintios 12:12).

5. Vida de integridad: La vida personal del apóstol debe reflejar santidad, humildad y amor. Su carácter es un testimonio de su autenticidad y de su relación con Dios.
“Porque nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabra solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros” (1ª Tesalonicenses 1:5).

El llamado y la obra del apóstol
El llamado de un apóstol implica una profunda experiencia espiritual y una comisión directa de Cristo. Su obra incluye:
– Plantación de iglesias: Fundar congregaciones en lugares donde el evangelio no ha sido predicado.
“Y Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efesios 4:11-12).

– Enseñanza y discipulado: Formar líderes y discipular a creyentes para que maduren en su fe.
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” (Mateo 28:19-20).

– Defensa de la fe: Combatir enseñanzas falsas y proteger la integridad del evangelio.
“Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 1:3).

– Consejería y supervisión: Proveer orientación espiritual y supervisar el crecimiento de las iglesias.
“Por esto te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé” (Tito 1:5).

Falsos apóstoles y sus consecuencias
La proliferación de individuos que se autodenominan apóstoles sin una verdadera comisión divina es una realidad preocupante. Estos falsos apóstoles pueden causar daño significativo a la iglesia:
1. Confusión doctrinal: Introducen enseñanzas erróneas que desvían a los creyentes de la verdad bíblica.
“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras” (2ª Pedro 2:1).
2. División: Generan conflictos y divisiones dentro de la iglesia, debilitando su unidad y testimonio.
“Os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos” (Romanos 16:17).
3. Desilusión espiritual: Los creyentes que descubren la falsedad de estos líderes pueden experimentar una pérdida de fe y confianza en la iglesia.
“Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo” (2ª Corintios 11:13).

Identificación de un verdadero apóstol de Cristo
Para discernir entre un verdadero y un falso apóstol, la iglesia debe:
– Evaluar el llamado: Examinar la autenticidad del llamado de la persona a través de la oración y el consejo de líderes espirituales.
“Y habiéndoles impuesto los apóstoles las manos, recibieron el Espíritu Santo” (Hechos 8:17).

– Observar los frutos: Analizar los resultados de su ministerio en términos de crecimiento espiritual y numérico de la iglesia.
“Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?” (Mateo 7:16).

– Examinar la doctrina: Asegurarse de que sus enseñanzas estén alineadas con la Escritura.
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2ª Timoteo 3:16).

– Evaluar el carácter: Verificar que su vida personal esté en consonancia con los principios bíblicos.
“Porque debemos procurar lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua” (Romanos 14:19).

Conclusión
El ministerio apostólico en la actualidad es un tema complejo que requiere discernimiento y sabiduría. Los verdaderos apóstoles son esenciales para el crecimiento y la edificación de la iglesia, pero es crucial estar alerta ante los falsos apóstoles que buscan su propio beneficio. Al mantenernos fieles a la doctrina bíblica y al buscar la guía del Espíritu Santo, podemos identificar y apoyar a los verdaderos siervos de Cristo.

Manuel M. Noriega
Apóstol y Dr. Teología
Global Christian Church

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