Hasta el 07-08-2026, van 6.125 fallecidos, 16.740 heridos, cerca de 24.000 personas damnificadas, 6.462 personas rescatadas, 1.368 réplicas y miles de personas sin localizar
(Verdad y Vida).-
A 44 días del doblete sísmico de magnitud 7,2 y 7,5 que azotaron a Venezuela, la cifra oficial de fallecidos alcanza los 6.125, hasta ayer 6 de agosto, a pesar de que las cifras de muertos suben cada día el Estado mantiene la opacidad en cuanto a las cifras reales, especialmente en cuanto a los desaparecidos.
Los familiares, el país y el mundo entero reclaman que se divulguen las cifras reales. ONGs como Provea y muchas otras más, tanto nacionales como internacionales están exigiendo un aproximado de las cifras de los desaparecidos; que según una entrevista radial hecha por el circuito Unión Radio recientemente, el gobernador del estado La Guaira, José Alejandro Terán, informó que la cifra de desaparecidos por los dos terremotos es de al menos 1.338 personas.
Sin embargo, las cifras del mandatario regional contrastan con las que da la iniciativa ciudadana “Desaparecidos Terremoto Venezuela”, una plataforma donde particulares reportan a personas sin localizar, y que ya supera los 29.000 registros. Un medio de comunicación tituló: “El doloroso baile de cifras de desaparecidos en los sismos en Venezuela”. Así es, un doloroso e irresponsable vaivén de cifras; al final sólo Dios lo sabe.
Hasta los momentos 60.992 personas han sido atendidas en hospitales. 43.679 viviendas han sido evaluadas y de un total de 41.624, hay 9.866 “restringidas” y 6.433 en “alto riesgo”. En cambio, 25.325 de las viviendas afectadas son habitables.
El Banco Mundial estima en 19.600 millones de dólares los daños físicos directos y advirtió recientemente que una reconstrucción lenta podría frenar la recuperación económica del país petrolero durante la próxima década.
Desde el doble sismo del pasado 24 de junio hasta el 6 de agosto se han contabilizado más de 1.368 réplicas, según cifra reportada por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis).
Cirujano misionero sirve a los venezolanos heridos
El Dr. Warren Cooper, cirujano general y misionero con 14 años de experiencia en la República Democrática del Congo, se unió al equipo del Hospital Móvil de Emergencias de Samaritan’s Purse en La Guaira tras los devastadores terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron la costa norte de Venezuela. Impedido de regresar al Congo debido a un brote de ébola mientras estaba de licencia, el Dr. Cooper asumió esta misión como parte del plan de Dios para atender a las miles de personas heridas, desplazadas y sin acceso a la atención médica en una región donde vecindarios enteros quedaron destruidos.
Durante su despliegue, el Dr. Cooper y el equipo médico han atendido a más de 3.000 pacientes y realizado más de 200 intervenciones quirúrgicas. Más allá de brindar asistencia física urgente, el equipo ha escuchado profundas e inspiradoras historias de supervivencia y resiliencia tanto de las víctimas como del personal local golpeado por la tragedia. A través de este servicio integral, los pacientes no solo reciben cuidado médico, sino también un mensaje espiritual de fe y esperanza que ha llevado a muchos a encontrar refugio en Dios en medio del dolor.
Inspirado por la vocación de sus padres misioneros y su trayectoria en África, el Dr. Cooper concibe la medicina como un ministerio para sanar cuerpo y alma de manera unificada. Testigo del impacto del Evangelio en tiempos de crisis y de la profunda fe manifestada por los propios venezolanos, el cirujano destaca el valor de trabajar junto a profesionales con la misma visión e insta a quienes sientan el llamado de servir a dar un paso al frente con fe.

Sobrevivir no es suficiente
(Por Maribel Prada, directora nacional de World Vision en Venezuela. Protestante Digital).-
A un mes de los destructivos terremotos del 24 de junio en Venezuela, la ayuda humanitaria debe trascender la mera supervivencia situando la protección, la dignidad y los derechos de la infancia en el centro de la reconstrucción. Ante el riesgo de explotación, abuso y mecanismos negativos de supervivencia —como el trabajo infantil o la trata de personas que afectan a familias sin ingresos—, instituciones como World Vision garantizan que la entrega de alimentos, agua, saneamiento y kits de higiene sea completamente incondicional, segura y libre de cualquier acoso o chantaje.
Para proteger a los casi 400.000 niños y adolescentes que UNICEF estima en necesidad de asistencia urgente, se han integrado Espacios Adaptados a la Infancia en las jornadas de distribución, con el fin de restaurar su sentido de seguridad y sensibilizar sobre los riesgos tras el desastre. La estrategia se fundamenta en la localización y el trabajo conjunto con comunidades, socios locales y organizaciones religiosas, fortaleciendo sus propias capacidades para garantizar una respuesta cercana, pertinente y ajustada a la realidad de las zonas afectadas.
World Vision reafirma su compromiso de acompañar a las familias venezolanas a largo plazo, conectando la respuesta de emergencia con la recuperación y el desarrollo sostenible sin abandonar el territorio cuando se apagan los focos. La organización hace un llamado a la solidaridad y a sumarse a su campaña de ayuda para asegurar que la infancia no solo sobreviva a esta tragedia, sino que logre alcanzar un bienestar integral y un futuro digno.
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“Ten misericordia de nosotros”: pastor reconstruye su ministerio tras perder su casa en Venezuela
Durante el terremoto del 24 de junio, el pastor Felipe Sánchez y su familia vivieron momentos de angustia en su apartamento del urbanismo Hugo Chávez, en La Guaira, donde, tras ser violentamente sacudido por el sismo, solo pudo clamar por la misericordia divina mientras los objetos caían a su alrededor. Aunque sus nueve familiares lograron salir con vida y la torre permaneció en pie con serias grietas, la vivienda quedó inhabitable, y la tragedia impactó profundamente a su congregación, The New Ruah, donde varios miembros sufrieron la pérdida irreparable de sus hijos.
Tras permanecer en un refugio temporal y luego ser acogidos por familiares en medio de graves fallas de comunicación y escasez de insumos básicos, el pastor Sánchez enfocó sus esfuerzos en reorganizar el ministerio. Recientemente, junto a su esposa, logró alquilar con opción a compra una casa en el sector Tirima de Carayaca, un espacio que no solo ofrece un refugio familiar con terreno para cultivos, sino que brinda el lugar adecuado para restablecer la sede de la iglesia, iniciar encuentros de oración virtuales y desarrollar actividades presenciales de acompañamiento y meriendas con los niños de la comunidad.
La labor de reconstrucción de Sánchez cuenta con el respaldo del Movimiento Sembradores de Esperanza Venezuela (SEVEN), entidad que ha coordinado la entrega de alimentos y enseres, además de gestionar una planta eléctrica desde República Dominicana para suplir los constantes falles de energía. Con la convicción de llevar la palabra de Dios tanto a niños como a adultos afectados por el sismo, el pastor busca transformar la propiedad de Tirima en un centro de fe y asistencia comunitaria, manteniendo abierta la vía de colaboración a través de las redes y contactos de la organización SEVEN.
ALIMENTOS FRITZ Y FUNDACIÓN ABBA
SESUMAN A LA INICIATIVA HUMANITARIA ABBARED.ORG
En respuesta a la urgente necesidad de organizar la ayuda tras una contingencia crítica, se formalizó el lanzamiento de abbared.org, una plataforma digital diseñada como un puente transparente e integral entre la solidaridad global y las comunidades afectadas. La iniciativa cuenta con el respaldo de Henry Garófalo, CEO de Alimentos Fritz y presidente de la Fundación Abba, quien se ha sumado de forma estratégica a esta red de apoyo. La herramienta no sólo optimiza la recepción, logística y entrega de donaciones materiales de manera eficiente, sino que posiciona el acompañamiento emocional y espiritual como su pilar central. A través de un equipo interdisciplinario, la plataforma ofrece contención psicosocial y planes personalizados de recuperación para garantizar que las víctimas no atraviesen el proceso de sanidad en soledad.
Con una visión transformadora, la organización mantiene abierta una convocatoria a escala internacional dirigida a ciudadanos, fundaciones y empresas que deseen integrarse a este esfuerzo multidisciplinario. Quienes busquen sumarse como voluntarios desde cualquier lugar del mundo, así como las entidades interesadas en articular alianzas o las personas golpeadas por la crisis que requieran atención inmediata, ya pueden registrarse e interactuar directamente mediante el portal abbared.org.
Hoy más que nunca, es imperativo recordar al mundo que la emergencia en Venezuela no ha terminado.
Si bien la atención mediática inicial ha disminuido, la realidad en el terreno es desgarradora: las necesidades humanitarias se incrementan exponencialmente cada día, mientras que los recursos y las ayudas continúan mermando.◄


