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¿Es la Navidad pagana o cristiana?

Deberíamos aprender de una vez por todas que aunque estamos en el mundo, no somos del mundo, es decir, bajo ningún respecto debemos vivir practicando las cosas del mundo pagano

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La respuesta a esa pregunta es muy clara, ya que la navidad pagana o cristiana no es conforme a la Biblia, como tampoco tiene nada que ver con el nacimiento del Señor Jesucristo el 25 de diciembre, veamos primeramente algunas razones históricas:
Todos sabemos que el 25 de diciembre se conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret, pero la verdad es que se desconoce la fecha exacta de este hecho histórico. El análisis de ciertos fragmentos de los evangelios, así como de otros documentos de aquella época, han permitido a los historiadores realizar diferentes hipótesis sobre el nacimiento de Jesucristo. Algunos hablan de abril o mayo, mientras que otros concluyen que fue en septiembre u octubre… (https://portal.clubrunner.ca/7988/stories/historia-de-la-navidad-y-su-origen).

LOS OSCUROS ORÍGENES DE LA NAVIDAD. M. PALMERO 25-12-17

“¿Qué significa realmente esta festividad? ¿Y de dónde sale? Hemos echado un vistazo atrás y nos hemos encontrado cosas sorprendentes que no tienen que ver con lo que pensábamos. Hubo dos grandes festivales precristianos que coincidieron más o menos con la Navidad: la Bacanal romana o Saturnales y la Fiesta de Yule…”.

EL VERDADERO ORIGEN DE LA NAVIDAD POR DAVID C. PACK

“¿Dónde se originó la Navidad? ¿De la Biblia o del paganismo? —los árboles de Navidad— las guirnaldas de flores — y la costumbre de intercambiar regalos?
La mayoría jamás reflexiona acerca de por qué cree lo que cree o hace lo que hace. Nosotros vivimos en un mundo lleno de costumbres, pero pocos buscan alguna vez entender su origen. Generalmente las aceptamos sin cuestionar. La mayoría de las personas básicamente hacen lo que todos los demás hacen — ¡porque es fácil y natural!”.

ORIGEN PAGANO

Casi todos los aspectos de la observancia de la Navidad tienen sus raíces en la costumbre romana y en la religión. Considere la siguiente admisión de un gran periódico americano (The Buffalo News, 22 de noviembre de 1984): “La primera referencia a la Navidad que marcó el 25 de diciembre viene del segundo siglo después del nacimiento de Jesús. Se considera, de igual manera, que las primeras celebraciones de la Navidad fueron en reacción a la Saturnalia romana, un festival de cosecha que marcaba el solsticio de invierno —el regreso del sol— y honraba a Saturno, el dios de la agricultura. Considere estas citas de la Enciclopedia Católica, edición de 1911, bajo el título “Navidad”:
“La Navidad no estaba entre los primeros festivales de la Iglesia… la primera evidencia de esta fiesta es de Egipto”. La Enciclopedia Americana, edición de 1956, añade: “La Navidad… no era observada en los primeros siglos de la iglesia cristiana, ya que la usanza general era celebrar las muertes de las personas notables, en lugar de su nacimiento… una fiesta fue establecida en memoria de este evento [el nacimiento de Cristo] en el siglo IV. En el siglo V, la iglesia occidental ordenó que la fiesta fuera celebrada en el día de los ritos del nacimiento del sol, y al cierre de la Saturnalia, ya que no existía conocimiento certero del día del nacimiento de Cristo”.
Pasaron 300 años después de Cristo antes que la iglesia romana celebrara la Navidad, y no fue sino hasta el siglo V que fue ordenada su observancia en todo el imperio, como un festival oficial en honor a “Cristo”.

¿NACIÓ CRISTO UN 25 DE DICIEMBRE?

Cristo nació durante el otoño del año. Muchos han creído equivocadamente que nació al inicio del invierno —¡el 25 de diciembre! ¡Ellos están equivocados! Note Adam Clarke Commentary (Comentario de Adam Clarke), volumen 5, página 370, edición New York: “Era costumbre entre los judíos enviar sus ovejas a los desiertos cerca de la Pascua [a principios de la primavera], y traerlas a casa al inicio de la primera lluvia”.
¡Numerosas enciclopedias afirman claramente que Cristo no nació el 25 de diciembre! La Enciclopedia Católica confirma esto de manera directa. ¡Con toda probabilidad, Cristo nació en otoño! Una larga explicación técnica probaría este punto. El Dr. William Gutsch, presidente del Museo Americano de Historia Natural — Planetario Hayden, confirmó el nombre original de la Navidad con esta cita del 18 de diciembre de 1989, en un periódico de Westchester, Nueva York, The Reporter Dispatch:
“Los antiguos romanos no estaban celebrando la Navidad, sino más bien, un festival pagano llamado Saturnalia. Este ocurría cada año, cerca del comienzo del invierno o en el solsticio de invierno. Este era el tiempo que el sol había tomado su curso más bajo a través del cielo y en el cual los días comenzaban a hacerse más largos, asegurando así otra temporada de crecimiento”.

EL ORIGEN DEL ÁRBOL DE NAVIDAD

Ningún folleto acerca de la Navidad está completo sin alguna explicación acerca del “árbol de Navidad”. Hemos tocado el tema sin enfocarnos directamente en él. El moderno árbol de Navidad se originó en Alemania. Pero los germanos lo obtuvieron de los romanos, quienes lo obtuvieron de los babilonios y egipcios.
La obra Respuestas a Preguntas, de Frederick J. Haskin, afirma: “El árbol de Navidad es de Egipto, y su origen data de un período muy anterior a la Era Cristiana”. ¿Sabía usted esto — que el árbol de Navidad precedió por mucho tiempo al cristianismo?

LAS PRÁCTICAS PAGANAS DEL ANTIGUO ISRAEL EN LAS COSTUMBRES MODERNAS PAGANISMO ABSOLUTO MEZCLADO EN LA IGLESIA

Una fuente más demuestra cómo todo esto llegó a ser una herencia practicada de manera tan “inocente” por millones — empero, distante de ser inocente a los ojos de Dios. Lea la siguiente cita de la Enciclopedia Británica, 15ª edición, volumen 10, páginas 1062-3: “El cristianismo… a través de un complejo y gradual proceso… se convirtió en la religión oficial del imperio [romano]”.
Una fuente adicional revela cómo la iglesia romana absorbió la Navidad como celebración oficial. La Enciclopedia Británica, edición de 1946, afirma: “la Navidad no estaba entre los más antiguos festivales de la iglesia… ciertos latinos, ya en el año 354, pudieron haber transferido el nacimiento del 6 de enero al 25 de diciembre, que era entonces, una fiesta del mitraísmo… o el nacimiento del SOL invicto… Los sirios y armenios, que se aferraban al 6 de enero, acusaron a los romanos de adoración al sol e idolatría, argumentando… que la fiesta del 25 de diciembre, había sido inventada por los discípulos de Cerinto…”. Cuando decimos que la Navidad cristiana no es bíblica, nos referimos al cristianismo católico romano y pagana (la religión del imperio romano) se debe al hecho por razones históricas fidedignas y bien documentadas, ya que al nacer la Iglesia Católica Romana fundada por el emperador romano Constantino I, luego de la promulgación del Edicto de Milán y en el Concilio de Nicea, donde se inició formalmente el papado en la persona de Flavius Valerius Aurelius Constantinus (272-337), conocido como Constantino I o Constantino el Grande, fue emperador del Imperio Romano desde el año 306 al 337 (https://es.wikipedia.org › wiki › Constantino I). Por otra parte, “Constantino posiblemente conservó el título de pontifex maximus hasta su muerte, un título que los emperadores romanos ostentaban desde Augusto como jefes de la antigua religión romana hasta que Graciano el Joven (375–383) renunció al título”; ya que el cristianismo romano es una mezcla de la religión pagana del imperio romano y de la iglesia del Señor Jesucristo. Con toda la información arriba descrita, debemos tener muy en cuenta que existe cualquier cantidad de documentos de fuentes confiables que confirman, de forma fehaciente, que la celebración de la Navidad no es bíblica, que todo se debe a la religión pagana del imperio de Roma y al paganismo de la Iglesia Católica Romana. Veamos ahora algunos textos de las Sagradas Escrituras muy importantes con relación al pueblo de Israel, que revelan claramente que el pueblo de Israel no entendió y todavía sigue sin entender que fueron y son un pueblo elegido y apartado por Dios, totalmente diferente a todos los pueblos de la tierra, ya que nunca fueron ni son obedientes al Señor Jehová de los Ejércitos ni a su preciosa Palabra. En el libro de Deuteronomio, capítulo 4:20 dice: “Pero a vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad como en este día”. En el capítulo 7:6. Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios. Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están en la tierra. Luego en 14:2 Porque eres pueblo santo a Jehová santo a Jehová tu Dios, y Jehová te ha escogido para que seas un pueblo único de entre todos los pueblos que están sobre la tierra. También 26:18 Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo suyo, de su exclusiva posesión, como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos.
Cuando el pueblo de Israel se estaba preparando para entrar a la tierra prometida, Dios les dice de una manera clara y absoluta lo siguiente: “Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones… Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas (idolatría, adivinación, encantadores, brujería, hechicería y los que consultan a los muertos) Perfecto serás delante de Jehová tu Dios” (Deuteronomio 18:9,13).
Por lo tanto, es una locura pensar y una gran ignorancia que el pueblo judío celebrara la fiesta de la Navidad, ya que ellos solo celebraban 8 festividades judías y conmemoraciones establecidas por Dios en Levítico 16:1-44, y además, ellos sabían perfectamente la fecha en que nació el Mesías, que no fue precisamente en el mes de Diciembre. Por lo tanto, debemos concluir y aceptar lo que dice la historia secular, que fue la Iglesia Católica Romana la que introdujo la Navidad y todas las fiestas, parrandas, aguinaldos que se celebraron y se celebran hoy en día, incluyendo el Día de Reyes.
Cuando el Señor Jesucristo fundó su Iglesia, única y verdadera, con el sacrificio de su muerte y resurrección en el primer siglo de nuestra era, no existía la Iglesia Católica Romana, solo estaba la religión del imperio romano con sus Césares y la comunidad de creyentes redimidos por la sangre preciosa del Señor Jesucristo, quienes recibieron el nombre de cristianos por primera vez en la iglesia de Antioquía (Hechos 11:19-26), en esa época era la capital del imperio en Siria. Antioquía (en turco: Antalya) es una ciudad que está localizada en la región del Mediterráneo de Turquía y en su momento fue la capital del imperio seléucida.
Hoy es la capital de la provincia de Hatay y cuenta con 360.652 habitantes. Y precisamente a esta comunidad de cristianos en Roma, que nada tenía y tiene que ver con el cristianismo politeísta y pagano de la Iglesia Católica Romana, les escribió el apóstol Pablo donde les dice: “Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, a todos los que estáis, en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (Romanos 1:1,7).
En el capítulo 16 de esta carta a los Romanos, de los versículos 1 al 23, el apóstol Pablo envía una serie de saludos a una gran cantidad de hermanos en la fe, entre ellos sus colaboradores en su ministerio que ya estaban establecidos en la iglesia, esperando que el apóstol les visitara como les había anunciado que los visitaría muy pronto, pero hasta ahora había sido estorbado (Romanos 16:3; 1:13,15). El cristianismo en el Imperio romano. Matilde Ortiz Nicolás.
En la época en la que surgió el cristianismo (siglo I), Roma era la capital del Imperio Romano (que se extendía por casi toda Europa, África del Norte y Asia Occidental) y el centro del desarrollo intelectual, cultural y artístico. La religión en el imperio era politeísta, contemplando varios dioses y personajes históricos o míticos asimilados de otras culturas, estrategia que facilitó la adhesión de los territorios conquistados.
El culto a Jesús de Nazaret se introdujo desde Jerusalén en los tiempos del emperador Tiberio (42 a.C.-37 d.C.) y, desde su surgimiento, los practicantes fueron discriminados y perseguidos, debido a que la ética cristiana criticaba los ideales romanos. La primera gran persecución contra este grupo sucedió el 18 de julio del año 64, cuando el emperador Nerón culpó a los cristianos de un incendio que devastó parte de Roma.
Sin embargo, desde mediados del siglo III la mayoría de los emperadores impulsaron medidas como el abandono forzado de su fe y el exterminio de la población cristiana, para restablecer la gloria del imperio, entonces deteriorado por conflictos internos y externos. Especialmente Diocleciano (284-305) en el año 303 ordenó la destrucción de templos, quema de textos, liquidación del culto cristiano y el arresto del clero (Ministros Evangélicos). (Paréntesis mío).
Toda esta información es bien importante para dejar claro de una vez por todas, que el cristianismo politeísta pagano de la Iglesia Católica Romana, surgió según la historia universal lo ha confirmado, bajo el Edicto de Tolerancia de Constantino I o Constantino El Grande en el año 313 d.C. A partir de esa fecha cesaron las persecuciones imperiales contra la Iglesia del Señor Jesucristo y los creyentes y seguidores del Señor salieron de las catacumbas y comenzaron a vivir una vida completamente normal, hasta que los pastores y líderes de las diferentes iglesias comenzaron a coquetear con los políticos del imperio romano y nació la unión de la iglesia con el Estado romano, cumpliéndose las palabras del Señor Jesucristo y del apóstol Pablo cuando enseñaron, “la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?” (Mateo 13:33; 1ª Corintios 5:6; Gálatas 5:9).
La Biblia establece que Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz. Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas. Cristo es cabeza de la Iglesia, la cual es su cuerpo, y él su salvador. Así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó así mismo por ella. Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habías alcanzado misericordia, pero habéis alcanzado misericordia (Efesios 1:4; 2:19; 5:1.8, 23,30; 1ª Pedro 2:9,10).
Todos estos pasajes bíblicos confirman de una manera indubitable que nosotros, los redimidos por la sangre preciosa del Señor Jesucristo, fuimos separados, apartados del mundo para ser el pueblo de Dios, la iglesia comprada con la sangre preciosa del Señor Jesús y ser los hijos de Dios por adopción, se nos dio una nueva vida, hemos nacido de nuevo y fuimos hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia. Y para que no nos quede ningún tipo de duda, el apóstol Pedro escribe: Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, (falto de realidad, sustancia o entidad, hueco, vacío y falto de solidez) la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, sin mancha y sin contaminación (2ª Pedro 1:4; 1ª Pedro 1:18,19). Sin embargo, la Iglesia Cristiana Evangélica occidental, en el pasado como en la actualidad, sigue sin entender y poner en práctica los mandamientos tan claros de la gloriosa palabra de Dios, que debemos abandonar por completo todo el sistema de creencias, tradiciones, costumbres, supersticiones, etc., que recibimos de nuestros padres, abuelos y familiares y precisamente todo esto tiene que ver con la Navidad y sus fiestas.
La terrible crisis de la economía, la gran devaluación del bolívar día a día y la pandemia, nos han paralizado a todos debido al pandemónium en que se había convertido el mes de diciembre, especialmente con la costumbre de los estrenos del 24 y el 31 y los regalos de navidad. Nos ha costado y nos cuesta comprender lo que significa haber recibido la vida de Dios, es decir, tenemos dos naturalezas, la carnal, mundana, pecaminosa que heredamos de Adán y Eva, totalmente corrompida y mala; y la naturaleza santa, pura, limpia, impecable, perfecta del Señor y aparte de eso somos morada y templo del Espíritu Santo; en eso consiste la gran batalla espiritual y moral dentro de nosotros, que nada tiene que ver con el diablo y sus ángeles o demonios, ya que fuimos librados de la potestad de las tinieblas, y se nos ha trasladado al reino de su amado Hijo, y juntamente con Cristo nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.
En conclusión, deberíamos aprender de una vez por todas que, aunque estamos en el mundo, no somos del mundo, es decir, bajo ningún respecto debemos vivir practicando las cosas del mundo pagano. Debemos tener muy presente lo siguiente: Porque todos nosotros compareceremos ante el tribunal de Cristo. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. (Romanos 14:10,12; 2ª Corintios 5:10).

Orlando Anzola
Ministro del Evangelio
anzolaorlando@hotmail.com

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