La Biblia dice que somos lo que pensamos, por eso Filipenses 4:8 nos exhorta a pensar en todo lo bueno
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8).
La mente de la mayoría de la gente es un torbellino, las ideas y los pensamientos se suceden sin control. Para muchos es un tormento incontrolable que los lleva a la depresión y a problemas mentales de los que tanto se habla en estos días. Pero la Palabra nos enseña, que podemos escoger en qué pensar, podemos decidir qué pensamientos pueden permanecer en nuestra mente.
Somos trinos, cuerpo, espíritu y alma; el cuerpo es terrenal y es el asiento según la Palabra, del mal que hay en nosotros. Mientras que nuestro espíritu es dado por Dios, y es la fuente de todo lo bueno que hay en nosotros, todo lo que sale del espíritu nos da paz y nos conduce hacia Dios. El alma está entre el cuerpo y el espíritu, y es lo que realmente somos, está formada por la mente, los sentimientos y emociones. El alma está entre el bien y el mal, que es el espíritu y la carne, en nuestra alma decidimos si seguimos a la carne o al espíritu.
La Biblia dice que somos lo que pensamos, por eso nuestro texto inicial, nos exhorta a pensar en todo lo bueno. Ahora bien, antes de llegar a Cristo, hemos pasado por un mundo lleno de pecado y nuestra mente está con ataduras espirituales, por haberle dado cabida a pensamientos de maldad. Para poner orden en nuestra mente, primero hay que despojarse de los pecados de malos pensamientos, hay que arrepentirse de los pensamientos de maldición, de malas intenciones, de impureza sexual, de adulterio, etc., etc.
El arrepentimiento cierra esas puertas que se abrieron en ignorancia, es aquí donde podemos empezar con la ayuda, sólo la ayuda del Espíritu Santo, porque es un trabajo nuestro. Este trabajo es fundamental para nuestra vida espiritual, y requiere de ayuno y mucha oración, y una firme determinación, porque el diablo no se irá con facilidad, pero si lo resistimos huirá de nosotros. Sumergirse en el estudio de la Palabra de Dios y tomar sus consejos para nosotros, será la clave de nuestra victoria. Puedes escoger los pensamientos, que Dios quiere que estén en tu mente.
¡Dios te bendiga!!!




