Entidades que apoyan a comunidades religiosas perseguidas, como Puertas Abiertas, han emitido llamados a la solidaridad e intercesión internacional
(Gospel Mais).-
El grupo extremista Estado Islámico (EI / Dáesh) reiteró públicamente, en un comunicado publicado en octubre, la imposición de un ultimátum a los cristianos que residen en territorios africanos bajo su influencia.
Según el mensaje, analizado por organizaciones de monitoreo, los no musulmanes tienen la opción de elegir entre la conversión religiosa, pagar un impuesto de protección o enfrentar consecuencias que incluyen la muerte y el despojo.
La traducción del documento, distribuida por Puertas Abiertas, detalla las alternativas presentadas por el EI: la integración en la comunidad islámica, la sumisión mediante el pago de jizya -un tributo histórico- o, en el rechazo de ambas opciones, la ejecución y el desalojo forzoso.
El texto del grupo terrorista Estado Islámico afirma que esta última situación es una realidad desde hace años en ciertas localidades.
Según un informe de MEMRI Jihad and Terrorism Threat Monitor, el contenido de la publicación sirve para incitar a la violencia sectaria, con menciones específicas a los cristianos en la República Democrática del Congo y Mozambique. La organización también advierte del llamado directo a los simpatizantes en Europa para llevar a cabo ataques, enmarcados como “veredictos divinos”.
Esta campaña de amenazas sistemáticas tiene lugar en un contexto de expansión documentada del Estado Islámico en la región del África subsahariana.
Después del declive de su “califato” en el Medio Oriente, la organización dirigió esfuerzos para consolidar sucursales en otros continentes, siendo África uno de sus teatros de operaciones más importantes en la actualidad. La República Democrática del Congo ha sido uno de los países más afectados por esta ofensiva.
Ante este escenario, entidades que apoyan a comunidades religiosas perseguidas, como Puertas Abiertas, han emitido llamados a la solidaridad e intercesión internacional, pidiendo protección para las poblaciones vulnerables, sabiduría para los líderes locales y el cese de los planes de violencia.◄




