Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, la medida responde a la inclusión en la lista de países que cometen violaciones graves de los derechos de los niños en conflictos armados
(Diario Judío).-
El ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, hizo oficial este martes la ruptura de relaciones entre Israel y siete agencias y entidades vinculadas a Naciones Unidas, entre ellas ONU Mujeres y la Alianza de Civilizaciones.
“Tras examinar y debatir la retirada de Estados Unidos de decenas de organizaciones internacionales, el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, decidió que Israel cortará inmediatamente todo contacto con las siguientes agencias de la ONU y organizaciones internacionales”, anunció Saar en un comunicado en el que se detallan las siete entidades.
Además de las dos mencionadas, Israel tampoco tendrá relaciones con la Oficina del Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para los Niños y los Conflictos Armados, en lo que parece un acto de represalia -según el comunicado de Exteriores- por haber incluido a Israel en 2024 en la lista de países que violan de manera muy grave los derechos de los niños en los conflictos armados.
“Israel es el único país democrático que aparece en la lista, junto con ISIS y Boko Haram. Israel ya había roto vínculos con el ministerio en junio de 2024”, detalla el texto.
Sobre ONU Mujeres -a la que Israel acusa de haber ignorado presuntos casos de violencia sexual ocurridos el 7 de octubre-, el Ministerio de Exteriores recuerda que la exdirectora de la oficina local ya había finalizado su mandato a petición de Israel, y que se había cancelado el acuerdo de cooperación con la organización desde julio de 2024.
También aparecen la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia Occidental (CESPAO), a las que Israel acusa de publicar “duros informes antiisraelíes cada año”.
A su vez, Israel se desvincula de la Alianza de Civilizaciones de la ONU, fundada por Turquía y España y a la que tilda de servir de “plataforma para ataques contra Israel”; ONU Energía; y, por último, el Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo, ya que dice que “socava la capacidad de los países soberanos para aplicar sus propias leyes de inmigración”.
Además, Exteriores advierte que otras organizaciones internacionales serán examinadas en profundidad y que se tomarán otras medidas similares próximamente.
El Parlamento israelí (Knéset) ya aprobó el pasado 30 de diciembre una reforma de la ley de 2024 que decretaba ilegal en Israel a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en la que, en una decisión sin precedentes y que choca con el derecho internacional, despojaba a esta institución de su inmunidad, al tiempo que ordenaba la expropiación de sus locales y embargo de sus bienes en Jerusalén Este.
Tres semanas antes, policías israelíes, acompañados de funcionarios municipales, ya irrumpieron por la fuerza en la sede de Jerusalén Este y sustituyeron la bandera de la ONU por una de Israel.
Además, la nueva ley, que contemplaba tres enmiendas previas, recogía la prohibición expresa de prestar a la UNRWA servicios de telecomunicaciones, aplicando un régimen similar al de los suministros básicos, así como el bloqueo de servicios financieros.
SECRETARIO GENERAL DE LA ONU ADVIERTE QUE PODRÍA REMITIR A ISRAEL A UN TRIBUNAL INTERNACIONAL POR ACCIONES CONTRA LA UNRWA
Los funcionarios israelíes desestimaron la advertencia y dijeron que el secretario general está protegiendo a una agencia cada vez más expuesta a estar comprometida por grupos terroristas.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió a Israel que podría remitir al país a la Corte Internacional de Justicia si no deroga las leyes dirigidas a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, UNRWA , una medida que, según Israel, ignora la creciente evidencia de los profundos vínculos de la agencia con Hamas.
En una carta del 8 de enero al primer ministro Benjamín Netanyahu, Guterres dijo que las acciones de Israel eran “una contravención directa” de sus obligaciones bajo el derecho internacional y exigió que se revirtiera la legislación que restringe las operaciones de UNRWA y se devolvieran los activos incautados.
En octubre de 2024, el parlamento israelí aprobó una ley que prohibía a la UNRWA operar dentro del país y a los funcionarios israelíes tener contacto con la agencia. Posteriormente, la ley se modificó para bloquear el suministro de electricidad y agua a las instalaciones de la UNRWA. Las autoridades israelíes también confiscaron las oficinas de la UNRWA en Jerusalén Oriental, territorio ocupado por las Naciones Unidas, pero que Israel considera parte de su capital soberana.
Los funcionarios israelíes rechazaron la advertencia, argumentando que el secretario general está intentando proteger a una agencia cada vez más expuesta a estar comprometida por organizaciones terroristas.◄


