En Dios no hay dualidad, la dualidad de ganar o perder es un programa de la Matrix. En Dios ni se gana, ni se pierde. En Dios siempre estás conectado con la bendición eterna
Sé que la mente cautiva, de la programación del sistema, siempre concebirá el juego en términos de ganar o perder, lo cual implica necesariamente, que, si alguien gana, otro debe perder; pero; ¿tiene que ser así o hay otra alternativa posible?
El problema consiste en que el sistema de consumo, como eje central, alrededor del cual gira toda la estructura de control de la Matrix, se basa en ganancias y pérdidas, de la misma forma que la economía, el sistema financiero, los deportes y prácticamente todo en la sociedad, todo ha sido programado, para que ineludiblemente haya ganadores y perdedores.
Obviamente, los ganadores siempre terminan siendo los creadores del juego, la élite, el 1 % de la sociedad, mientras que el resto, el 99 % de la sociedad, continúa corriendo la interminable carrera de ratas, alimentados por algo intangible. La esperanza. A la cual se le acuñó un concepto: La esperanza es lo último que se pierde.
La esperanza es alimentada artificialmente y de forma muy puntual, para crear la ilusión de la posibilidad que todos tendrían de ganar en algún momento de sus vidas. ¿Como lo hacen? Tal y como lo hacen los casinos y los juegos de azar, de vez en cuando dejan que alguien gane el premio mayor, para que los demás valoren el concepto de la esperanza para ellos mismos.
Obviamente, el que uno del 99 % gane no implica ninguna perdida para ellos (el 1 %, la élite). Ese premio lo pagaron los MILLONES de personas que nunca ganan. Pero cuando alguien gana de forma continua en un casino, todo cambia, esa persona es investigada de inmediato y finalmente, es echada del casino, con la prohibición de jugar en los casinos de por vida.
¿Por qué a la élite le molesta tanto, que alguien burle o supere la programación de su juego? Es muy sencillo, encontraron a un jugador despierto, que descubrió cómo funciona el juego, dicho de otra forma; un jugador despierto puede hackear el juego para evitar ser una víctima de los controladores del juego.
¿LA MATRIX PUEDE SER HACKEADA?
La respuesta es un rotundo sí. Porque ellos no lo pueden hacer sin ti. La verdad es que todos contribuimos con nuestros pensamientos conscientes e inconscientes en la creación de la Matrix, ese es el poder creativo que todos tenemos. Todos somos cocreadores de la realidad en esta prisión mental, con nuestros pensamientos.
Esta es la razón por la cual la élite invierte tanto dinero en los medios de comunicación, la TV, el cine, el internet, las redes sociales, la educación, la ciencia y la política. Estos son los instrumentos preferidos de la élite para ejecutar su programa de ingeniería social.
Es así como programan el inconsciente colectivo de la humanidad, creando una masa crítica pensante con la vibración de baja frecuencia para mantener vigente la ilusión de la mentira que vivimos. La Matrix. Este es un tema muy amplio, que no desarrollaré en este artículo, para evitar que sea tan largo, pero si estás interesado en comprender como participamos en la creación de la realidad, te invito a leer mi más reciente libro: “Mucho más”, publicado en Amazon.
La clave de todo es ser un jugador consciente, dentro de la Matrix, en vez de ser una víctima inconsciente del juego. Cuando estás despierto, sabes cómo funciona el juego, tal y como lo hace el jugador que burla la programación del juego del casino, que mencioné anteriormente.
Cuando estás despierto, tú decides conscientemente, cuáles son los pensamientos que usarás como materia prima, para crear tu realidad personal. Ya no serás definido ni controlado por la programación mental de la ingeniería social de la élite.
Usarás de forma continua tú pensamiento crítico y reflexivo, antes de validar cualquier idea, concepto o ideología; además, serás una luz inspiradora para que otros también puedan despertar de la ilusión de la mentira que vivimos.
La mejor forma de jugar conscientemente en la Matrix es mirando dentro de nosotros, conectando con nuestra esencia, donde somos uno con Dios y con todo lo que es. Quién mira dentro DESPIERTA, quién mira fuera, permanece dormido.
En Dios no hay dualidad, la dualidad de ganar o perder es un programa de la Matrix. En Dios ni se gana, ni se pierde. En Dios siempre estás conectado con la bendición eterna.
Dios no compite para ganar, Él está por encima de toda competencia. Él es la fuente de todas las bendiciones. Mientras te mantengas en Él toda su bendición también es tuya.
Competir o contender para ganar o perder, es un programa mental, instalado en la mente del ser humano, por entidades que no son Dios, con el propósito de mantener cautivo al ser humano en una competencia infinita, para convertirlo en un ser insaciable de sus deseos.
Dios no necesita competir con nada ni con nadie. Dios no necesita ganar, tampoco ha perdido nada jamás. Dios no desea nada, pues todo es de Él, ¿por qué desearía algo, aquél que lo posee todo? El competir para saciar el deseo de ganar, para evitar perder, es propio del ego, algo que Dios no tiene ni necesita.
El ego es propio de seres no trascendentes ni eternos. Son entidades inferiores al Dios creador, pero con tecnologías muy avanzadas, quienes instalaron esta programación en el pensamiento del ser humano, desde un pasado ancestral, para que los veneraran a ellos, en lugar de a Dios; obviamente, pretendieron usurpar a Dios, volviendo al ser humano hacia afuera, para hacerlo vivir en la ilusión de la mentira, a la vez que lo alejaban de su conexión con lo divino en su interior, la esencia de su ser.
Fue así como se dio origen a todas las RELIGIONES en el mundo, con una premisa totalmente errada: crearon en sus mentes el concepto de dioses según su propia imagen y semejanza, dioses egocéntricos, guerreros, genocidas, contendientes, manipuladores y controladores, que hablan de amor, pero con sus hechos y mandatos al ser humano lo niegan por completo.
Son deidades que usan la mentira, el miedo y la condenación, que obviamente son contrarios al amor, como medio de manipulación y control del ser humano, es así como mantienen cautivo el inconsciente colectivo de la humanidad en la Matrix (prisión mental) adorando a falsos dioses, quienes tienen un sólo propósito: esclavizar a la humanidad para alimentarse de su energía vital (la chispa divina de la esencia del ser humano).
Dios es mucho más de lo que te han dicho. Dios es todo en todos. En Él vivimos, nos movemos y existimos. Él lo contiene todo. Dios es en esencia uno con todo lo que es, y todo es una expresión singular de Él, experimentando todo infinitamente, por la eternidad (incluidas estás deidades y otros seres extra terrenos de otros planos o dimensiones) quiénes haciendo uso de su libre albedrío, tomaron la decisión de hacer todo lo que hacen. Tú al igual que ellos, debes hacer uso de tu libre albedrío para tomar tus decisiones. ¿Seguirás viviendo la ilusión de la mentira que vivimos o despertarás a la realidad de quién realmente eres en Dios?, para que puedas vivir plenamente el regalo de la vida.
La élite sabe todo esto, desde hace mucho tiempo, es por ello que hacen todo lo que hacen, para mantenerte dormido en la ilusión de la mentira que vivimos. Todo esto es posible porque la élite ha hecho pacto con estas entidades desde hace mucho tiempo.
Las entidades (falsos dioses) le dan tecnología a la élite para que mantengan el control de la prisión mental (Matrix) alimentando su ego con herramientas útiles para mantener la hegemonía económica y financiera sobre el resto de la humanidad, mientras ellos logran su objetivo fundamental. Alimentarse de la energía de baja frecuencia, producto de la conducta de miedo en la que vive permanentemente la humanidad.
Además de lo antes mencionado, estas entidades le dan a la élite las herramientas tecnológicas más avanzadas, para que estos realicen los reseteos que han llevado a cabo a lo largo de la historia, extinguiendo a civilizaciones enteras, para reiniciar la historia como de costumbre; con ellos en el poder.
Esto le da a la élite el privilegio de escribir y reescribir la historia a su gusto, tomando obviamente la ventaja sobre todos en el escenario del reinicio de la historia.
Esto además infiere, como lo demuestra la arqueología no oficial, la existencia de otras humanidades, previa a la nuestra, las cuales corrieron la suerte de ser reseteadas, tal y como lo seremos nosotros si no despertamos y actuamos a tiempo.




