lunes, junio 8, 2026
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
InicioDestacadasLa estupidez del poder

La estupidez del poder

Una exhortación profética desde la celda de Bonhoeffer

“Cuando la ambición de reconocimiento silencia la conciencia”
La figura de Dietrich Bonhoeffer, teólogo luterano y mártir, emerge hoy no como un recuerdo histórico, sino como una brújula ética para la ekklesia en Venezuela. Su ejecución en el campo de concentración de Flossenbürg, semanas antes del colapso del Tercer Reich, fue el sello de una vida que se negó a separar la fe de la responsabilidad ciudadana y política. Su análisis sobre la Teoría de la Estupidez no apuntaba a una deficiencia cognitiva, sino a una apostasía ética.

1. La Estupidez como Fenómeno de Posesión Colectiva
Nuestro querido hermano Bonhoeffer sostenía que la estupidez es un enemigo del bien más peligroso que la malicia. El malvado, al menos, es consciente de su transgresión; el “estúpido” (en sentido sociológico) ha renunciado a su propia autonomía para convertirse en un eco del eslogan del régimen.
Escrito está. El profeta Isaías describe este embotamiento espiritual: “No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no comprender” (Isaías 44:18).
El exegeta Gerhard von Rad señala que esta “ceguera” no es natural, sino un juicio divino sobre aquellos que han intercambiado la verdad de Dios por un ídolo (la ideología). En el contexto venezolano, cuando un pastor ignora el hambre, la tortura y sufrimiento de los ciudadanos empobrecidos para repetir la narrativa oficial, ha entrado en lo que Bonhoeffer llama el “estado de cautiverio” del pensamiento. La ideología no llena un vacío intelectual, lo crea.

2. El Altar en Venta, esto es la Pragmatización de la Fe
La crisis humanitaria compleja extrema en Venezuela ha desnudado el corazón de muchos líderes. El pragmatismo, disfrazado de “sabiduría administrativa”, ha llevado a sectores de la iglesia a una convivencia simbiótica con un narco Estado señalado de prácticas delictivas, violaciones continuadas de los DDHH y delitos de lesa humanidad.
Escrito está: “Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe…” (1ª Timoteo 6:10).
El teólogo y exegeta R.T. France destaca que el peligro del dinero en el ministerio no es sólo la opulencia, sino la pérdida de la libertad profética. Al aceptar prebendas como vehículos, bonos el buen pastor, reparaciones de templos, sillas rojas, equipos de voces, dólares en efectivo o transferidos a cuentas bancarias, entre otras, el ministro se convierte en un empleado del César. No es “prudencia”, es cooptación. Se utiliza el “bienestar de la grey” como un escudo moral para ocultar el beneficio personal.

3. La Libido Dominandi y la Trampa del Reconocimiento
San Agustín, en La Ciudad de Dios, definía la libido dominandi como el apetito desordenado de dominio y prestigio. Para muchos pastores que provienen de la periferia social, el ser convocados a Miraflores o ser consultados por el poder civil actúa como un narcótico para el ego. (Existen dos responsables que tienen cuotas de poder políticos que diseñaron el plan de cooptación de los ministros evangélicos, estos tienen más pecados que los borregos).
Escrito está: La tentación de Cristo en el desierto en Mateo 4:8-9 es el paradigma de este conflicto. El diablo ofrece los reinos del mundo a cambio de una pequeña concesión litúrgica: “Todo esto te daré, si postrado me adorares”.
Mi Análisis Teopolítico acerca de la narrativa de la “Influencia de los 7 Montes” ha sido distorsionada para justificar esta cercanía al poder político ilegítimo. El régimen no busca la sabiduría del pastor, sino su capacidad de movilización y validación espiritual. En la tipología de Apocalipsis 13, esto se asemeja a la función de la “Segunda Bestia” (el falso profeta), cuya misión no es ejercer el poder político directamente, sino legitimar el poder de la primera bestia ante los ojos del pueblo.

4. Teología de la Cruz vs. Teología del César
Nuestro querido Bonhoeffer insistía en la Teología de la Cruz. Establece que Dios se revela en la debilidad, en el sufrimiento y en la identificación con la víctima. Quienes hoy legitiman al régimen han abrazado una “Teología de la Gloria” invertida, o mejor dicho, una Teología del César.
Escrito está: “Ninguno puede servir a dos señores…” (Mateo 6:24).
Mi perspectiva pastoral que he repetido mil veces es que; el silencio ante las “graves acusaciones en tribunales internacionales” no es neutralidad; es complicidad. El profeta Amós denunciaba a aquellos que celebraban cultos solemnes mientras “pisotearon en el polvo de la tierra las cabezas de los desvalidos” (Amós 2:7). El “Bono del Buen Pastor” se convierte así en el “Precio de la Sangre”, un mecanismo de control social que utiliza la estructura eclesial para distribuir migajas de un botín saqueado a la nación.
Es triste y doloroso ver cómo se repite la historia, en otra época, en otro continente, en otra cultura, pero el mismo pecado, a pesar de las advertencias de Bonhoeffer.

Te llamo a la Reflexión
La frase más potente de Bonhoeffer resuena hoy con una urgencia aterradora:
“El silencio ante el mal es, en sí mismo, maldad. Dios no nos considerará sin culpa. No hablar es hablar. No actuar es actuar”.
Mis queridos consiervos en Cristo, la liberación de la “estupidez del poder” sólo ocurre mediante un arrepentimiento genuino (metanoia). La ekklesía no es un apéndice del narco Estado, ni el altar es una extensión del despacho presidencial. Nuestra responsabilidad no es con el “César de turno”, sino con el Señor de la Historia, ante quien cada líder dará cuenta de cómo pastoreó a Su pueblo en medio del autoritarismo.
La pregunta que me surge es:
¿Estamos alimentando a las ovejas o nos estamos alimentando de ellas mientras pactamos con los lobos?
Queridos pastores y ministros de nuestro Señor Jesucristo, es imperativo despertar de la “estupidez del poder” que denunció Bonhoeffer. Esa renuncia moral que sacrifica la conciencia ante el altar del reconocimiento político. Legitimar la opresión a cambio de prebendas no es prudencia, es una apostasía pragmática que desfigura a la ekklesía y prolonga la agonía del país.
No se puede pastorear al pueblo empobrecido y sufriente mientras se valida a sus opresores. Les exhorto a una metanoia urgente, renuncien a la “gracia barata” y al idilio con el César. Vuelvan a la Teología de la Cruz, identificándose con el sufriente y no con el trono. Su lealtad pertenece sólo a Cristo.
Que el Gloriosos Espíritu Santo nos ayude en nuestras debilidades y nos redarguya de pecado para que demos el paso de arrepentirnos genuinamente y pidamos perdón tanto al Señor Jesucristo, como al cuerpo de Cristo en su conjunto y a los ciudadanos empobrecidos víctimas sufrientes del sistema implantado en el país para que nuestro Señor Jesucristo nos halle haciendo su santa y divina voluntad.
Bendiciones.

Plácido Omar Córcega
Ministro de Cristo, analista en Pensamiento Estratégico y Seguridad Global

Verdad y Vida es una Asociación Civil sin fines de lucro que comparte el Evangelio de Jesucristo. Su apoyo es vital para continuar esta labor.
🌎 Done en dólares a través de GoFundMe
🇻🇪 Colabore en bolívares o vía Zelle
🙏 ¡Dios le recompensará abundantemente por apoyar esta misión!
📧 director@verdadyvida.org ║ 🌐 www.verdadyvida.org 📍 Venezuela
RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

Most Popular