Vive desde tu esencia original. En otras palabras, vive desde el Amor, no desde el reloj o el calendario. Todo lo demás es un enorme desperdicio de tu energía vital
Nadie recuerda los días. Lo que todos recuerdan son los momentos. Esos instantes experimentados con sentimientos o emociones que sirven como anclajes para archivarlos en la memoria.
Los calendarios y los relojes para tratar de cronometrar el tiempo son una invención del sistema con un propósito a la vista y otro oculto; control social y económico. Te programaron para creer que el tiempo es oro.
En la naturaleza de la creación nada ni nadie necesita un calendario o un reloj para medir el tiempo. No lo necesita el reino animal, vegetal o mineral; de hecho, nosotros tampoco. Lo que pasa es que fuimos programados así desde nuestro nacimiento.
Entendiendo de antemano, que el tiempo es una ilusión de la mente para interactuar con el entorno en un orden manejable por la mente.
Un perro, un insecto, un pez o un ave no precisan de un reloj. Ellos no tienen el estrés de llegar tarde, de hecho, nunca lo hacen. No necesitan un reloj o un calendario para fluir con la vida, lo hacen de forma natural, mientras nosotros somos esclavizados por la ilusión del tiempo.
Sé que esto probablemente te cause disonancia cognitiva, debido a la programación que gobierna tu vida.
Piensa en esto. Algo tan importante como las células o los átomos no necesitan del reloj o el calendario, para funcionar de forma precisa siempre.
La energía no necesita un reloj o calendario para fluir de forma precisa desde siempre y por siempre.
Todo fluye de forma natural en nuestro plano existencial, sin importar qué hora es en el sistema horario del mundo. Nada se atrasa o adelanta en la creación, sin importar qué fecha es en este momento.
Lo que realmente importa es este momento. La vida es la experimentación de los momentos. Este momento, aquí y ahora.
Te haré tres preguntas:
1. ¿Dónde estás?
2. ¿Qué hora es?
3. ¿Quién eres?
Si respondiste algo así como: En Venezuela o Argentina a la Nº 1 y a la Nº 2, respondiste las dos y media, y a la Nº 3 arquitecto, abogado, obrero o español. Estás frito, por no decir dormido.
¿Cuál es la respuesta correcta a esas preguntas?
1. Aquí.
2. Ahora
3. Este momento.
Estás aquí. Sin importar la ubicación geográfica.
Estás ahora. Sin importar la hora que señala el reloj, ni la fecha que marca el calendario.
Y la más importante de las tres. Tú eres este momento. Ni más ni menos. Sin importar tu nombre, religión, política o economía.
Tú no eres la programación de tu mente. En consecuencia, no tienes que ser esclavo de la ilusión del tiempo.
“Tú eres uno con Dios y todo lo que es”.
Vive desde tu esencia original. En otras palabras, vive desde el Amor, no desde el reloj o el calendario. Todo lo demás es un enorme desperdicio de tu energía vital.
Fluye con la vida, no la midas ni la cronometres. Experimenta plenamente tu existencia. Sobre todas las cosas, vive al máximo cada momento, porque esa es tu vida en este plano de realidad existencial.




