Su vida ha sido una gran escuela, comience a pensar que todo lo que ha vivido se ha volteado para bien, la mano de Dios siempre estuvo con usted ayudándole, apoyándole y socorriéndole
Ahora ha comenzado el tiempo de su honra, es como un lanzamiento, es un levantamiento espiritual; el eterno Padre y Dios le permitió vivir tantas cosas, pero era un proceso, un gran aprendizaje, con el fin meta visión de que después de estos procesos, usted sería el gran instrumento del Señor para este día y para esta hora.
Su vida ha sido una gran escuela, comience a pensar que todo lo que ha vivido se ha volteado para bien, la mano de Dios siempre estuvo con usted ayudándole, apoyándole y socorriéndole.
Hay siete cosas debe hacer ahora:
1. Conságrese a su llamado eterno con toda su mente, con su fuerza y con todo su corazón, conviértase en un dependiente total del bendito Espíritu Santo para todo.
2. Asegúrese que el dinero trabaje para usted, de tal manera que tenga tiempo para servir a Dios, bendecir a su familia, si tiene hijos, servirles; si tiene nietos, disfrutarles; y ser un gran instructor para sus hermanos menores en la iglesia, y sus compañeros, compartir con ellos.
3. Tenga mucha paciencia con las personas que cometen errores delante de usted, no les avergüence, recuerde los errores donde usted estaba, recuerde cómo fue abusado y el Señor le ayudó; esté atento a servir humildemente y tener mucha paciencia y amor, lo mismo que Dios hizo por usted hágalo con su prójimo, que el mundo sólo necesita amor.
4. Comparta generosamente de todo lo que Dios le ha dado… Sabiduría, estrategia, finanzas, revelación de Dios, y buenos consejos, es una herencia que usted está estableciendo que impactará miles de generaciones.
5. Asegúrese de que queden marcadas para siempre todas sus generaciones, deles regalos que sean perdurables, escritos, libros, canciones, cartas y algún bien material, bendígalos, lo que usted le dé a sus generaciones, con acciones generosas, palabras de amor y escritos proféticos y de fe, todo se le manifestará con el poder de la diestra de Dios.
6. Recuerde que todo lo que tiene es por la palabra de Dios, a esta altura de su carrera asegure bien su oración personal, por su pareja, por su descendencia, la oración por su equipo de trabajo, por su Ciudad, tierra y por las misiones. Sea obediente a la palabra, y viva una vida de oración.
7. Viva todos los días de su vida en el perdón eterno, viva el gozo eterno, viva adoración eterna; y esté en la tierra sabiendo que usted pertenece a un mundo verdadero y superior a todo lo que pueda ver en esta tierra.
Apóstol Dr. Marcelino Sojo
De su libro “Liderazgo 40-60”; capítulo 60.




