Si ya empezó, aunque haya algún dolor, aunque exista cansancio, aunque alguien se burle de usted y aunque algunas veces vengan pensamientos de batalla, si usted ya empezó: termine
Una de las grandes verdades que aprendí en lo que es alto desarrollo, es el poder de la determinación; esta es cuando usted de forma estricta y radical sabe que comienza un camino, se programa con radicalidad y firmeza, y desde su profunda convicción de fe, ya lo logro.
¿Qué implica que antes de empezar ya usted terminó? Esto es vivir los procesos, aceptar cualquier situación de incomodidad, y cada una de las tareas que comenzó a hacer, aunque tenga rechazo y resistencia, si usted ya empezó termine la tarea.
La mayoría de los perdedores, la gente que fracasa continuamente, siempre dejan la meta por la mitad, presentando cualquiera excusa; lo que yo he notado es que la gente que triunfa en el ministerio, en el deporte, en la música, en la familia, en las proyecciones, en los negocios son los que viven en el poder de la determinación con una convicción profunda, que, aunque su cuerpo le diga que no, ellos radicalmente dicen que sí; eso se llama la ley de la determinación.
Si usted ya empezó, va a terminar así el cuerpo se trate de revelar, en el poder de la convicción, usted va a obligar a su cuerpo a que le obedezca, así usted esté cansado, aplique la ley de la perseverancia, usted no va a permitir que nada le vuelva a robar el futuro, usted nació para el éxito, usted nació para la prosperidad, usted nació para triunfar, usted nació para vivir la gloria de Dios, usted no va a seguir cometiendo los mismos errores del pasado, que por cualquier situación dejó la tarea; hay una palabra que hoy no tiene sentido para usted: “problemas”.
Esa palabra problemas ya está vencida por el poder de Dios que está en usted y el nombre bendito de nuestro Señor Jesucristo usted es una persona de fe, como ya empezó, usted va a terminar, porque usted es fuerte en fe, está definido, no anda buscando pensar, usted ya venció por la fe en el nombre que es sobre todo nombre, y lo que usted está creyendo ya lo tiene por dentro sólo se está materializando.
Al dejar la tarea por la mitad usted perdió miles y miles de oportunidades; a esta altura de la vida jamás cometerá o volverá a cometer los mismos errores del pasado. Observe como otros que siguieron perseverando aceptaron la burla y vivieron los desprecios de otros, aun así, perseveraron y cómo lo lograron; usted hoy es diferente, es una nueva creación, nació para triunfar y vino para vivir y ver la gloria de Dios en su vida, aunque haya resistencia, batalla, presión luchas, contradicciones por cuanto ya usted empezó; aunque esté cansado, termine.
Ni se le ocurra dejar su gran tarea por la mitad, usted es de los vencedores de la historia, está asegurando el futuro de su vida y de sus generaciones, usted está escribiendo para la historia, está marcando principios de la herencia de los justos; usted está fundamentando destinos de éxitos. Si ya empezó termine, no siga los malos ejemplos de los perdedores, de los que están cansados de no hacer nada, de los que se sientan en la silla mecedora, que piensan que porque se están moviendo en su psiquis de fracasados creen que están avanzando; me explico, los que están sentados en la silla mecedora se están moviendo, pero no están avanzando; por qué no están avanzando, porque están en la estación de la comodidad, le huyen a la presión que es lo único que genera éxito.
Usted es de los extremistas que saben que, sólo derrotando cansancio, agotamiento, desprecio, pensamientos perdedores, derrotando la duda, derrotando los temores, derrotando los complejos, usted sabe que sólo teniendo la ley de la perseverancia, confesión, firmeza y de fe, se sale adelante. Si ya empezó, aunque haya algún dolor, aunque exista cansancio, aunque alguien se burle de usted y aunque algunas veces vengan pensamientos de batalla, si usted ya empezó: termine.
Apóstol Dr. Marcelino Sojo
De su libro “Liderazgo 40-60”; capítulo 13.




