Los mandamientos de Dios más que entenderlos hay que cumplirlos. Que nadie pretenda ser más papista que el Papa
Es un refrán popular que se refiere a ciertas personas que, aun sin tener conocimientos en determinadas áreas, pretenden imponer sus criterios y opiniones por encima de los técnicos o especialistas en la materia.
Saúl era un joven desconocido y sin ninguna virtud o talento especial. Y aun así, Dios lo escogió para convertirlo en el primer rey de Israel. Pero en el ejercicio de su reinado Dios le encomendó una misión especial la cual no cumplió con excelencia porque impuso su criterio por encima del de Dios. Jehová ordenó a Saúl que destruyera los amalecitas y todos sus animales por una maldad que este pueblo había cometido. Pero el rey Saúl dejó con vida a Agag, rey de Amalec y a la mayoría de los animales con el argumento de usarlos como ofrenda y sacrificio a Dios. Esta obediencia parcial más el hecho de imponer su opinión personal por encima de una orden divina hizo que Dios le retirara su apoyo y lo desechara ipso facto. Los mandamientos de Dios más que entenderlos hay que cumplirlos. Que nadie pretenda ser más papista que el Papa.
Dios te bendiga.




