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MIGUEL A. LEÓN: “Abandonar las malas noticias para abrazar la buena noticia de Dios lo cambia todo”

Si el temor ocupa tus pensamientos, tus conversaciones y tus emociones o sentimientos, abrirás la puerta a todo lo malo en tu vida, sustituye el miedo por el amor, entendiendo que Dios te ama sin medida y tiene cuidado de ti

“Dios juega un papel determinante en la medida que se lo permitamos” / Freepik

Con la declaración del Covid-19 como pandemia en marzo de 2020, la gente fue confinada, el mundo detuvo su marcha y todos fuimos obligados a cambiar nuestros hábitos de vida para evitar el contagio de este mortal virus. Eso produjo cambios de conducta y trajo patologías psicológicas en muchísima gente en el mundo, para todos ellos existe también una palabra de esperanza, y quién mejor que el apóstol, psicólogo y prolífico autor Miguel Ángel León Rodríguez para darnos su muy acertada apreciación al respecto.

¿Cuáles son las patologías psicológicas más comunes ocasionadas por la prolongada cuarentena por causa de la pandemia? ¿Qué recomienda usted como profesional cristiano a las personas que las padecen?
– Primero que nada quiero felicitar al periódico “Verdad y Vida” por la celebración de su 29 aniversario, compartiendo las verdades y los principios del Reino de Dios a través de su medio impreso y digital al mundo entero, a la vez agradezco a su director, el pastor Georges Doumat B., por la oportunidad que me da a través de esta entrevista, de poder compartir con todos mis compatriotas en este momento tan complejo que nos ha tocado vivir a todos los venezolanos; que por supuesto, tiene implicaciones sicosociales que son previas a esta pandemia, que agravan mucho más la situación de cada venezolano en la actualidad.
Los venezolanos han sido expuestos a un estado de estrés continuo, durante los últimos 15 años, lo cual creó una sensación de impotencia ante un régimen autoritario, que los ha privado de su calidad de vida. Si a esto agregamos el impacto emocional, que va mucho más allá del sanitario que ha causado esta pandemia, por un espacio de año y medio continuo, acompañado de la destrucción de la economía, no solo del venezolano, sino a nivel global, tenemos todos los elementos necesarios para que estemos experimentando una neurosis colectiva.
La neurosis puede resumirse, en términos llanos, como un DOLOR EMOCIONAL EXCESIVO. Ese dolor puede generar fobias, hiperactividad, depresión, agresividad, dependencias u obsesiones, pero casi siempre va acompañado de mucha ansiedad, y una marcada incapacidad para reducirla. Sobre todo, por la inoculación constante de miedo por parte de los medios de comunicación masivos y la interacción negativa que se da en las redes sociales, donde todo el mundo se ha convertido en un reportero de malas noticias todo el día, creando un estado de alarma continuo, que hace que el cuerpo sea inundado por sustancias químicas que produce este, como el cortisol, que es la hormona del estrés y la adrenalina, lo cual es somatizado por el cuerpo.
En primer lugar, se deprime el sistema inmune de la persona, haciéndolo más vulnerable no solo a este virus sino a un sin número de enfermedades. En segundo lugar, se crea un estado de impotencia para manejar la realidad, que es aumentado por el miedo mediático, que puede causar el colapso nervioso del individuo, que en oportunidades opta por quitarse la vida, como de hecho ha sucedido en muchos casos.

La pandemia ha generado una serie de problemas que van desde los económicos hasta los psicológicos, a través de esta entrevista ¿qué le aconsejaría usted a las personas para afrontarlos?
– Esto, como todo en la vida, también pasará, siempre ha habido problemas, a cada generación le ha tocado enfrentar diversos problemas a lo largo de la historia, los seres humanos les han hecho frente a regímenes dictatoriales, guerras cruentas y a pandemias mucho más mortíferas que esta que estamos experimentando hoy.
Lo importante no es lo que pasa fuera de ti, sino lo que pasa dentro de ti, no puedes cambiar nada de lo que pasa fuera de ti, pero si puedes cambiar lo que pasa dentro de ti, eso está bajo tu dominio; me refiero a tu estado emocional, debes asumir el control de tu energía, para que no la concentres en el problema sino en las soluciones, los problemas son muy abarcadores, son como tsunamis, lo arrasan todo a su paso, pero aun los tsunamis dan marcha atrás, no lo olvides nunca. No permitas que ocupen tu mente y tus emociones, eso es la clave para mantenerte cuerdo, equilibrado y en paz en medio de la tormenta, cualquiera sea esta.
¿Cómo sabes que el problema ocupó tus espacios vitales? Es muy fácil detectarlo; ¿en qué piensas todo el día, de qué hablas todo el día y cómo te sientes la mayor parte del tiempo a causa de ello? Lo que piensas determina tu lenguaje interior y exterior, creando emociones y sentimientos que son somatizadas por tu cuerpo.
En este sentido escribí durante esta cuarentena un libro (disponible en Amazon) llamado: “Asume el control de tu energía”, con el propósito de darle una herramienta efectiva a las personas para poder enfrentar esta neurosis colectiva y personal, producto de esta mega crisis que hoy afecta al mundo entero. En el libro abarco el problema y sus soluciones en cuatro planos: el espiritual, el mental, el emocional y el físico, abordando también el aspecto médico y el uso de la neurolingüística, en el proceso de restablecimiento de la salud integral del ser humano, tal y como expresa 3ª de Juan 2: “Amado; yo deseo que seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como prospera tu alma”.
Aquí podemos ver que la salud del cuerpo es directamente proporcional a la salud mental y emocional del alma, la sincronía entre ambas se reflejará en todo lo que emprendes en la vida, expresado en el texto como: prosperidad en todas las cosas (prosperidad integral) lo cual nada tiene que ver con estatus social, dinero, propiedades o popularidad; la prosperidad integral del ser humano no está determinada por lo que tienes o haces, sino por su capacidad de disfrutar la vida a plenitud independientemente de cuál sea la circunstancia que lo adversa en algún momento.

¿Qué papel juega Dios en esta pandemia?, según su punto de vista como apóstol y psicólogo.
– Dios juega un papel determinante en la medida que se lo permitamos, si en vez de conectarnos con las malas noticias de los medios que nos inoculan miedo constantemente, nos conectamos con la buena noticia de Dios para nuestras vidas, eso hará toda la diferencia en las personas, Pablo es muy categórico en Romanos 12:2, “No se conformen a este siglo (SISTEMA) antes deben transformar su manera de pensar, por medio de la renovación del entendimiento, para que de esta forma; puedan comprobar la voluntad de Dios agradable y perfecta para sus vidas”, y el mismo Pablo nos dice cómo hacerlo en Filipenses 4:8, “Por lo demás; todo lo que es VERDADERO, lo HONESTO, lo JUSTO, lo PURO, lo AMABLE, todo lo que es de BUEN NOMBRE, lo que tiene VIRTUD, todo lo que sea digno de ALABANZA, EN ESTO PENSAD”.
Hay dos fuentes de contenidos con los que puede trabajar la mente, los que proceden del sistema gobernante de este mundo o los provenientes de la fuente original de nuestras vidas, nuestro Dios; tú lo decides. ¿Cuál contenido ocupa más tus pensamientos y tus conversaciones cada día? ¿Cuáles son los sentimientos que experimentas a diario: aquellos que son producto de todo lo malo que pasa a tu alrededor o los que son provocados por lo que dice Dios acerca de esa circunstancia? Solo basta con ver lo que compartes en tus redes sociales, para saber cuáles son los pensamientos dominantes en tu mente. Tú decides si es Dios quien tiene la última palabra en tu vida o las circunstancias.

Existe mucho temor a contagiarse y hasta a morir por causa del Covid-19, ¿qué les diría a esas personas al respecto para alentarlas?
– El principal enemigo es el temor, no el virus, el miedo deprime tu sistema de defensa, haciéndote más vulnerable, no solo a este virus sino a cualquier otra enfermedad, debes entender que la humanidad ha convivido con los virus, las bacterias y todo tipo de microbios desde siempre, y siempre los ha vencido, esto fue lo entendió Job, “el temor que me espantaba me ha venido y me ha acontecido justo lo que yo temía”, si el temor ocupa tus pensamientos, tus conversaciones y tus emociones o sentimientos, abrirá la puerta a todo lo malo en tu vida, debes sustituir el miedo por el amor, donde hay amor no hay temor, entendiendo de antemano que Dios te ama sin medida y tiene cuidado de ti, los pensamientos de amor harán que tu bioquímica del cuerpo produzca dopamina, endorfinas y serotonina, sustancia que combatirán al cortisol y contribuirán a que tu sistema inmune esté fuerte y saludable.
Dios hace su parte, tú debes hacer la tuya, la pandemia está sobredimensionada por los medios de comunicación, el 80 % la pasa como una gripe estacional; de hecho, el 40 % ni se entera que la tuvo, el otro 40 % solo experimenta una gripe leve, luego está un 20 % que experimenta una gripe fuerte, que con tratamiento y reposo la superan en su casa, como siempre lo hicieron, de ese 20 % solo hay un 5 % que requiere de tratamiento médico calificado, que usualmente termina en una UCI, del cual solo fallece un 2 %, la mayoría de estos decesos se debe a sus patologías de base preexistentes, que comprometen severamente su sistema inmune, los cuales hubiesen muerto igual con una gripe fuerte, que en estos pacientes suele complicarse, como lo registra la OMS en sus estadísticas de cada año, donde mueren entre 650.000 a un millón de personas solo por complicaciones de la influenza estacional y unos 4 millones en total que se complican con neumonías, cifras que el virus actual ni siquiera se acercó en el 2020, más allá de los falsos positivos de las pruebas PCR que son totalmente defectuosas, las falsificaciones de actas de defunción, y la prohibición de autopsias para inflar las cifras, pero lo peor de todo es la campaña de miedo constante por parte de los medios de comunicación que de ninguna forma contribuyó al bienestar de la salud colectiva, sino todo lo contrario.

¿Podemos tener esperanza en medio de la pandemia?
– La respuesta es un rotundo si, el problema nunca ha sido la pandemia, sino el cimiento de nuestra fe, siempre habrá virus, bacterias, microbios, pandemias, guerras, quiebras económicas y muchos otros problemas, la clave no está en el tamaño del gigante que enfrentas, sino en el tamaño de tu Dios y de cuál es el fundamento de tu vida; la lluvia vendrá, el viento soplará con ímpetu contra tu casa, y los ríos querrán derribarla, pero lo que realmente importa es sobre cuál fundamento la construiste, si la estás edificando constantemente sobre la roca sólida de Su Palabra, al terminar todo esto tu casa aun estará de pie, pero si la estás construyendo con los conceptos del sistema y las malas noticias de los medios de comunicación, entonces sucumbirás con la crisis; tú lo decides, Dios hace su parte, te toca a ti hacer la tuya.

¿Qué palabras de aliento les ofrece a las familias que han perdido un ser querido por causa del Covid-19?
– Mis sentimientos con todos ellos, ciertamente no podemos cambiar lo que ya sucedió, pero tampoco podemos permitir que nuestro pasado le ponga nombre a nuestro futuro, quien se marchó se nos adelantó, porque para allá vamos todos, el propósito de la vida es vivirla, las circunstancias son las máquinas del gimnasio de la vida, donde ejercitamos el músculo de la fe, todos estamos aprendiendo una lección en medio de esta pandemia que nos hará más fuertes y nos permitirá valorar más y mejor el regalo de la vida que Dios nos dio.

Denos para finalizar sus esperanzadoras palabras en medio de este caos mundial, en especial para las naciones latinoamericanas a las que el Covid-19 ha azotado muy fuerte.
– Hermano venezolano, estés donde estés, hoy quiero que sepas que lo mejor de tu vida está delante de ti, Dios tiene cuidado de ti y jamás te ha dejado ni desamparado, esto va a pasar y más temprano que tarde nos reencontraremos bajo un cielo de libertad en nuestro amado país, trabajando mano a mano, para construir una nueva y mejor Venezuela para todos.
Yo no tengo ninguna duda de que nuestro futuro es glorioso, ¿y sabes por qué lo sé? Por el tamaño de las adversidades que nos ha tocado enfrentar durante los últimos 20 años, esta pandemia y el régimen que tanto daño le ha causado al país puede verse tan grande como Goliat, pero de la misma forma como David venció a este gigante, tú y yo superaremos esta crisis de la mano de Dios, sigue soñando, aléjate de las malas noticias, desconéctate de la gente tóxica, aprovecha este tiempo para mejorar tus relaciones con la familia, ríete a pesar de todo, no pierdas ese humor que tanto nos caracteriza, eso ayudará mucho a tu sistema inmune; sobre todas las cosas mejora tu relación con Dios y jamás olvides que “Dios tiene la última palabra en esta historia”, el mundo entero está a las puertas de una manifestación sin precedente de la gloria de Dios que lo cambiará todo en nuestra realidad.
Todo va a terminar obrando para bien de los que amamos a Dios, esta crisis actual no es la peor oscuridad que hay en tu vida, sino el pensar erróneamente que la luz no regresará, pero la luz siempre regresa, tan cierto como que mañana tendremos el amanecer de un nuevo y luminoso día para todos, detrás de esta nube (crisis) el Sol de justicia sigue brillando, pronto lo verás brillando en todo su esplendor para ti.

MIGUEL ÁNGEL LEÓN RODRÍGUEZ

Miguel Ángel León R.

Es apóstol, psicólogo, destacado columnista en medios impresos y digitales, y escritor de muchos libros psicológicos y de ayuda para mejorar la vida, la familia y la sociedad; la mayoría de ellos se pueden adquirir en Amazon. Fue candidato a gobernador por el estado Zulia, Venezuela.

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