Tener fortaleza mental es tener la capacidad de controlar los pensamientos, emociones y comportamientos ante las dificultades de la vida y seguir avanzando hacia una vida victoriosa.
Frecuentemente tenemos comportamientos negativos y también crisis emocionales que tienen como base creencias erróneas.
Es necesario apropiarse de la verdad. La verdad para nosotros está en la Biblia, la Palabra inspirada por Dios. Incorporemos la verdad a nuestra vida y podremos disfrutar de una vida más plena y de mayor bienestar.
Cinco verdades bíblicas fundamentales
1. La vida siempre será difícil (Juan 16: 33). No existe un camino perfecto. Aceptemos esta realidad y avancemos con la fe en Dios.
2. Ante la adversidad, las mejores respuestas son el contentamiento y la gratitud (1ª Timoteo 6:6-8; 1ª Tesalonicenses 5:18). No nos enfoquemos en lo negativo o en lo que hemos perdido. Amemos y disfrutemos lo que tenemos con corazones agradecidos.
3. Las dificultades siempre tienen consecuencias beneficiosas (Santiago 1:2-5). Las consecuencias negativas vienen por nuestras reacciones erróneas ante los problemas de la vida. En Dios cada dificultad tiene un propósito definido y valioso para nuestro crecimiento. Debemos aprender de las pruebas que vivimos.
4. Reconocer y aceptar tus emociones es algo legítimo (Proverbios 4:23; Efesios 4:26). No las neguemos ni las reprimamos, pero debemos evitar que las emociones nos controlen, aprendamos a superarlas sabiamente y continuemos avanzando en la vida.
5. Mantener el enfoque en la visión que Dios diseñó para todas las áreas de la vida (Efesios 4:13; 1ª Tesalonicenses 5:23). Es fácil perder la perspectiva cuando enfrentamos cualquier problema en la vida. Es común descuidar las actividades que tienen valor eterno como la oración, la meditación bíblica y la comunión con su iglesia. Identifiquemos las actividades que son significativas para seguir avanzando y demos pasos concretos cada día.
Que Dios sea glorificado por la manera como respondemos a las dificultades de la vida cotidiana y que nos conceda un nuevo año diferente, lleno de esperanza porque estamos unidos a la verdad en Cristo.
Aner González
Pastor



