¿Quién lo diría, los perros son excelentes maestros? Dios los acercó deliberadamente al ser humano, para que nos modelaran principios esenciales para la vida, y aun así no los aprendemos
Alguien dijo que un año de perro equivale a siete años humanos, pero dejando atrás los números, lo más importante es por qué esto es así, no pretendo ser un experto sobre el tema, pero te daré mi opinión, basada en la simple observación de la conducta de los caninos.
Es muy obvio, que los perros saben algo que a nosotros nos cuesta mucho más tiempo entender, y algunos mueren sin haberlo entendido jamás.
Partamos de la siguiente premisa. Las personas vienen al mundo para vivir la vida desde el amor, amando incondicionalmente a los demás, mientras se convierten en su mejor versión, en otras palabras, siendo buenas personas.
Esto descubrí: Los perros nacen sabiendo todo esto. Esta es la razón por la que no necesitan vivir tanto tiempo como nosotros.
ESTA ES LA MORALEJA
Si un perro fuera tu maestro, aprenderías mucho sobre como disfrutar la vida, cada día, por ejemplo:
- Cuando un ser querido viene a tu casa, sales corriendo a saludarlo.
- Nunca pierdas la oportunidad de salir a pasear.
- Deja que el aire puro y el viento que te pega en la cara sea puro éxtasis.
- Toma siestas y descansa.
- Estírate muy bien antes de levantarte.
- Corre, salta y juega todos los días,
- Evita morder, cuando un gruñido sea suficiente.
- En un clima muy caliente, toma mucha agua y acuéstate bajo la sombra de un árbol.
- Cuando estés feliz baila moviendo todo tu cuerpo.
- Disfruta de las cosas simples de una larga caminata.
- Nunca intentes ser algo que no eres, sé auténtico.
- Cuando lo que quieres está enterrado, búscalo persistentemente hasta encontrarlo.
- Cuando alguien esté teniendo un mal día, quédate en silencio a su lado, y suavemente hazle saber que estás allí para esa persona.
¿Qué más podríamos aprender de los perros?
Son sinceros y, en consecuencia; creen en tí, no esperan que tú los engañes y mucho menos, que las traiciones.
Son leales de forma incondicional, en consecuencia; perdonan con facilidad cualquiera de tus malas actitudes, y lo más importante; jamás te traicionarán.
¿De dónde viene toda esta sabiduría de los perros?
Los perros no necesitan ir a la universidad ni de ningún maestro en particular para experimentar la vida a plenitud.
Los perros están conectados con su entorno, esto les permite interactuar con todo a su alrededor, de forma apropiada en todos los casos, a pesar de no estudiar ninguna disciplina, tal y como lo hacen los humanos, quienes usan más de un tercio de su vida para obtener una educación básica, que, en la mayoría de los casos, es totalmente útil para la vida.
Su sabiduría para la vida proviene de su esencia, lo mismo que el ser humano.
La desventaja de los seres humanos con los perros es que los humanos son convertidos en esclavos de la Matrix (cárcel mental) desde su nacimiento y los perros no, ellos crecen de forma natural, no necesitan un reloj para saber qué hora es, no son esclavos del sistema de consumo, no compiten con nadie, no pertenecen a ninguna religión y no necesitan a los políticos; de hecho, no son controlados por ideologías de ningún tipo.
Los perros no intentan ser algo que no son, son ellos mismos, son genuinos, mientras que el ser humano es programado ideológicamente toda su vida, adoptando en el proceso una falsa identidad, que lo aleja de su esencia. Es por ello, que ni aún viviendo más años que los perros, logran experimentar la vida a plenitud y lo que es mucho peor; viven toda su vida buscando la felicidad fuera de ellos.
Sin embargo, vale destacar que los niños tienen la misma conducta ante la vida que los perros, en los primeros años de su vida, antes de que el sistema las suprima por completo, por medio de algo que algunos creen que es muy bueno: el sistema educativo. Allí comienza la prisión mental de los seres humanos, donde pierden su identidad original, para pasar a ser un producto manufacturado por las élites que controlan la Matrix, anulados por completo con la programación mental del sistema.
Quizás una mirada a los perritos, más allá de considerarlos simples mascotas, podría ayudarte a disfrutar más la vida.
¿Quién lo diría, los perros son excelentes maestros?
Dios los acercó deliberadamente al ser humano, para que nos modelaran principios esenciales para la vida, y aun así no los aprendemos.
Dios no requiere del sistema educativo, la ciencia, la religión ni la política para enseñarnos las lecciones de vida más importantes. Dios nos enseña a través de su creación, para que podamos fluir de forma natural en la vida, en vez de querer controlarla.


