Nadie entrará ante la presencia de DIOS presumiendo ser un pavo real; los animales no llevan vestiduras reales, los santos sí, quienes tocan a la puerta sucios a propósito, ya fueron delatados, así que nadie les abrirá
“El término presumido describe a una persona vanidosa, que se arregla mucho o que cree que es mejor que los demás” (vía RAE). En Apocalipsis 4:4 podemos ver cómo estaban vestidos los 24 ancianos que entregaban sus coronas ante el Eterno: “Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas” (RVR60). Creo firmemente que a ninguno de ellos le pasó por la cabeza entrar sucio a la presencia de DIOS; ¿cuántos llamados ministros o ministras sí se presentan sucios a propósito en el púlpito? Sobre todo, cuando hay eventos de gran envergadura en el país, ¿qué ve usted? ¿Observa a siervos humildes que quieren únicamente exaltar el nombre de JESUCRISTO, o pavos reales que presumen ser arcángeles, querubines o serafines?
Al leer la parábola sobre la fiesta de bodas en Mateo 22; ahí nos enteramos, que hubo uno, el presumido y atrevido que pensó engañar al Rey, la Biblia nos revela: “Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. Porque muchos son llamados, y pocos escogidos” (versos del 11-14. RVR60). Lo que me llama poderosamente la atención es lo que no se predica con hechos; estos presumidos aseguran que DIOS los usa, y que saben más de la vida espiritual a cabalidad, porque son panas (íntimos amigos) del ESPÍRITU SANTO. Los presumidos de hoy tienen un gran problema, son líderes sin hacer nada, sin ejemplo; es decir, jamás les veremos al frente batiendo el barro o pintando los baños de un campamento ante un inclemente sol.
La inmadurez es su principal objetivo, ¿cómo es eso? Algo así como lo que hacen todos los políticos de izquierdas; estos buscan que toda una sociedad no se forme académicamente porque pueden lograr tenerla cautiva y ordenarle qué hacer hasta que ellos se mueran, te ven como un esclavo más del siglo XXI. Aunque usted no lo crea, la sucia política partidista a propósito se ha infiltrado en los ministerios cristianos; por ello, es preponderante que hombres y mujeres de DIOS se formen en ciencias políticas o relaciones internacionales, etc.; para que las sanguijuelas no sigan haciendo de las suyas en los países y en las iglesias.
Aquel que enmudeció ante el Rey entró sucio adrede, ni siquiera dijo: “SEÑOR, perdón, me he equivocado, ten compasión de mí”; sabemos el porqué de estos seres inmundos, que de manera infernal destrozan ministerios desde adentro, ellos planificaron con anticipación la destrucción, y, por consiguiente, te toman como un rebelde que debes ser echado del Cuerpo de CRISTO porque no le adoras, o en otras palabras, eres uno de los pocos que no acepta la suciedad y mal olor reinante, sólo siervos con madurez espiritual se dan cuenta de la farsa montada sigilosamente.
Los veinticuatro ancianos estaban vestidos de ropas blancas, el infiltrado se presentó sin vestidura nupcial; entonces, el código de vestimenta importa (la vida cristiana del nuevo hombre) ante el REY de reyes. Estos versos que leerán a continuación es un llamado que se hace desde lo más profundo del ser, el apóstol Pablo lo expresó de esta forma:
“Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne” (Romanos 13:11-14. RVR60).
Desechar tanta pavonería (actos de presumidos, soberbios, arrogantes y altivos que ven por encima del hombro al prójimo) es de santos y sabios en CRISTO. Nadie entrará ante la presencia de DIOS presumiendo ser un pavo real; los animales no llevan vestiduras reales, los santos sí, quienes tocan a la puerta sucios a propósito, ya fueron delatados por su pútrido hedor, así que nadie les abrirá.


