Gota: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio” (Hechos 3:19).
El arrepentimiento indica un cambio en la mente y en la voluntad, surge del pensar que ocasiona el pecado y conduce a una transformación de la vida. El concepto de “conversión” es un tema frecuente en el Nuevo Testamento que alude a la manera como los pecadores deben volverse a Dios …borrados vuestros pecados. Con la palabra “borrados” se compara el perdón con la eliminación completa de la tinta en la superficie de un documento escrito.
En libro de los Hechos nos damos cuenta como los cristianos de esa época predicaban y compartían el evangelio, de tal manera, que el mundo para aquel entonces conocido fue impactado por las Buenas Nuevas. También esa debe ser nuestra responsabilidad hoy, impactar a este mundo con el evangelio, recatar a los que perecen.
Recuerdo una historia que le escuché al Dr. Adrián Rogers de una niña que le dijo a su mamá: “Mamá, ¿recuerdas ese valioso jarrón que apreciamos mucho y que llegó a nuestra familia, pasando de generación en generación?”. La madre respondió: “Sí, claro que lo recuerdo”. Entonces, la niña tímidamente confesó: “Bueno, esta generación lo dejó caer”.
Valor: Mis amados hermanos, ¿quiere usted que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio? Entonces, no dejemos caer esta valiosísima herencia que el Señor nos ha dejado, la cual ha llegado a nosotros de generación a generación. Pídale al Señor hoy que le ayude para decirle a esta generación que se arrepientan y se conviertan a Cristo.
Dios le bendiga.
Ramón Tovar
Pastor y columnista
tramon63@gmail.com



