“Ustedes saben perfectamente que el día del Señor llegará como ladrón en la noche; de repente, cuando la gente diga: ‘Paz y seguridad’, les sobrevendrá la destrucción, como le llegan a la mujer encinta los dolores, y no escaparán” (1ª Ts. 5:2-3)
(Agencias – Verdad y Vida).-
DAVOS.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inauguró el jueves su recientemente creado Consejo de la Paz rodeado de miembros fundadores, como la Argentina, pero ofreció pocos detalles sobre su mandato, cómo funcionará el panel o cómo podría llevar a cabo sus esfuerzos para poner fin a diferentes conflictos globales.
La iniciativa de Trump provocó una variedad de respuestas –desde muestras de disposición hasta declaraciones cautelosas por parte de funcionarios que buscan ganar tiempo para deliberar sobre los detalles–, pero pocos de los países que se inscribieron formalmente son democracias y ninguno, aparte de Estados Unidos, es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.
Trump intentó que las ausencias no arruinaran su ceremonia de presentación en Davos y señaló que 59 naciones se habían sumado ya a su iniciativa, aunque esa cifra no ha sido confirmada por declaraciones públicas de los países ni por la presencia de representantes en Suiza.
La nueva junta se concibió inicialmente como un pequeño grupo de líderes mundiales que supervisarían el alto el fuego en Gaza, pero se ha transformado en algo mucho más ambicioso, y el escepticismo sobre su composición y mandato ha llevado generado dudas en la comunidad internacional e incluso inclinado a muchos aliados tradicionales de Washington a rechazar la propuesta, mientras que otros lo están considerando.
Trump llegó a mencionar que la junta podría reemplazar algunas de las funciones de la ONU, a la que suele tildar de obsoleta e ineficaz, pero en sus declaraciones al margen del foro que se celebró en Los Alpes suizos se mostró más conciliador e indicó que “lo haremos en conjunto con Naciones Unidas”.
“Esto no es de Estados Unidos, esto es para el mundo”, dijo Trump, y añadió: “Creo que podemos extenderlo a otros temas a medida que tengamos éxito en Gaza”.
El presidente norteamericano apuntó de los líderes asistentes a la firma que “todos ellos son amigos míos” y señaló que en “la mayoría de los casos” eran “líderes muy populares”. “En algunos casos, no tan populares. Así son las cosas”, acotó frente a un auditorio que incluía a Javier Milei, el presidente de Paraguay, Santiago Peña; el de Azerbaiyán, Ilham Aliyev; el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan; el de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev, y el de Indonesia, Prabowo Subianto. Ninguna potencia envió altos representantes al acto.
El acto coincidió con el anuncio de Alí Shaath, jefe del nuevo gobierno tecnocrático en Gaza, de que el cruce fronterizo de Rafah se abrirá en ambas direcciones la próxima semana, en lo que sería la primera medida tomada por el consejo creado por Trump.
Sin embargo, una fuente de seguridad de Israel desmintió la declaración afirmando que “el cruce de Rafah no se abrirá hasta que Hamas devuelva el cuerpo del último rehén que queda en Gaza”.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, había anunciado que se uniría al consejo presidido por Trump, luego de que su oficina criticara anteriormente la composición del comité encargado de supervisar Gaza, pero no estuvo presente durante el evento del jueves.
A continuación, las claves de lo que se sabe hasta el momento sobre la propuesta del republicano.
QUÉ ES EL CONSEJO DE LA PAZ
Trump propuso por primera vez el Consejo de la Paz en septiembre pasado, cuando anunció su plan para poner fin a la guerra en Gaza. Más tarde dejó claro que el mandato del consejo se ampliaría más allá de la Franja, para abordar otros conflictos en todo el mundo.
El mandatario norteamericano será el presidente inaugural de la junta, que tendrá la tarea de promover la paz en todo el mundo y trabajar para resolver conflictos, según una copia del borrador del estatuto.
El mismo establece que los estados miembros tendrán mandatos de tres años, a menos que paguen 1.000 millones de dólares cada uno para financiar las actividades de la junta y obtener la membresía permanente.
La Casa Blanca ha designado al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, al enviado especial de Trump Steve Witkoff, al exprimer ministro británico Tony Blair y al yerno del magnate, Jared Kushner, como miembros de la Junta Ejecutiva fundadora de la iniciativa.

QUÉ PAÍSES ACEPTARON LA PROPUESTA
Entre los países que se comprometieron a sumarse a la iniciativa hay aliados de Estados Unidos Medio Oriente como Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Jordania, Qatar y Egipto. También han aceptado participar miembros de la OTAN como Turquía y Hungría, cuyos líderes nacionalistas han cultivado buenas relaciones personales con Trump, al igual que Marruecos, Pakistán, Indonesia, Kosovo, Uzbekistán, Kazajistán, Paraguay y Vietnam.
El presidente Javier Milei participó de la Ceremonia de Firma del Board of Peace que impulsa el Presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, siendo la República Argentina miembro fundador de esta nueva organización de países para buscar la paz en zonas de conflicto.
Otros que han aceptado incluyen Armenia y Azerbaiyán, que alcanzaron un acuerdo de paz mediado por Washington en agosto pasado tras reunirse con Trump en la Casa Blanca, así como algunos aliados personales de Trump, incluidos el presidente de la Argentina, Javier Milei, y el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto.
Canadá dijo que había aceptado “en principio” unirse, aunque los detalles aún estaban siendo negociados.
De manera más controvertida, el presidente bielorruso Alexander Lukashenko, durante mucho tiempo rechazado por Occidente debido al precario historial de derechos humanos de su país y su apoyo a la guerra de Rusia en Ucrania, ha aceptado la invitación de Trump, en un contexto de reapertura de relaciones más amplias entre Washington y Minsk.
Durante el evento del jueves, Rubio señaló que los líderes de algunos países indicaron que planean unirse, pero que aún requieren la aprobación de sus parlamentos, mientras que el gobierno del republicano también indicó que ha recibido consultas sobre la membresía de países que todavía no habían sido invitados a participar.
Países que dijeron se sumarían al consejo y quienes asistieron a la firma:
Argentina: Presidente, Javier Milei
Armenia: Primer Ministro, Nikol Pashinyan
Azerbaiyán: Presidente, Ilham Aliyev
Arabia Saudita: Ministro de Relaciones Exteriores, Faisal bin Farhan
Baréin: Ministro de la Corte del Primer Ministro, Shaikh Isa bin Salman bin Hamad Al Khalifa
Bulgaria: Exprimer Ministro, Rosen Zhelyazkov
Emiratos Árabes Unidos: Presidente de los Asuntos de la Autoridad Ejecutiva, Khaldoon Al Mubarak
Hungría: Primer Ministro, Viktor Orbán
Indonesia: Presidente, Prabowo Subianto
Jordania: Viceprimer Ministro, Ayman Al Safadi
Kazajistán: Presidente, Kassym-Jomart Tokayev
Kosovo: Presidenta, Vjosa Osmani
Marruecos: Ministro de Relaciones Exteriores, Nasser Bourita
Mongolia: Primer Ministro, Gombojav Zandanshatar
Pakistán: Primer Ministro, Shehbaz Sharif
Paraguay: Presidente, Santiago Peña
Qatar: Primer Ministro, Sheikh Mohammed bin Abdulrahman bin Jassim al-Thani
Turquía: Ministro de Relaciones Exteriores, Hakan Fidan
Uzbekistán: Presidente, Shavkat Mirziyoyev
Países que dijeron se sumarían al consejo, pero no asistieron a la firma:
Albania
Bielorrusia
Egipto
Israel
Vietnam
QUÉ PAÍSES NO SE COMPROMETIERON
La iniciativa del consejo, que surge en medio de una creciente fractura transatlántica por Groenlandia, ha generado una respuesta cautelosa de la mayoría de los aliados cercanos de Washington, quienes a menudo se sienten incómodos con el enfoque beligerante, unilateral y de “Estados Unidos Primero” de Trump en la diplomacia internacional.
Rusia, que ha visto mejorar de manera notable sus relaciones con Washington mientras Trump busca acercarse al presidente Vladimir Putin y acusa a Kiev de bloquear los esfuerzos para poner fin a la guerra en Ucrania, aún no ha confirmado si se sumará a la propuesta.
Putin dijo que su país aún está consultando con sus “socios estratégicos” antes de decidir si se compromete. El jueves, el presidente ruso tiene previsto recibir al presidente palestino, Mahmoud Abbas, para mantener conversaciones en Moscú, y también se reunirá con los enviados de Trump para continuar con las negociaciones sobre el plan de paz para Ucrania.
Tampoco lo ha hecho China, que ha tenido enfrentamientos a menudo con Trump, aunque recientemente alcanzó una delicada tregua comercial.
Tanto Moscú como Pekín son miembros con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por lo que probablemente se muestren cautelosos ante cualquier iniciativa que pudiera percibirse como un intento de socavar su influencia en el organismo mundial.
Ucrania, por su parte, señaló que sus diplomáticos están evaluando la invitación, pero el presidente Volodimir Zelensky afirmó que le resulta difícil imaginar estar en un consejo junto a Rusia tras cuatro años de guerra.
El papa León XIV, el primer pontífice estadounidense y crítico de algunas políticas de Trump, ha sido invitado a sumarse a la junta y está evaluando la propuesta, informó el Vaticano el miércoles.
Países que fueron invitados pero que aún no asumieron una posición definida:
Alemania
Camboya
China
Croacia
Chipre
Grecia
India
Italia
Japón
El brazo ejecutivo de la Unión Europea
Rusia
Singapur
Tailandia
Ucrania
QUÉ PAÍSES RECHAZARON LA INVITACIÓN
Noruega, Suecia y Eslovenia han rechazado la invitación del magnate, mientras que el ministro de Economía de Italia, Giancarlo Giorgetti, declaró que sumarse a la junta parecía problemático. El diario italiano Il Corriere della Sera informó que integrarse a un grupo liderado por el mandatario de un solo país violaría la constitución italiana.
Francia también tiene la intención de declinar la invitación, según una fuente cercana al presidente Emmanuel Macron, lo que llevó a Trump a amenazar con imponer aranceles del 200 % a los vinos y champagnes franceses si París no se sumaba al consejo.
La secretaria de Exteriores británica, Yvette Cooper, dijo que su país no se sumará “porque esto se trata de un tratado legal que plantea cuestiones mucho más amplias”.
“Y también tenemos preocupaciones sobre que el presidente Putin forme parte de algo que habla de paz, cuando aún no hemos visto ninguna señal de su parte de que habrá un compromiso con la paz en Ucrania”, declaró a la BBC.
“Bélgica NO ha firmado la Carta del Consejo de la Paz. Esta información es incorrecta”, aclaró en X el ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica, Maxime Prevot. “Deseamos una respuesta europea común y coordinada. Como muchos países europeos, tenemos reservas sobre la propuesta”, agregó el funcionario.
QUÉ CAPACIDADES TENDRÁ EL CONSEJO
El Consejo de Seguridad de la ONU en noviembre autorizó la creación del consejo, pero únicamente hasta 2027 y con un enfoque exclusivo en Gaza. Rusia y China se abstuvieron, argumentando que la resolución redactada por Washington no otorgaba un papel claro a la ONU en el futuro de Gaza.
La resolución celebra la creación del Consejo de la Paz como una administración transitoria “que establecerá el marco y coordinará la financiación para la reconstrucción de Gaza” bajo el plan de paz de Trump, hasta que la Autoridad Palestina haya realizado reformas satisfactorias.
También autoriza al consejo a desplegar una Fuerza Internacional de Estabilización temporal en Gaza. El consejo deberá informar al Consejo de Seguridad, integrado por 15 miembros, cada seis meses sobre sus avances.
Más allá de Gaza, no está claro qué autoridad legal o herramientas de ejecución tendrá la iniciativa de Trump ni cómo trabajará con la ONU y otras organizaciones internacionales.
El estatuto establece que su presidente, Trump, contará con amplios poderes ejecutivos, incluida la capacidad de vetar decisiones y destituir miembros, sujeto a ciertas limitaciones.
Según su estatuto, el consejo llevará a cabo “funciones de construcción de paz de acuerdo con el derecho internacional”.
Puede leer el texto íntegro de la Carta del “Consejo de Paz” de Trump, aquí.
¿SERÁ ESTE ‘CONSEJO’ EL PROMOTOR DE LA FALSA PAZ DE LA QUE HABLA LA BIBLIA?
Las Sagradas Escrituras enseñan que, en los tiempos del fin, antes de la venida de Cristo, los líderes mundiales establecerán un acuerdo de paz global común, el cual será promovido por el Anticristo al inicio de su gobierno mundial de 7 años, y luego él mismo lo romperá para desatar la más grande tribulación jamás vista en el mundo.
El apóstol Pablo profetiza acerca de ello en su primera carta a los Tesalonicenses: “Ustedes saben perfectamente que el día del Señor llegará como ladrón en la noche; de repente, cuando la gente diga: ‘Paz y seguridad’, les sobrevendrá la destrucción, como le llegan a la mujer encinta los dolores, y no escaparán” (5:2-3).
Lo que Trump está proponiendo es un gran paso al acuerdo de paz mundial que regirá el Anticristo muy pronto, al que poco a poco se irán uniendo la inmensa mayoría de las naciones. Proféticamente eso significa que ¡Jesucristo está a punto de arrebatar a su Iglesia de la tierra!◄




