Todo el mundo quiere verle “el queso a la tostada” lo más rápido posible, pero en los asuntos espirituales no aplica de esa forma
Es normal que la gente trabaje y quiera cobrar de inmediato. Los negocios más atractivos son aquellos que tienen un retorno de capital a corto plazo. Todo el mundo quiere verle “el queso a la tostada” lo más rápido posible, pero en los asuntos espirituales no aplica de esa forma.
Dios otorga un regalo de vida que exila entre 70 y 90 años aproximadamente para que cada cristiano siembre. Es decir, obedezca los mandamientos divinos. Cuando muere físicamente, comienza una nueva vida que no tiene fin. Es en esa nueva vida donde cada cristiano recibirá su recompensa según haya sido su obra.
Queda claro que los cristianos que son flojos para trabajar en el evangelismo, son tacaños para financiar la obra de Cristo y se niegan a perdonar y a amar a los enemigos tendrán una cosecha muchísimo menor que quienes hicieron lo contrario. Por esta razón el apóstol Pablo exhorta a los corintios: “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”. Es una inversión A LARGO PLAZO. ¡Ánimo!
Dios te bendiga.




