¿Por qué nadie se da cuenta de los infiltrados dentro de las iglesias que son impíos enviados por el diablo?; y, para más inri, ¿usted ha visto cómo se le otorgan responsabilidades ministeriales?
Vivimos una batalla campal todos los días de cada año, los ultras de distintos bandos aparecen en los medios de comunicación y por las redes sociales afirmando que los cristianos son el enemigo a vencer. Debido a ello, permítame realizar una pregunta a los creyentes verdaderos y fieles que van cotidianamente a su lugar de congregación, ¿estás preparado?: ¿Por qué nadie se da cuenta de los infiltrados dentro de las iglesias que son impíos enviados por el diablo?; y, para más inri, ¿usted ha visto cómo se le otorgan responsabilidades ministeriales?
Es oportuno prestar atención a lo dicho por el apóstol Pablo en la carta a la iglesia de Galacia: “Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, con todo y ser griego, fue obligado a circuncidarse; y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud, a los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros” (Gálatas 2:3-5. RVR60).
El pseudádelfos (falso hermano, Strong #5569), este tipo de persona espuria sabe lo que hace y para qué fue formado. Por cierto, antes de profundizar en la advertencia que se me ha entregado, hago un inciso para enfatizar en el porqué del adjetivo usado anteriormente, según «la Real Academia Española (RAE) y el Diccionario Panhispánico de dudas (DPD), espurio (sin tilde) es el adjetivo correcto para referirse a algo falso, ilegítimo o que degenera de su origen; la forma “espúreo” es un error, aunque común, y se usa para significar ilegítimo o bastardo (nacido fuera del matrimonio), o bien algo engañoso y sin legitimidad, como un “interés espurio” o una “firma espuria”». (Vía Internet).
Por consiguiente, es necesario abrir los ojos ante ese grupo que ha entrado para destruir relaciones y familias enteras en las iglesias; ese engañador o ilegítima podría ser quien se sienta a tu lado y come contigo en casa porque consideramos que es una buen “cristiano”.
La profecía maldita de Nietzsche se va cumpliendo no porque fuese un “gran profeta”, sino porque ha encontrado a fieles discípulos nihilistas, quienes han planificado cómo minar a las congregaciones. Estos lobos y lobas vestidos de falsa santidad son capaces de crear reuniones en lugares extraordinarios y son los más capaces para eventos impactantes e innovadores; tanto es así que una reunión de mujeres o de hombres puede lograr todos sus objetivos sin que nadie se percate que ha iniciado un deterioro en varias parejas o alguien esté dudando de su identidad sexual.
Quizá le parezca una aberración lo que va a leer; sin embargo, es verdad, muchos hijos de cristianos honestos han caído en pecado silencioso en una nada inocente pijamada. En fulanas reuniones se han cometido los abusos y actos diabólicos a un sinnúmero de niños, niñas, adolescentes y jóvenes. ¿Seguirás permitiéndolo? Los responsables de las iglesias, líderes o no, tienen que ponerse los ojos en la cara y avivar el discernimiento, no le creas a todo espíritu inmundo que se muestra como “santo” en un falso hermano o hermana. ¡Diles no a las reuniones emocionales y sin supervisión de creyentes maduros!
Nuestro SEÑOR JESUCRISTO es un constructo social para los ultras, se muestren de derechas o de izquierdas; Pablo afirmó: “… a los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros”. Existen grupos de individuos enviados por Satanás para dañar, engañar y hacer caer a los hijos e hijas de los pastores y de hermanos fieles.
¿Cuántos hijos e hijas tienen problemas de identidad hoy, no quieren saber de la Biblia y los ves apoyando las marchas de estos colectivos sin amor? Las personas con desviaciones sexuales son las que mutilan y dividen a la Iglesia. El Cuerpo de CRISTO tiene que estar muy bien unido, nadie puede contra una familia apercibida y clara en la batalla que nos toca día tras día. Los anticristianos existen, son esos súbditos del anticristo que saben cómo preparar su entrada, la cual quieren sea “triunfal”, ni lo dudes, amado o amada de DIOS; cuidemos a nuestra familia, y más en este tiempo, porque su venida está muy cerca.




