Cuidado con el Antiguo Testamento, Fernando Regnault

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Dios en el Antiguo Testamento se presentó como “varón de guerra”, pero en la presente dispensación es el “Cordero de Dios” manso y humilde de corazón

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“Entonces Moisés habló al pueblo, diciendo: Armaos algunos de vosotros para la guerra, y vayan contra Madián y hagan la venganza de Jehová en Madián” (Números 31:3).
Como todos sabemos, nuestra Biblia está compuesta por el Antiguo Testamento y por el Nuevo Testamento, son dos visiones de la vida espiritual que se complementan, aunque a simple vista son antagónicas. Hay muchas cosas en el Antiguo Testamento, que, aunque fueran mandadas por Dios, no son su Voluntad, sino concesiones por la dureza de los corazones. Por ejemplo, el vengarse de los enemigos, que era permitido y muchas veces hasta ordenando por Dios, no era parte de su Voluntad.
Pablo explica que la Ley fue “añadida”, esto es algo así como, que no estaba en el plan original, pero su finalidad era que las cosas funcionaran hasta la venida de Jesucristo, veamos: “Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador” (Gálatas 3:19).
La Verdad de Dios nos ha sido revelada por Jesús, y es el amor, el perdón, la misericordia, hacia el prójimo. Pero he visto hombres de Dios clamando contra los enemigos, declarando juicios sobre los adversarios. Peor aún, creyentes que en vez de interceder por los hermanos de la iglesia que les han quedado mal, se presentan delante de Dios a acusarlos, ocupando el lugar del diablo como acusador.
Dios en el Antiguo Testamento se presentó como “varón de guerra”, pero en la presente dispensación es el “Cordero de Dios” manso y humilde de corazón. Jesús es León para enfrentar al diablo, pero para la humanidad es “varón de dolores experimentado en quebrantos”, la mansedumbre es algo que tenemos que aprender. Jesús nos dice: “aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:29).
¡Dios te bendiga!!!

Fernando Regnault
Maestro de la Palabra
www.abcdelabiblia.com

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